Resistencias al Señor Meditación 2.

Meditación n.2

Resistencias al Señor.

No hay duda, que a lo largo de nuestras vidas, siempre ponemos resistencias al Señor. Estas son en el fondo de nuestro corazón, las que nos llevan a vivir en la mediocridad, en el egoísmo absurdo, en el consumismo sin medida, en el individualismo insolidario, en el amor “con medidas y a medias”.

1.Aletargado el Espíritu Santo.¿ Que tiempo dedicamos a Dios? Oramos cada día? Le dedicamos un “tiempo” al encuentro con el Señor? A la escucha de su palabra? A descubrir, cómo podemos actuar a la manera de Jesús?. Elegir a Dios, y no sus obras. Sino haremos muchas obras, acciones, “donde Dios estará ausente” porque nos buscamos a nosotros mismos, a quedar bien….y no ardemos en el amor de Dios, para contagiar a los demás?. ¿ Cómo trasmitir el amor de Dios en nuestras obras?. Gál. 5 (22-25)
2.Frío el corazón: Nos cuesta inmensamente amar de corazón, porque está frío, indiferente ante el sufrimiento de los demás, ante el dolor, ante los “otros” con los que con-vivo, trabajo, me relaciono, hago algo. No hay duda que para superar esta resistencia, es necesario el amor oblativo, que me lleva a aceptar al otro tal y como es, a escuchar, a ponerme en su lugar, a perdonar de corazón las adversidades, contrariedades, indiferencias y faltas al amor, a tener paciencia de evangelio, el silencio que ama, disculpa, tolera. 1Cor 13.
3.Anemia de la voluntad: Tenemos muchas veces, las Ideas confusas..qué somos, qué queremos, hacia donde vamos, cómo vivimos la fe en el amor, la solidaridad, el sacrificio, la humildad..? Las Ideas claras nos llevan a : Vivir el momento presente envolviéndolo de amor, Elegir a Dios por encima de las Obras, aceptar la voluntad de Dios en una actitud de humildad, sabiendo que “ muriendo aprendió a obedecer”. Y si tenemos las ideas claras, de lo que somos y de lo que queremos ser y vivir, nos vienen tan bien los sentimientos, muchas veces decaídos, insatisfechos, sin alegría gozosa que contagia y arde hasta consumirse por el bien común en el anuncio y vivencia del reino. Y nos viene la “flojera” y el ay!! No puedo más. Hago todo lo que puedo por superar esa situación, esa realidad de pecado permanente, me vienen los miedos, a quedar mal, a perder..un no se qué? En definitiva queremos huir del sacrificio, del esfuerzo, de poner todos los medios que el Señor nos ofrece, para que con su gracia, lo podamos superar .Gál 5(13-21).
No hay duda que la anemia de la voluntad, nos impide aceptar la voluntad de Dios en cada momento de nuestra vida, y más en los difíciles.
El amor de Dios es “sin medida” Se derramó en nuestros corazones. Es necesario beber de la fuente, para darnos sin medida “S. Juan de la Cruz”. Amar a Dios con todo el corazón, no a pedacitos, y descubrir en cada momento el amor universal de Dios. Ama a todos sin medida.
Hoy, o convencemos con la vida, que en todo lo que vivimos, hacemos y nos movemos tocan el corazón desde el amor de Dios, o las palabras se las llevará el viento.


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