{"id":1717,"date":"2014-10-27T14:49:09","date_gmt":"2014-10-27T12:49:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=1717"},"modified":"2014-10-27T14:49:09","modified_gmt":"2014-10-27T12:49:09","slug":"la-experiencia-del-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/la-experiencia-del-amor\/","title":{"rendered":"La Experiencia del  AMOR"},"content":{"rendered":"<p>En un mundo globalizado que tiende m\u00e1s hacia el camino del \u00bb desamor\u00bb de la violencia con sus m\u00faltiples caras de horror, barbarie y holocaustos del S.XXI, debemos ir sembrando la cultura  DEL ENCUENTRO, sin imponer criterios , ni ideas a los dem\u00e1s, sino saber escucharnos y mirar todos el horizonte de ir sembrando un mundo m\u00e1s humano, m\u00e1s respirable, m\u00e1s justo , m\u00e1s fraterno para toda la humanidad. No podemos quedar indiferentes ante el drama que est\u00e1 viviendo la humanidad, hay que detener esta BARBARIE, este sin sentido&#8230; nos dejar\u00e1n los grandes poderes..? Estar\u00e1n dispuestos a entrar en esta cultura del dialogo por encima de sus propios intereses: Descubrir\u00e1n que o todos nos \u00bb salvamos y compartimos en solidaridad\u00bb o todos  iremos por el camino de la muerte..? No nos llevamos nada. aqu\u00ed en este mundo todo es pasajero, lo que quedar\u00e1 ser\u00e1 siempre el bien que hayamos hecho a los dem\u00e1s. Sigamos construyendo el Reino de Dios donde otro mundo, otra realidad y otra cultura, la del ENCUENTRO SEAN POSIBLES.<br \/>\n CHEMA SDS.<\/p>\n<p><strong>La experiencia del amor<br \/>\n<\/strong>XXX domingo ordinario<br \/>\nPor Mons. Enrique D\u00edaz Diaz<br \/>\nSAN CRIST\u00f3BAL DE LAS CASAS, 24 de octubre de 2014 (Zenit.org) &#8211; \u201c\u00c9xodo 22, 20-26: \u201cLa explotaci\u00f3n de las viudas y los hu\u00e9rfanos enciende la ira de Dios\u201d.<br \/>\nSalmo 17: \u201cT\u00fa, Se\u00f1or, eres mi refugio\u201d.<br \/>\nI Tesalonicenses 1, 5-10: \u201cAbandonando los \u00eddolos, ustedes se convirtieron a Dios y viven en la esperanza de que venga desde el cielo Jesucristo, su Hijo\u201d.<br \/>\nSan Mateo 22, 34-40: \u201cAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, y a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d.<br \/>\nUna de las m\u00e1s bellas expresiones con que nombran nuestros pueblos mayas a Jes\u00fas es: \u201cCoraz\u00f3n del Cielo, Coraz\u00f3n de la Tierra\u201d. Y en estas po\u00e9ticas y bellas palabras encierran el misterio de la Encarnaci\u00f3n, del Dios hecho carne, de la Palabra que se hace uno de nosotros. La expresan vivamente en el llamado \u201cAltar Maya\u201d, con los caminos del cielo y la tierra que se entrelazan en el centro. Todo un simbolismo del Dios y hombre, del Emmanuel, del Dios con nosotros. De aqu\u00ed brota toda la espiritualidad y la fuerza de los verdaderos creyentes porque tambi\u00e9n todo hombre y toda mujer quedan marcados por esos dos amores: el divino y el humano.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n no se ha hecho esta pregunta alguna vez: qu\u00e9 es lo m\u00e1s importante de la religi\u00f3n? Para el israelita sencillo, perdido en el intrincado laberinto de leyes y preceptos, no ser\u00eda nada f\u00e1cil descubrir lo m\u00e1s importante. Los escribas hablaban de seiscientos trece mandamientos contenidos en la ley. Pero cuando la religi\u00f3n se reduce a mandamientos y leyes puede olvidarse lo m\u00e1s importante que es la relaci\u00f3n con Dios y da\u00f1ar gravemente a las personas. No es extra\u00f1a la pregunta, lo extra\u00f1o es que la haga un doctor de la ley. Parecer\u00eda que quienes menos quieren entender, son quienes m\u00e1s preguntan y, en este contexto de pol\u00e9mica, se ponen de pretexto los mandamientos para confrontarse con Jes\u00fas. Conforme al texto, no parece que tuvieran ning\u00fan inter\u00e9s en cumplirlos. Pero esto da pie a Jes\u00fas para decir expl\u00edcitamente lo que a diario revela con sus obras sobre el mandamiento m\u00e1s importante. Lo que Jes\u00fas hace todos los d\u00edas, lo que desde su encarnaci\u00f3n y venida en el mundo est\u00e1 realizando, es la voluntad de su Padre, el amor de su Padre\u2026 pero realizado de un modo muy claro y concreto en el amor al pr\u00f3jimo. El amor a Dios es inseparable del amor al pr\u00f3jimo. Esta es nuestra fe cristiana. Nadie puede abusar, oprimir o ser indiferente ante el d\u00e9bil y pobre porque Dios est\u00e1 del lado del hermano.<br \/>\nQuiz\u00e1s hoy podr\u00edamos iniciar nuestra reflexi\u00f3n con la medida que le pone Jes\u00fas a este amor: \u201ccomo a ti mismo\u201d. No es un simple a\u00f1adido, sino la verdadera fuente de donde parte el mandamiento, aunque puede entenderse de muchas formas. El primer sentido est\u00e1 sugerido por palabras que en otra ocasi\u00f3n dec\u00eda el mismo Jes\u00fas: \u201ctrata los dem\u00e1s como quieres que te traten a ti\u201d, o tambi\u00e9n \u201cno hagas al otro, lo que no quieras que te hagan a ti\u201d. Es una f\u00f3rmula muy pr\u00e1ctica. Pensar en las diferentes situaciones en que nos hemos encontrado y c\u00f3mo reaccionamos ante el trato positivo o negativo que nos dan las personas y as\u00ed actuar conforme a lo que quisi\u00e9ramos para nosotros. De hecho en la primera lectura, tomada del \u00c9xodo, se ofrecen una serie de prescripciones muy concretas para tratar al pr\u00f3jimo, basadas todas en el \u201cporque t\u00fa tambi\u00e9n estuviste en esa situaci\u00f3n\u201d. As\u00ed dice: \u201cNo hagas sufrir ni oprimas al extranjero&#8230; No explotes a las viudas ni a los hu\u00e9rfanos&#8230; Cuando prestes dinero a uno de mi pueblo, al pobre que est\u00e1 contigo, no te portes con \u00e9l como usurero, carg\u00e1ndole intereses. Si tomas en prenda el manto de tu pr\u00f3jimo, devu\u00e9lveselo antes de que se ponga el sol, Cuando \u00e9l clame a m\u00ed, yo lo escuchar\u00e9, porque yo soy misericordioso\u201d. Ciertamente cambiando las condiciones, poni\u00e9ndose en los zapatos del otro, mir\u00e1ndolo \u201ccomo a ti mismo\u201d, cambian todas las formas de ver, de pensar y de actuar.<br \/>\nEn una sociedad de desiguales, amar \u201ccomo te amas a ti mismo\u201d introduce la radical exigencia de la hermandad. Es el segundo aspecto de este \u201ccomo a ti mismo\u201d, que nos obliga a colocarnos en una situaci\u00f3n donde el amor a los dem\u00e1s nos hace hermanos, nos hace iguales. Amo a los otros porque cada uno es hijo de Dios, de mi misma dignidad y con mis mismos derechos. Lo amo porque somos iguales y estamos empe\u00f1ados en construir esa igualdad, esa fraternidad, sin desprecios, sin discriminaciones, sin ciudadanos de primera o de segunda. El amor a nosotros mismos es tomado como la medida de nuestro amor y nuestro servicio a los dem\u00e1s.<br \/>\nPara amar, hay que saberse amado. Este tercer aspecto lo podemos entender como una premisa. Amar \u201ccomo a ti mismo\u201d, implicar\u00eda primero amarse a uno mismo, aceptarse a uno mismo, conocerse y quererse, simplemente porque Dios nos quiere. Dios te ama infinitamente y ese amor, que te llena y te sacia, lo puedes derramar sobre los dem\u00e1s. Hay quien no se quiere a si mismo, siempre est\u00e1 de mal humor, siempre se enoja y de todo se fastidia\u2026 no se quiere porque no se ha reconocido amado de Dios. As\u00ed lo que parec\u00eda primero un mandamiento: amar a Dios; y despu\u00e9s dos: amar al pr\u00f3jimo; en realidad se transforman en tres mandamientos, porque tambi\u00e9n se necesita el mandamiento de amarse a uno mismo. Pero quiz\u00e1s estar\u00edamos regresando otra vez al nivel de los fariseos que s\u00f3lo miran mandamientos. \u00bfAmar es un mandamiento? M\u00e1s bien una experiencia, \u00a1la gran experiencia!, que todos debemos vivir. Si nos reconocemos y nos sentimos amados de Dios, los otros \u201cmandamientos\u201d brotan espont\u00e1neamente. Si decimos que amamos a Dios pero enga\u00f1amos y destruimos al pr\u00f3jimo entonces, dice San Juan, somos unos mentirosos. Para amar al pr\u00f3jimo necesitamos encontrar la gran fuente de energ\u00eda del amor.<br \/>\nAmarse uno mismo no tiene el sentido ego\u00edsta e individualista que le quiere dar el neoliberalismo. No se trata de encerrarse en s\u00ed mismo y ponerse como centro del universo, porque entonces todo se derrumba: el amor a Dios, el amor al pr\u00f3jimo y hasta el amor a s\u00ed mismo que se transforma en soberbia, orgullo y desprecio a los dem\u00e1s. Jes\u00fas a\u00f1ade un poco m\u00e1s porque el verdadero amor se aprende de Jes\u00fas. Antes de ser amor sacrificado, \u00c9l mismo hab\u00eda construido con su vida una cruz de dos maderos: uno vertical que va desde el suelo hacia el Padre; otro horizontal, el del amor a los hermanos, pero inseparablemente unidos. Por eso se atreve a decirnos: \u201c\u00c1mense como yo los he amado\u201d. \u00bfC\u00f3mo estamos cumpliendo el mandamiento de Jes\u00fas? \u00bfC\u00f3mo vivimos la experiencia del amor?<br \/>\nPadre Bueno, que nos has amado desde toda la eternidad, conc\u00e9denos experimentar de tal manera tu amor que cumplamos con alegr\u00eda, tu mandamiento de amor a ejemplo de tu hijo Jesucristo. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un mundo globalizado que tiende m\u00e1s hacia el camino del \u00bb desamor\u00bb de la violencia con sus m\u00faltiples caras de horror, barbarie y holocaustos del S.XXI, debemos ir sembrando la cultura DEL ENCUENTRO, sin imponer criterios , ni ideas a los dem\u00e1s, sino saber escucharnos y mirar todos el horizonte de ir sembrando un &bull;  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/la-experiencia-del-amor\/\"> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-1717","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-buenas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1717","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1717"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1717\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1718,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1717\/revisions\/1718"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1717"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1717"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1717"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}