{"id":1738,"date":"2015-01-06T23:04:19","date_gmt":"2015-01-06T21:04:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=1738"},"modified":"2015-01-06T23:04:19","modified_gmt":"2015-01-06T21:04:19","slug":"mensaje-de-paz-para-el-ano-nuevo-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/mensaje-de-paz-para-el-ano-nuevo-2015\/","title":{"rendered":"MENSAJE DE PAZ PARA EL A\u00d1O NUEVO 2015"},"content":{"rendered":"<p>CONSTRUIR UN MUNDO DE HERMANOS NO DE ESCLAVOS<\/p>\n<p>El flagelo de la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre atenta contra su dignidad<\/p>\n<p>&#8230;Por desgracia, el flagelo cada vez m\u00e1s generalizado de la explotaci\u00f3n del hombre por parte del hombre da\u00f1a seriamente la vida de comuni\u00f3n y la llamada a estrechar relaciones interpersonales marcadas por el respeto, la justicia y la caridad. Este fen\u00f3meno abominable, que pisotea los derechos fundamentales de los dem\u00e1s y aniquila su libertad y dignidad, adquiere m\u00faltiples formas sobre las que deseo hacer una breve reflexi\u00f3n, de modo que, a la luz de la Palabra de Dios, consideremos a todos los hombres \u00abno esclavos, sino hermanos\u00bb.<\/p>\n<p>La fraternidad como red de personas<\/p>\n<p>&#8230;Pero la fraternidad expresa tambi\u00e9n la multiplicidad y diferencia que hay entre los hermanos, si bien unidos por el nacimiento y por la misma naturaleza y dignidad. Como hermanos y hermanas, todas las personas est\u00e1n por naturaleza relacionadas con las dem\u00e1s, de las que se diferencian pero con las que comparten el mismo origen, naturaleza y dignidad. Gracias a ello la fraternidad crea la red de relaciones fundamentales para la construcci\u00f3n de la familia humana creada por Dios.<\/p>\n<p>M\u00faltiples rostros de la esclavitud de entonces y de ahora<\/p>\n<p>&#8230;Desde tiempos inmemoriales, las diferentes sociedades humanas conocen el fen\u00f3meno del sometimiento del hombre por parte del hombre. Ha habido per\u00edodos en la historia humana en que la instituci\u00f3n de la esclavitud estaba generalmente aceptada y regulada por el derecho. \u00c9ste establec\u00eda qui\u00e9n nac\u00eda libre, y qui\u00e9n, en cambio, nac\u00eda esclavo, y en qu\u00e9 condiciones la persona nacida libre pod\u00eda perder su libertad u obtenerla de nuevo. En otras palabras, el mismo derecho admit\u00eda que algunas personas pod\u00edan o deb\u00edan ser consideradas propiedad de otra persona, la cual pod\u00eda disponer libremente de ellas; el esclavo pod\u00eda ser vendido y comprado, cedido y adquirido como una mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>Hoy, como resultado de un desarrollo positivo de la conciencia de la humanidad, la esclavitud, crimen de lesa humanidad, est\u00e1 oficialmente abolida en el mundo. El derecho de toda persona a no ser sometida a esclavitud ni a servidumbre est\u00e1 reconocido en el derecho internacional como norma inderogable.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de que la comunidad internacional ha adoptado diversos acuerdos para poner fin a la esclavitud en todas sus formas, y ha dispuesto varias estrategias para combatir este fen\u00f3meno, todav\u00eda hay millones de personas \u2013ni\u00f1os, hombres y mujeres de todas las edades\u2013 privados de su libertad y obligados a vivir en condiciones similares a la esclavitud.<\/p>\n<p>Me refiero a tantos trabajadores y trabajadoras, incluso menores, oprimidos de manera formal o informal en todos los sectores, desde el trabajo dom\u00e9stico al de la agricultura, de la industria manufacturera a la miner\u00eda, tanto en los pa\u00edses donde la legislaci\u00f3n laboral no cumple con las m\u00ednimas normas y est\u00e1ndares internacionales, como, aunque de manera ilegal, en aquellos cuya legislaci\u00f3n protege a los trabajadores.<\/p>\n<p>Inmigraci\u00f3n, prostituci\u00f3n, trata de personas&#8230;<\/p>\n<p>Pienso tambi\u00e9n en las condiciones de vida de muchos emigrantes que, en su dram\u00e1tico viaje, sufren el hambre, se ven privados de la libertad, despojados de sus bienes o de los que se abusa f\u00edsica y sexualmente. En aquellos que, una vez llegados a su destino despu\u00e9s de un viaje dur\u00edsimo y con miedo e inseguridad, son detenidos en condiciones a veces inhumanas. Pienso en los que se ven obligados a la clandestinidad por diferentes motivos sociales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos, y en aquellos que, con el fin de permanecer dentro de la ley, aceptan vivir y trabajar en condiciones inadmisibles, sobre todo cuando las legislaciones nacionales crean o permiten una dependencia estructural del trabajador emigrado con respecto al empleador, como por ejemplo cuando se condiciona la legalidad de la estancia al contrato de trabajo&#8230; S\u00ed, pienso en el \u00abtrabajo esclavo\u00bb.<\/p>\n<p>Pienso en las personas obligadas a ejercer la prostituci\u00f3n, entre las que hay muchos menores, y en los esclavos y esclavas sexuales; en las mujeres obligadas a casarse, en aquellas que son vendidas con vistas al matrimonio o en las entregadas en sucesi\u00f3n, a un familiar despu\u00e9s de la muerte de su marido, sin tener el derecho de dar o no su consentimiento.<\/p>\n<p>No puedo dejar de pensar en los ni\u00f1os y adultos que son v\u00edctimas del tr\u00e1fico y comercializaci\u00f3n para la extracci\u00f3n de \u00f3rganos, para ser reclutados como soldados, para la mendicidad, para actividades ilegales como la producci\u00f3n o venta de drogas, o para formas encubiertas de adopci\u00f3n internacional.<\/p>\n<p>Pienso finalmente en todos los secuestrados y encerrados en cautividad por grupos terroristas, puestos a su servicio como combatientes o, sobre todo las ni\u00f1as y mujeres, como esclavas sexuales. Muchos de ellos desaparecen, otros son vendidos varias veces, torturados, mutilados o asesinados.<\/p>\n<p>Algunas causas profundas de la esclavitud<\/p>\n<p>&#8230;Hoy como ayer, en la ra\u00edz de la esclavitud se encuentra una concepci\u00f3n de la persona humana que admite el que pueda ser tratada como un objeto. Cuando el pecado corrompe el coraz\u00f3n humano, y lo aleja de su Creador y de sus semejantes, \u00e9stos ya no se ven como seres de la misma dignidad, como hermanos y hermanas en la humanidad, sino como objetos. La persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, queda privada de la libertad, mercantilizada, reducida a ser propiedad de otro, con la fuerza, el enga\u00f1o o la constricci\u00f3n f\u00edsica o psicol\u00f3gica; es tratada como un medio y no como un fin.<\/p>\n<p>Junto a esta causa ontol\u00f3gica \u2013rechazo de la humanidad del otro\u00ac\u2013 hay otras que ayudan a explicar las formas contempor\u00e1neas de la esclavitud. Me refiero en primer lugar a la pobreza, al subdesarrollo y a la exclusi\u00f3n, especialmente cuando se combinan con la falta de acceso a la educaci\u00f3n o con una realidad caracterizada por las escasas, por no decir inexistentes, oportunidades de trabajo. Con frecuencia, las v\u00edctimas de la trata y de la esclavitud son personas que han buscado una manera de salir de un estado de pobreza extrema, creyendo a menudo en falsas promesas de trabajo, para caer despu\u00e9s en manos de redes criminales que trafican con los seres humanos. Estas redes utilizan h\u00e1bilmente las modernas tecnolog\u00edas inform\u00e1ticas para embaucar a j\u00f3venes y ni\u00f1os en todas las partes del mundo.<\/p>\n<p>Entre las causas de la esclavitud hay que incluir tambi\u00e9n la corrupci\u00f3n de quienes est\u00e1n dispuestos a hacer cualquier cosa para enriquecerse. &#8230;\u00abEsto sucede cuando al centro de un sistema econ\u00f3mico est\u00e1 el dios dinero y no el hombre, la persona humana. S\u00ed, en el centro de todo sistema social o econ\u00f3mico, tiene que estar la persona, imagen de Dios, creada para que fuera el dominador del universo. Cuando la persona es desplazada y viene el dios dinero sucede esta trastocaci\u00f3n de valores\u00bb.<\/p>\n<p>Otras causas de la esclavitud son los conflictos armados, la violencia, el crimen y el terrorismo. Muchas personas son secuestradas para ser vendidas o reclutadas como combatientes o explotadas sexualmente, mientras que otras se ven obligadas a emigrar, dejando todo lo que poseen: tierra, hogar, propiedades, e incluso la familia. \u00c9stas \u00faltimas se ven empujadas a buscar una alternativa a esas terribles condiciones aun a costa de su propia dignidad y supervivencia, con el riesgo de entrar de ese modo en ese c\u00edrculo vicioso que las convierte en v\u00edctimas de la miseria, la corrupci\u00f3n y sus consecuencias perniciosas.<\/p>\n<p>Compromiso com\u00fan para derrotar la esclavitud<\/p>\n<p>Con frecuencia, cuando observamos el fen\u00f3meno de la trata de personas, del tr\u00e1fico ilegal de los emigrantes y de otras formas conocidas y desconocidas de la esclavitud, tenemos la impresi\u00f3n de que todo esto tiene lugar bajo la indiferencia general.Iqbal Masih, luchador contra la esclavitud<\/p>\n<p>&#8230;Este inmenso trabajo, que requiere coraje, paciencia y perseverancia, merece el aprecio de toda la Iglesia y de la sociedad. Pero, naturalmente, por s\u00ed solo no es suficiente para poner fin al flagelo de la explotaci\u00f3n de la persona humana. Se requiere tambi\u00e9n un triple compromiso a nivel institucional de prevenci\u00f3n, protecci\u00f3n de las v\u00edctimas y persecuci\u00f3n judicial contra los responsables. Adem\u00e1s, como las organizaciones criminales utilizan redes globales para lograr sus objetivos, la acci\u00f3n para derrotar a este fen\u00f3meno requiere un esfuerzo conjunto y tambi\u00e9n global por parte de los diferentes agentes que conforman la sociedad.<\/p>\n<p>&#8230;Los Estados deben vigilar para que su legislaci\u00f3n nacional en materia de migraci\u00f3n, trabajo, adopciones, deslocalizaci\u00f3n de empresas y comercializaci\u00f3n de los productos elaborados mediante la explotaci\u00f3n del trabajo, respete la dignidad de la persona.<\/p>\n<p>&#8230;Las organizaciones intergubernamentales, de acuerdo con el principio de subsidiariedad, est\u00e1n llamadas a implementar iniciativas coordinadas para luchar contra las redes transnacionales del crimen organizado que gestionan la trata de personas y el tr\u00e1fico ilegal de emigrantes.<\/p>\n<p>Las empresas, en efecto, tienen el deber de garantizar a sus empleados condiciones de trabajo dignas y salarios adecuados, pero tambi\u00e9n han de vigilar para que no se produzcan en las cadenas de distribuci\u00f3n formas de servidumbre o trata de personas. A la responsabilidad social de la empresa hay que unir la responsabilidad social del consumidor. Pues cada persona debe ser consciente de que \u00abcomprar es siempre un acto moral, adem\u00e1s de econ\u00f3mico\u00bb.<\/p>\n<p>Las organizaciones de la sociedad civil, por su parte, tienen la tarea de sensibilizar y estimular las conciencias acerca de las medidas necesarias para combatir y erradicar la cultura de la esclavitud.<\/p>\n<p>&#8230;En los \u00faltimos a\u00f1os, la Santa Sede, acogiendo el grito de dolor de las v\u00edctimas de la trata de personas y la voz de las congregaciones religiosas que las acompa\u00f1an hacia su liberaci\u00f3n, ha multiplicado los llamamientos a la comunidad internacional para que los diversos actores unan sus esfuerzos y cooperen para poner fin a esta plaga. Adem\u00e1s, se han organizado algunos encuentros con el fin de dar visibilidad al fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>Globalizar la fraternidad, no la esclavitud ni la indiferencia<\/p>\n<p>&#8230;Deseo invitar a cada uno, seg\u00fan su puesto y responsabilidades, a realizar gestos de fraternidad con los que se encuentran en un estado de sometimiento. Pregunt\u00e9monos, tanto comunitaria como personalmente, c\u00f3mo nos sentimos interpelados cuando encontramos o tratamos en la vida cotidiana con v\u00edctimas de la trata de personas, o cuando tenemos que elegir productos que con probabilidad podr\u00edan haber sido realizados mediante la explotaci\u00f3n de otras personas. Algunos hacen la vista gorda, ya sea por indiferencia, o porque se desentienden de las preocupaciones diarias, o por razones econ\u00f3micas. Otros, sin embargo, optan por hacer algo positivo, participando en asociaciones civiles o haciendo peque\u00f1os gestos cotidianos \u2013que son tan valiosos\u2013, como decir una palabra, un saludo, un \u00abbuenos d\u00edas\u00bb o una sonrisa, que no nos cuestan nada, pero que pueden dar esperanza, abrir caminos, cambiar la vida de una persona que vive en la invisibilidad, e incluso cambiar nuestras vidas en relaci\u00f3n con esta realidad.<\/p>\n<p>Debemos reconocer que estamos frente a un fen\u00f3meno mundial que sobrepasa las competencias de una sola comunidad o naci\u00f3n. Para derrotarlo, se necesita una movilizaci\u00f3n de una dimensi\u00f3n comparable a la del mismo fen\u00f3meno. Por esta raz\u00f3n, hago un llamamiento urgente a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, y a todos los que, de lejos o de cerca, incluso en los m\u00e1s altos niveles de las instituciones, son testigos del flagelo de la esclavitud contempor\u00e1nea, para que no sean c\u00f3mplices de este mal, para que no aparten los ojos del sufrimiento de sus hermanos y hermanas en humanidad, privados de libertad y dignidad, sino que tengan el valor de tocar la carne sufriente de Cristo, que se hace visible a trav\u00e9s de los numerosos rostros de los que \u00e9l mismo llama \u00abmis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os\u00bb (Mt 25,40.45).<\/p>\n<p>Sabemos que Dios nos pedir\u00e1 a cada uno de nosotros: \u00bfQu\u00e9 has hecho con tu hermano? (cf. Gn 4,9-10). La globalizaci\u00f3n de la indiferencia, que ahora afecta a la vida de tantos hermanos y hermanas, nos pide que seamos art\u00edfices de una globalizaci\u00f3n de la solidaridad y de la fraternidad, que les d\u00e9 esperanza y los haga reanudar con \u00e1nimo el camino, a trav\u00e9s de los problemas de nuestro tiempo y las nuevas perspectivas que trae consigo, y que Dios pone en nuestras manos.<\/p>\n<p>Vaticano, 8 de diciembre de 2014<\/p>\n<p>Versi\u00f3n Completa de la Carta<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONSTRUIR UN MUNDO DE HERMANOS NO DE ESCLAVOS El flagelo de la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre atenta contra su dignidad &#8230;Por desgracia, el flagelo cada vez m\u00e1s generalizado de la explotaci\u00f3n del hombre por parte del hombre da\u00f1a seriamente la vida de comuni\u00f3n y la llamada a estrechar relaciones interpersonales marcadas por el &bull;  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/mensaje-de-paz-para-el-ano-nuevo-2015\/\"> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1738","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1738","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1738"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1738\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1739,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1738\/revisions\/1739"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}