Betania. Lugar de encuentro y amistad (Tierra Santa 13)

El Domingo 15 fuimos a Betania, los cuatro  hermanos que vivimos aquí en la Casa de Santiago. Es curioso y triste a la vez. Vivimos en Betania, pero hay un muro que nos separa, como cuando existía el muro de Berlín. Desde Nuestra casa se ve la casa de Lázaro, de Marta y María, donde el Señor se alojaba cuando venía por estos lares cerca de Jerusalén, pues está a 5 Km. También podemos ir caminando a 10 minutos y estamos en la finca de Lázaro, que llevan ahora los hermanos Pasionistas, como centro de retiros, de encuentro con el Señor, de saber “escoger la mejor parte” en nuestras vidas como María, y servir como Marta.( Luc 10,38-42.)TierraSanta-13-1

Pero la finca, y la ciudad ha quedado dividida por un Muro de 10 metros de altura. A este lado hemos quedado nosotros, y al otro lado la  Iglesia y la tumba de Lázaro.
Así que con el coche tuvimos que hacer más de 20km para ir hacia Betania que hoy es la ciudad de Lázario, ( lugar de Lázaro), que en árabe  equivale hoy al nombre actual que se encuentra uno en los carteles de la carretera: El Azarieh.
Con la triste noticia que habíamos recibido de Logroño, que  Javier Velasco, (Vicario y el anterior director de esta casa) había tenido un derrame cerebral.,  lo pusimos en las manos del Señor, para que hiciera el milagro  de darle la Vida, y el día 17 le dio la Vida Eterna, la mejor. Con 47 años se ha ido a la Casa del  Padre. Estamos en esta vida de paso, hacia la vida eterna. No sabemos ni el día ni la hora, es por ello muy importante que estemos con la lámpara encendida de la Fe, del amor y de la esperanza en clave de solidaridad y la sembremos con gozo y alegría a pesar de las incomprensiones y dolor que nos causamos los humanos por tonterías, o por querer estar siempre por encima de los demás e imponer nuestras ideas y criterios. Si de verdad fuéramos conscientes de esta realidad, aprenderíamos a tratarnos como Dios nos trata y nos quiere. Tal vez  a quejarnos menos frente al sufrimiento, el dolor, los muros que separan familias y pueblos hermanos, y los que están muriendo cada día de la injusticia del hambre, y de otros tipos de violencia.TierraSanta-13-2

Entramos a la Iglesia dedicada a Lázaro, Marta y María, esa familia que con tanto cariño acogió al Señor y a sus discípulos cuando iban hacia Jerusalén y ahí  pude meditar los textos del evangelio que nos recuerdan en este Lugar la presencia de Jesús, la amistad, el encuentro, la escucha, y sentir en nuestro corazón que “Jesús es la resurrección y la vida “y el que cree en El tendrá Vida Eterna. (Jn 12,1-8; Mc 14 ,3-9). Y ¿ qué es la vida eterna ?: “Que te conozcan a ti el Único Dios verdadero y a su enviado Jesucristo” Ir construyendo aquí la vida eterna, conociendo a Jesús, identificarnos cada día más con él, actuar y vivir al estilo de  Jesús, ser instrumentos de su Paz, amar y servir, estar dispuestos a “ dar la vida para que el reino se haga presente”.cada día con más intensidad en nuestras vidas, a nuestro alrededor, y así se hará más presente en el mundo en que vivimos.

TierraSanta-13-3b

Desde aquí podéis ver la torre de la Iglesia Católica de S. Lázaro, parte de la Custodia Franciscana y en el cartel  rojo: la tumba de Lázaro.( debajo de la mezquita)
En la época de la cruzada 1138, se erigió un  monasterio de Benedictinas, junto a la tumba de Lázaro, donde se pueden observar numerosos restos. Tras la expulsión de los cruzados, los musulmanes se apropiaron del santuario y lo convirtieron en mezquita. En 1889 fue adquirida por los Franciscanos una parte de las ruinas del monasterio y de la Iglesia llamada Casa de Marta, lo que hizo posible realizar excavaciones y la reconstrucción de la Iglesia moderna que hoy tenemos realizada por el arquitecto A Barluzzi en 1952-53.
Hagamos de nuestros hogares, casas, y parroquias, los lugares de acogida, de encuentro, de oración, de amistad, de contemplar el misterio del amor de Dios y de la vida que el mundo de hoy necesita.
A los pies del maestro, estemos atentos, a la escucha, guardando el silencio que necesitamos para saber  dejar al Señor escribir en nuestro corazón lo que el quiera decirnos.
Un abrazo
Chema sds.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *