{"id":1426,"date":"2012-12-19T18:00:17","date_gmt":"2012-12-19T16:00:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=1426"},"modified":"2012-12-19T18:00:17","modified_gmt":"2012-12-19T16:00:17","slug":"navidad-presencia-del-salvador-en-medio-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/navidad-presencia-del-salvador-en-medio-del-mundo\/","title":{"rendered":"NAVIDAD.. presencia del Salvador en medio del mundo"},"content":{"rendered":"<p>No hay duda que estamos viviendo en la vida cristiana y en la religiosa momentos que nos deben hacer reflexionar mir\u00e1ndo a lo \u00faltimos.<br \/>\nNo podemos andar en los minimos, y acomodados. Nuestra mirada debe ser hac\u00eda arriba para poder ser presencia entre los empobrecidos a nuestro alrrededor, y quitar las monta\u00f1as de indiferencia, comodidad y egoismos esteriles que nos impiden compartir desde la solidaridad para quedarnos a la interperie que es desde donde podemo resurgir y ser testigos de vida y esperanza.<br \/>\nUn abrazo a todos y FELICES DIAS DE NAVIDAD EN EN ENCUENTRO CON AQUEL QUE SABEMOS NOS  AMA Y CUNTA CON NOSOTROS.<br \/>\nChema sds<br \/>\nEl presidente de CONFER, el P. El\u00edas Roy\u00f3n, sj, ha publicado su mensaje de Navidad<\/p>\n<p>Madrid, 20 de diciembre de 2012 (IVICON).- El presidente de CONFER, el P. El\u00edas Roy\u00f3n, sj, ha publicado su mensaje de Navidad. Lo reproducimos \u00edntegramente a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Navidad 2012.<\/p>\n<p>\u201cMar\u00eda guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su coraz\u00f3n\u201d (Lc 2,19)  <\/p>\n<p> Queridas hermanas, queridos hermanos:<\/p>\n<p>1. Estamos terminando el Adviento; el tiempo que la liturgia ofrece para prepararnos a la celebraci\u00f3n del misterio del Dios hecho hombre en Bel\u00e9n. Tiempo lit\u00fargico que nos habla de la \u201cespera\u201d de una \u201cpresencia\u201d; de una \u201cpresencia comenzada\u201d. La presencia comenzada de Dios entre nosotros. Est\u00e1 ya presente pero de tal manera que debemos buscarlo para encontrarlo.<\/p>\n<p>2. Desear\u00eda haceros llegar, como felicitaci\u00f3n Navide\u00f1a, una reflexi\u00f3n que hecha oraci\u00f3n, en este a\u00f1o de la fe, nos ayude a \u201credescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez m\u00e1s clara la alegr\u00eda y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo\u201d (PF 2). Os invito a imitar la actitud de Mar\u00eda, la Madre: \u201cguardaba todas estas cosas, y las meditaba en su coraz\u00f3n\u201d (Lc 2,19). Tambi\u00e9n Mar\u00eda recorre un camino de fe. No comprende plenamente los misterios que est\u00e1 viviendo, pero los acoge con fe en su coraz\u00f3n. Bel\u00e9n nos supera continuamente con sus \u201cllamadas\u201d y nos exige un crecer en la fe.<\/p>\n<p>3. Benedicto XVI nos defini\u00f3 a los religiosos con unas palabras que son un programa de vida: \u201cbuscadores de Dios\u201d. Buscadores de se\u00f1ales de su presencia en este mundo tan nuestro y tan suyo. Buscadores de Dios, no para guardarlo celosamente en la intimidad, sino para compartir y proclamar su presencia; buscadores con otros en medio de las comunes dudas y las incertidumbres, convertidos en \u201cse\u00f1ales\u201d para otros de esas presencias  \u201cy volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe\u201d (PF 7). El \u00e1ngel anuncia a los pastores que \u201cvelaban\u201d en la noche, abiertos a la \u201cllamada\u201d de Dios a trav\u00e9s de los signos de su presencia. Una noche cuya oscuridad estalla en claridad: \u201cla gloria de Dios les envolvi\u00f3 en su luz\u201d. Y con la luz el anuncio: \u201cos ha nacido un Salvador\u2026\u201d; y unas se\u00f1ales para descubrirlo: un ni\u00f1o, unos pa\u00f1ales, un pesebre, una Virgen Madre\u2026<\/p>\n<p>4. Todas ellas son \u201cse\u00f1ales\u201d que arriesgan no ser entendidas ni acogidas. Necesitamos atrevernos al desconcierto de la humildad de Dios, a su silencio y a su sorpresa, m\u00e1s all\u00e1 de lo que conocemos e imaginamos de \u00c9l. Entrar en el misterio de un Dios que nace en las afueras, en un pesebre, un Dios que se hace presente por amor, m\u00e1s all\u00e1 de nuestros m\u00e1rgenes y de nuestros esquemas previsores y acomodados.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nosotros, religiosos y religiosas, corremos el riesgo de no descubrirle.  Tambi\u00e9n nosotros, pastores en \u201cvigilias\u201d, buscadores de Dios en la noche y en la oscuridad de nuestro tiempo, a quienes se nos ha \u201cinstruido\u201d en esos \u201csignos\u201d podemos pasar de largo sin identificar su presencia, sin que su luz ilumine nuestro coraz\u00f3n, sin sospechar que esos pa\u00f1ales, ese pesebre, ese ni\u00f1o\u2026 contin\u00faan presentes en las calles de nuestros pueblos y ciudades, y siguen pregonando su presencia: ah\u00ed est\u00e1 Dios. Ah\u00ed sigue naciendo Dios. Son se\u00f1ales que el mundo no puede entender, porque hay que hacerse pobres y sencillos pastores, ya que a ellos, solo a ellos, los predilectos de Dios, se les ha revelado el misterio (cfr Lc 10,21 ss). Ante el dolor y la angustia, la inseguridad y la desesperanza de tantos hermanas en nuestra sociedad, debemos continuar vigilantes, para descubrir en ellos la presencia del mismo Dios que sale a nuestro encuentro y nos pide un nuevo estilo de acogida y acompa\u00f1amiento. <\/p>\n<p>5. \u201cEl a\u00f1o de la fe es una invitaci\u00f3n a una aut\u00e9ntica y renovada conversi\u00f3n al Se\u00f1or, \u00fanico Salvador del mundo\u201d ( PF 6), que nace en Bel\u00e9n. Por eso, Bel\u00e9n es invitaci\u00f3n a cambiar, el lugar m\u00e1s id\u00f3neo para acoger la gracia de la conversi\u00f3n. Pero de una conversi\u00f3n radical que nos haga capaces de entender la realidad y la historia como la entiende Dios. Buscar en Bel\u00e9n unos ojos nuevos, para mirar con la mirada de Dios al mundo al que ama infinitamente y al que nos env\u00eda para anunciarle su paz y su esperanza: \u201cY en la tierra paz a los hombres que Dios ama\u201d. No es posible entender esta paz y esperanza sin contemplar Bel\u00e9n, sin calar el misterio de ese Ni\u00f1o que es el signo de la Encarnaci\u00f3n de Dios en nuestro mundo y en nuestra historia.<\/p>\n<p>Los pastores escucharon la \u201cpalabra\u201d y se pusieron en camino a Bel\u00e9n. La fe en esa \u201cpalabra\u201d les llev\u00f3 a toda prisa a buscar la se\u00f1al que se les hab\u00eda dado: un ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales; y encontraron as\u00ed la pobreza y la humillaci\u00f3n de Dios. Pero los ojos de los pastores ven en esta pobreza y humillaci\u00f3n al \u201cSalvador, el Mes\u00edas, el Se\u00f1or\u201d que el \u00e1ngel les hab\u00eda anunciado. Y se convierten en testigos de la presencia de Dios: \u201cglorifican y alaban a Dios por lo que han visto y o\u00eddo\u201d (Lc 2,20). \u201cLa fe, en efecto,\u2026 se comunica como experiencia de gracia y gozo\u201d. (PF 7)<\/p>\n<p>6. Tenemos muy reciente nuestra Asamblea de CONFER, donde nos hemos preguntado c\u00f3mo anunciar a Cristo como esperanza para nuestro mundo, en cuanto que los religiosos estamos llamados a ser signos de esperanza para la humanidad. En la pobreza y la humildad de Bel\u00e9n, donde nace el autor de la esperanza, encontraremos siempre la motivaci\u00f3n \u00faltima de que es posible esperar \u201ccontra toda esperanza\u201d (Rom 8,18), de que es posible que de la peque\u00f1ez y la sencillez de Dios nazca la esperanza para el futuro del mundo. Pidamos para que en estas Navidades, a la Vida Religiosa se nos conceda la gracia de \u201cvolver a Bel\u00e9n\u201d para que nuestras vidas se conviertan en testigos de esperanza, en anuncio de esperanza, dej\u00e1ndonos sorprender por la humildad y la pobreza de Dios que se hace Ni\u00f1o en Bel\u00e9n.<\/p>\n<p>El\u00edas Roy\u00f3n, S.J. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No hay duda que estamos viviendo en la vida cristiana y en la religiosa momentos que nos deben hacer reflexionar mir\u00e1ndo a lo \u00faltimos. No podemos andar en los minimos, y acomodados. 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