{"id":1588,"date":"2013-12-17T11:30:44","date_gmt":"2013-12-17T09:30:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=1588"},"modified":"2013-12-17T11:30:44","modified_gmt":"2013-12-17T09:30:44","slug":"el-gran-ausente-en-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/el-gran-ausente-en-navidad\/","title":{"rendered":"El Gran ausente en Navidad?"},"content":{"rendered":"<p>Un articulo digno de lectura y reflexi\u00f3n. No caigamos nosotros en lo mismo. Seamos coherentes con nuestra fe, vida y sentimientos profundos del recuerdo-presencia de Dios hecho ni\u00f1o y en medio de nosotros.<br \/>\nGiovanni Fighera \/ Tempi.it\t  <\/p>\n<p> Un gran bel\u00e9n napolitano y un abeto b\u00e1varo de 25 metros adornar\u00e1n la primera Navidad de Francisco<\/p>\n<p> Un concejal de IU arremete contra los villancicos del bel\u00e9n municipal: \u00abSon torturas de Guant\u00e1namo\u00bb<\/p>\n<p> Nace una nueva \u00abConspiraci\u00f3n de Adviento\u00bb, que planea redescubrir el sentido de la Navidad<\/p>\n<p> S\u00f3lo 4 de cada 10 ingleses creen que las Navidades tienen que ver con el amor de Dios por el hombre<\/p>\n<p>Paseo por las calles de mi pueblo junto a mi familia. Con ocasi\u00f3n de la Navidad, en la plaza se ha organizado una exposici\u00f3n de dibujos de los ni\u00f1os de la escuela primaria. Mi hija mayor, que frecuenta la escuela primaria en otro lugar, en el colegio donde yo ense\u00f1o, me pregunta: \u00abPap\u00e1, \u00bfqu\u00e9 es la fiesta de la luz?\u00bb. <\/p>\n<p>Observo bien el t\u00edtulo de la exposici\u00f3n y las obras. No hay un solo dibujo que represente el bel\u00e9n y el nacimiento de Jes\u00fas, todos est\u00e1n inspirados en el tema de la luz. Hablar de Jes\u00fas, o representarlo, parece que se ha convertido en algo inadmisible en las escuelas en las que hay estudiantes tambi\u00e9n de otras religiones y donde el resto, aunque sean cristianos bautizados, en muchos casos ya no creen o han perdido las razones de la propia fe. De este modo, la Navidad como celebraci\u00f3n de Jes\u00fas que nace y est\u00e1 entre nosotros ha desaparecido, admiti\u00e9ndose s\u00f3lo como fiesta desnaturalizada, sustituida por valores como la paz, la solidaridad y dem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00bfSe puede desnaturalizar un hecho hist\u00f3rico?<br \/>\nEn el Instituto donde ense\u00f1o, cada clase est\u00e1 preparando el espect\u00e1culo teatral para la Academia de Navidad, que se realizar\u00e1 delante de todas las familias la \u00faltima semana de colegio, antes de las vacaciones navide\u00f1as. Cada clase debe preparar un representaci\u00f3n centrada en el mensaje de Navidad.<\/p>\n<p>Asisto a las pruebas. Un grupo representa una familia en la que ya no se cree en la magia de Papa Noel y de los regalos. Les pregunto a los chicos cu\u00e1l es el mensaje de la fiesta. Me llegan muchas respuestas: la belleza de estar juntos, los regalos que se hacen, la familia reunida alrededor de una mesa. Alguno me pregunta si est\u00e1 bien el mensaje que comunican. Entonces replico: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ten\u00e9is que recurrir a met\u00e1foras o reducciones? Es tan simple contar la buena noticia, que Dios se ha hecho ni\u00f1o para compartir la condici\u00f3n humana, se ha hecho don y compa\u00f1\u00eda. \u00c9l es el don m\u00e1s grande de la Navidad\u00bb. <\/p>\n<p>Un don, adem\u00e1s, que se entiende mejor en el misterio de la cruz y de la resurrecci\u00f3n. Exclama Anna Vercors en la c\u00e9lebre La Anunciaci\u00f3n a Mar\u00eda de Paul Claudel: \u00abNo vivir, sino morir, y no fabricar la cruz, sino subir a ella, y dar lo que tenemos sonriendo! [\u2026]. \u00bfQu\u00e9 vale el mundo comparado con la vida? \u00bfY de qu\u00e9 sirve la vida, si no es para servirse de ella y para darla? \u00bfY por qu\u00e9 atormentarse cuando es tan simple obedecer?\u00bb.<\/p>\n<p>Sustituir el Misterio por las leyendas y los valores<br \/>\nTodo conjura para acallar este buena nueva. Incluso all\u00ed donde se deber\u00eda hablar de \u00c9l, el Salvador del mundo, se busca todas las maneras posible para reducirlo a nuestra medida, para eliminar el Misterio y sustituirlo con leyendas o con valores. Hay que volver a la sencillez de los ni\u00f1os que, frente a la pregunta sobre qu\u00e9 es la Navidad, con gran espontaneidad responden: el nacimiento de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Del mismo modo que todo conjura para silenciar el nacimiento de Jes\u00fas, se quiere tambi\u00e9n acallar la novedad que ha conmocionado el mundo con su llegada, extendiendo este silencio a todos los \u00e1mbitos de la vida, material y espiritual, al campo econ\u00f3mico, cultural y al puramente art\u00edstico. <\/p>\n<p>La misma concepci\u00f3n de s\u00ed mismo que ten\u00eda el hombre ha cambiado. Cada d\u00eda su conciencia de que la ra\u00edz profunda de los valores, de la riqueza, del esplendor de nuestra civilizaci\u00f3n, reside en el cristianismo, es decir, en Cristo, disminuye; falta el sentimiento de gratitud hacia Aquel que es el verdadero protagonista de la historia. En Cristo la verdad se ha mostrado abiertamente y se ha revelado como caridad, \u00abcaridad en la verdad\u00bb, seg\u00fan recita la enc\u00edclica de Benedicto XVI. Este acontecimiento ha dividido en dos la historia. Cristo ha hecho \u00abnuevas todas las cosas\u00bb. Desde entonces nada ha sido ya lo mismo.<\/p>\n<p>Un difundida mentalidad com\u00fan, en cambio, querr\u00eda inducirnos a pensar que los mayores logros del hombre se han debido a la revoluci\u00f3n cient\u00edfica del siglo XVII, a la Ilustraci\u00f3n, o, m\u00e1s generalmente, a la Modernidad. Se ha olvidado la novedad absoluta que ha representado y representa el cristianismo en la historia de la humanidad.<\/p>\n<p>Lejos de Cristo, una vez eliminado el bel\u00e9n o el crucifijo, la cultura contempor\u00e1nea est\u00e1 convencida de que se ha liberado de la superstici\u00f3n y de una vetusta tradici\u00f3n que hoy no tendr\u00eda nada m\u00e1s que decir. El hombre, as\u00ed, no ha progresado, sino que ha vuelto a la \u00e9poca polite\u00edsta, a la idolatr\u00eda de dioses que lo \u00fanico que han hecho es modificar el nombre, pero no la sustancia. En lugar de Venus se adora el sexo; en lugar de a Marte, las v\u00edctimas son sacrificadas a la guerra y al poder; en lugar de Plut\u00f3n, se glorifica el dinero. Y el Dios \u00fanico es sustituido por ese hombre que se ha situado a s\u00ed mismo en el pedestal, con la convicci\u00f3n de que puede prescindir del Misterio y resolver todas las cuestiones.<\/p>\n<p>El silencio sobre el nacimiento de Jes\u00fas es, en realidad, una falsedad hodierna, una mistificaci\u00f3n. Jes\u00fas, desde siempre, ha dividido y divide y continuamente ha atra\u00eddo hac\u00eda su persona la simpat\u00eda humana o el odio. La indiferencia pertenece s\u00f3lo a quien no mira. El mismo Jes\u00fas hab\u00eda previsto que habr\u00eda dividido al pueblo y a las familias entre quienes lo acogen y quienes no lo hacen, del mismo modo que ha dividido la historia. Hoy, en cambio, el fastidio de la sociedad, de mucho mundo intelectual, se traduce, a menudo, en silencio, en indiferencia.<\/p>\n<p>Una historia que ya no se cuenta<br \/>\nNo recuerdo haber estudiado nunca, ni en el Instituto ni en la Universidad, ninguna poes\u00eda dedicada al nacimiento de Jes\u00fas. Debo volver con la memoria a los a\u00f1os de la escuela primaria, donde a los maestros les gusta tanto contar historias. La poes\u00eda empezaba as\u00ed:<\/p>\n<p>-\u00a1Consu\u00e9late, Mar\u00eda, de tu peregrinaci\u00f3n!<br \/>\nHemos llegado. He aqu\u00ed Bel\u00e9n adornada de trofeos.<br \/>\nEn esa hoster\u00eda podremos descansar,<br \/>\nque demasiado cansado estoy y demasiado cansada est\u00e1s.<br \/>\nEl campanario toca<br \/>\nlentamente las seis.<br \/>\n-\u00bfTienen algo de sitio, oh ustedes del \u201cCaballo Gris\u201d?<br \/>\n\u00bfAlgo de sitio para m\u00ed y para Jos\u00e9?<br \/>\n&#8211; Se\u00f1ores, lo sentimos: es noche de prodigio<br \/>\nSon demasiados los forasteros y las estancias repletas ya est\u00e1n.<\/p>\n<p>La poes\u00eda se titula La noche santa y el autor es Guido Gozzano.<\/p>\n<p>La historia real<br \/>\nCu\u00e1ntas veces mis hijas me preguntan: \u00abPap\u00e1; \u00bfme cuentas una historia?\u00bb. La dimensi\u00f3n del cuento es, por otra parte, la m\u00e1s bella, la m\u00e1s fascinante, la que conquista. A todos nosotros, tambi\u00e9n cuando hemos crecido, nos gusta descubrir nuevas historias. Pues bien, hay una historia que es m\u00e1s grande que todas las otras, hay una historia que nos conmueve porque nos habla de un Dios que se ha hecho carne, que se ha convertido en un ni\u00f1o indefenso, como hemos sido todos nosotros, que ha sido carpintero durante muchos a\u00f1os, hasta que inici\u00f3 su misi\u00f3n. No nos ha predicado, pero nos ha explicado nuestra nada; nos ha amado y abrazado como un padre y una madre abrazan a su propio hijo; ha compartido con nosotros, los hombres, su tiempo, revel\u00e1ndonos el Misterio del Padre, el amor; ha muerto en la cruz para redimir nuestros pecados y ha resucitado.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntos de los que han conocido ese hombre Dios, Jes\u00fas, han muerto con tal de dar testimonio de \u00c9l! Murieron los primeros ap\u00f3stoles hace dos mil a\u00f1os, como han muerto por nosotros, en los dos milenios sucesivos, millones y millones de m\u00e1rtires. O est\u00e1n todos locos o de verdad han visto y encontrado algo extraordinario.<\/p>\n<p>Una historia como \u00e9sta, ya sea considerada verdadera o falsa, o incluso poco pertinente para nuestra vida, merecer\u00eda ser conocida, ser estudiada. Una estad\u00edstica que fue dada a conocer en el viaje del Papa Benedicto XVI a Alemania afirmaba que el 75% de los j\u00f3venes alemanes no se plantea el problema de Dios. Un dato verdaderamente alarmante porque demuestra que, en realidad, la mayor parte de los j\u00f3venes no se plantea el problema del proprio yo, es decir, del destino que les espera: \u00bfsomos alimento para gusanos o personas \u00fanicas e irrepetibles, pensadas en la mente de Dios y que vivir\u00e1n en eterno?<\/p>\n<p>En las escuelas, sin embargo, ya no se cuenta la historia del nacimiento de Jes\u00fas. En muchas escuelas est\u00e1 incluso prohibido representarla con un bel\u00e9n, ser\u00eda una violencia intolerable hacia los que no creen o los que pertenecen a otras religiones. No he oido decir nunca que en el colegio no se estudie a Napole\u00f3n porque ha saqueado muchas tierras de Europa, ha destruido y reducido a cenizas muchas iglesias, asesinado muchos hombres pertenecientes a una multitud de pueblos distintos. <\/p>\n<p>Pero de Jes\u00fas nunca se han contado acciones tan atroces, m\u00e1s bien al contrario. Adem\u00e1s, las pruebas de que Jesucristo ha existido son tan ciertas como las que hacen referencia a la existencia de Napole\u00f3n. Es un hecho hist\u00f3rico el nacimiento de Jes\u00fas, como lo es la muerte de Napole\u00f3n, celebrada \u00e9sta \u00faltima en esa poes\u00eda, El 5 de mayo, en la que Manzoni, entre otras cosas, testimonia<\/p>\n<p>que nunca m\u00e1s soberbia altura<br \/>\nante el deshonor del G\u00f3lgota<br \/>\nse inclin\u00f3<\/p>\n<p>Las antolog\u00edas escolares excluyen cualquier texto que cuente la historia de Jes\u00fas escrita por grandes literatos (como, por otra parte, les sucede a los intelectuales cat\u00f3licos que, a menudo, son excluidos de los c\u00e1nones literarios o relegados a papeles del todo marginales). \u00bfPor qu\u00e9 sucede esto? \u00bfTal vez porqu\u00e9 los escritores y poetas no han contado la historia de Jes\u00fas? Ciertamente no. De hecho, casi todos los grandes escritores, a pesar del olvido de la cr\u00edtica literaria, se han cimentado en este hecho.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un articulo digno de lectura y reflexi\u00f3n. No caigamos nosotros en lo mismo. Seamos coherentes con nuestra fe, vida y sentimientos profundos del recuerdo-presencia de Dios hecho ni\u00f1o y en medio de nosotros. Giovanni Fighera \/ Tempi.it Un gran bel\u00e9n napolitano y un abeto b\u00e1varo de 25 metros adornar\u00e1n la primera Navidad de Francisco Un &bull;  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/el-gran-ausente-en-navidad\/\"> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-1588","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estad-despiertos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1588","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1588"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1588\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1589,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1588\/revisions\/1589"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}