{"id":1775,"date":"2015-04-26T17:36:57","date_gmt":"2015-04-26T15:36:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=1775"},"modified":"2015-04-26T17:36:57","modified_gmt":"2015-04-26T15:36:57","slug":"vencer-la-violencia-con-el-testimonio-del-dialogo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/vencer-la-violencia-con-el-testimonio-del-dialogo\/","title":{"rendered":"Vencer la Violencia con el testimonio del Dialogo&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>Ser\u00e1 posible? Alg\u00fan d\u00eda nos daremos cuanta que este no es el camino, que nos ira mejor a todos en el respeto mutuo y en la colaboraci\u00f3n para exigir a los \u00bb poderes\u00bb de este mundo que las ansias del poder, de la carrera de armamentos, vendiendo armas a unos y a otros, generando esta matanza de inocentes, se volver\u00e1 contra ellos y sus descendientes si no se para este genocidio. Mientras haya intereses tan inhumanos y mezquinos, mientras no nos toquen a nosotros,,,, seguiremos en el gran pecado de la indiferencia?.<\/p>\n<p><strong>Vencer la violencia con el &#8216;extremismo&#8217; del di\u00e1logo<br \/>\n<\/strong>La presidente del Movimiento de los Focolares intervino en la ONU y anim\u00f3 a los presentes a tener el valor de &#8216;inventar la paz&#8217;<br \/>\nPor Redacci\u00f3n<br \/>\nMADRID, 23 de abril de 2015 (Zenit.org) &#8211; La presidente del Movimiento los Focolares, Maria Voce, intervino este mi\u00e9rcoles en las Naciones Unidas durante la sesi\u00f3n matinal del Debate tem\u00e1tico de alto nivel sobre la promoci\u00f3n de la tolerancia y la reconciliaci\u00f3n en el Palacio de Cristal de Nueva York.<br \/>\nMaria Voce fue invitada a participar junto a otros l\u00edderes religiosos para ayudar a identificar estrategias que promuevan sociedades pac\u00edficas e inclusivas, como radical alternativa a las fuerzas que alimentan el extremismo violento.<br \/>\nLa presidente de los Focolares asisti\u00f3 al debate junto al joven italiano Ermanno Perotti para mostrar \u00abel trabajo que el Movimiento de los Focolares realiza en unidad entre las diferentes generaciones, enraizado en el presente y mirando hacia el futuro\u00bb.<br \/>\nEn su intervenci\u00f3n, Maria Voce se\u00f1al\u00f3 la experiencia \u00abcontinua y fecunda\u00bb que supone el encuentro entre culturas y religiones en el Movimiento de los Focolares. Un di\u00e1logo exigente y comprometido, pero que se muestra como un camino v\u00e1lido para obtener una civilizaci\u00f3n en la que todos se reconozcan libres, iguales y hermanos.<br \/>\nAdem\u00e1s, retom\u00f3 el desaf\u00edo que ya lanzara Chiara Lubich tras los atentados de 11 de septiembre de 2001 y las intervenciones militares en Afganist\u00e1n y en Irak. As\u00ed, anim\u00f3 a tener el valor de \u00abinventar la paz\u00bb.<br \/>\nA continuaci\u00f3n publicamos el discurso \u00edntegro pronunciado por la presidente de los Focolares:<br \/>\nQuisiera, antes de nada, agradecer a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas y a la Alianza de Civilizaciones por haber querido este Debate y haberme invitado a dar mi contribuci\u00f3n. Pero querr\u00eda agradecerles todav\u00eda m\u00e1s por todo lo que han hecho y siguen haciendo diariamente, empleando medios diplom\u00e1ticos, recursos humanos y cualquier oportunidad que tienen, para favorecer un mundo m\u00e1s fraterno, seguro y pac\u00edfico.<br \/>\nLes cuento una historia:<br \/>\nEn 1943, en la terrible fase final de la Segunda Guerra Mundial, un grupo de chicas se re\u00fane en la peque\u00f1a ciudad de Trento, en la Italia septentrional. En medio de las bombas esas chicas, guiadas por una profesora muy joven, Chiara Lubich, animadas por una renovada comprensi\u00f3n de la radicalidad del amor evang\u00e9lico, deciden arriesgar la propia vida para aliviar los sufrimientos de los pobres. Un gesto que muchos otros, antes y despu\u00e9s de ellas, han hecho y har\u00e1n (basta pensar en los campos de refugiados en L\u00edbano, Siria, Jordania, Irak, o en periferias degradadas de las grandes ciudades) pero que en todo caso tiene la fuerza y la val\u00eda de introducir en el circuito destructivo del conflicto, el empe\u00f1o por la regeneraci\u00f3n del tejido social, cumpliendo \u2013 para usar el lenguaje de esta organizaci\u00f3n \u2013 una acci\u00f3n constructora de paz. \u00abEran tiempos de guerra y todo se derrumbaba\u00bb se dir\u00e1 cada vez que se empiece a narrar la historia de aquellas chicas; pero ellas decidieron romper el c\u00edrculo vicioso de la violencia, respondiendo con gestos y acciones que en el clima del conflicto habr\u00edan podido parecer veleidosas o incluso irrelevantes. \u00a1No fue as\u00ed, no es as\u00ed!<br \/>\nLes cuento este hecho no como un recuerdo de un caso de estudio, no para indicar la ejemplaridad de la dedicaci\u00f3n a una causa social, sino para se\u00f1alar que tambi\u00e9n hoy estamos en una situaci\u00f3n de grav\u00edsima disgregaci\u00f3n pol\u00edtica, institucional, econ\u00f3mica, social, que exige respuestas igualmente radicales, capaces de cambiar el paradigma prevaleciente. El conflicto y la violencia parecen, de hecho, dominar amplias \u00e1reas del planeta, involucrando a personas inocentes, reos por el s\u00f3lo hecho de encontrarse en un territorio disputado, pertenecer a una determinada etnia o profesar una determinada religi\u00f3n.<br \/>\nEn el Movimiento de los Focolares, al que tengo el honor de representar, el encuentro entre culturas y religiones (Cristianismo, Islam, Hebra\u00edsmo, Budismo, Hinduismo, religiones tradicionales) es una experiencia continua y fecunda, que no se limita a la tolerancia o al simple reconocimiento de la diversidad, que va m\u00e1s all\u00e1 incluso de la fundamental reconciliaci\u00f3n y crea, por as\u00ed decirlo, una nueva identidad, m\u00e1s amplia, com\u00fan y compartida. Es un di\u00e1logo eficaz, que involucra a personas de las m\u00e1s variadas convicciones, incluso no religiosas, e impulsa a mirar a las necesidades concretas, a responder juntos a los desaf\u00edos m\u00e1s dif\u00edciles en el campo social, econ\u00f3mico, cultural, pol\u00edtico, en el empe\u00f1o por alcanzar una humanidad m\u00e1s unida y m\u00e1s solidaria. Esto sucede en contextos que han sido afectados o est\u00e1n siendo sacudidos a\u00fan por grav\u00edsimas crisis, como en Argelia, Siria, Irak, L\u00edbano, Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo, Nigeria, Filipinas.<br \/>\nVemos que hoy no es tiempo para medidas a medias. Si existe un extremismo de la violencia, se responde a \u00e9ste \u2013 aun permaneciendo la necesidad de defenderse y de defender sobre todo a los d\u00e9biles y a los perseguidos \u2013 con igual radicalidad; pero de un modo estructuralmente distinto, es decir \u00a1con el \u00abextremismo del di\u00e1logo\u00bb! Un di\u00e1logo que requiere el m\u00e1ximo empe\u00f1o, que es arriesgado, exigente, desafiante, que apunta a cortar las ra\u00edces de la incomprensi\u00f3n, del miedo, del resentimiento.<br \/>\nEn el \u00e1mbito de esta Instituci\u00f3n opera la iniciativa de la \u00abAlianza de Civilizaciones\u00bb, que propone una narraci\u00f3n alternativa y constructiva de la interacci\u00f3n global y tiende a subrayar aquello que une a la humanidad en todas sus m\u00faltiples expresiones m\u00e1s que aquello que, a primera vista, parecer\u00eda dividirla. Por lo tanto \u00a1es un gran m\u00e9rito hablar de una alianza de civilizaciones!<br \/>\nNo obstante, hay que preguntarse si hoy no se puede ir a\u00fan m\u00e1s a la ra\u00edz de esta nueva perspectiva, apuntando no s\u00f3lo a una alianza de las civilizaciones, sino a la que podr\u00edamos llamar la \u201ccivilizaci\u00f3n de la alianza\u201d; una civilizaci\u00f3n universal que hace que los pueblos se consideren parte del gran acontecimiento, plural y fascinante, del camino de la humanidad hacia la unidad. Una civilizaci\u00f3n que hace del di\u00e1logo el camino para reconocerse libres, iguales, hermanos.<br \/>\nEntre las muchas organizaciones que est\u00e1n representadas aqu\u00ed, perm\u00edtanme recordar tambi\u00e9n a New Humanity, organizaci\u00f3n no gubernamental que representa a nuestro Movimiento en esta sede, que promueve y sostiene sus iniciativas y es tambi\u00e9n partner oficial de la UNESCO.<br \/>\nFrente a una asamblea tan amplia e inclusiva no puedo evitar que me surja una pregunta: \u00bfla ONU no deber\u00eda quiz\u00e1s volver a pensar en su propia vocaci\u00f3n, a reformular su propia misi\u00f3n fundamental? \u00bfQu\u00e9 quiere decir, hoy, ser la organizaci\u00f3n de las \u201cNaciones Unidas\u201d, si no una instituci\u00f3n que trabaja verdaderamente para la unidad de las naciones, en el respeto de sus riqu\u00edsimas identidades? Ciertamente es fundamental trabajar por el mantenimiento de la seguridad internacional, pero la seguridad, aunque es indispensable, no necesariamente equivale a la paz.<br \/>\nLos conflictos internos e internacionales, las profundas divisiones que registramos a escala mundial, junto a las grandes injusticias locales y planetarias, exigen de hecho una verdadera conversi\u00f3n en los hechos y en las elecciones de la gobernanza mundial, que realice el lema acu\u00f1ado por Chiara Lubich y lanzado en este lugar en 1997 [1], \u201camar la patria de los dem\u00e1s como la propia\u201d, hasta la edificaci\u00f3n de la fraternidad universal.<br \/>\nNo debemos pues ceder terreno a quien intenta presentar muchos de los conflictos en acto como \u201cguerras de religi\u00f3n\u201d. La guerra es, por definici\u00f3n, la irreligi\u00f3n. El militarismo, la hegemon\u00eda econ\u00f3mica, la intolerancia a todos los niveles son causas de conflicto juntamente a muchos otros factores sociales y culturales, de los que la religi\u00f3n constituye a menudo s\u00f3lo un tr\u00e1gico pretexto. Aquello a lo que estamos asistiendo en muchas zonas del planeta, desde Oriente Medio a \u00c1frica, entre la que encontramos la tragedia de centenares de muertos huyendo de la guerra y v\u00edctimas del naufragio en el Mediterr\u00e1neo, tiene muy poco que ver con la religi\u00f3n. Desde cualquier punto de vista, en estos casos se deber\u00eda hablar no tanto de guerra de religi\u00f3n sino, m\u00e1s concreta, real y prosaicamente, de religi\u00f3n de la guerra.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 hacer entonces? Chiara Lubich escrib\u00eda con esperanza y firme convicci\u00f3n despu\u00e9s de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y las intervenciones militares en Afganist\u00e1n (2001) y en Irak (2003): \u00ab\u00a1No nos rindamos! (\u2026.) Son muchas las se\u00f1ales, para que de la grave coyuntura internacional pueda emerger finalmente una nueva conciencia de la necesidad de obrar juntos para el bien com\u00fan, pueblos ricos y menos ricos, sofisticados o menos en sus armamentos, confesionales o no, con el valor de \u201cinventar la paz\u201d. Ha terminado el tiempo de las \u201cguerras santas\u201d. La guerra nunca es santa, y nunca lo ha sido. Dios no la quiere. S\u00f3lo la paz es verdaderamente santa, porque Dios mismo es la paz.\u00bb[2]<br \/>\nY es justo a esta nueva conciencia a la que las religiones pueden y quieren dar una v\u00e1lida contribuci\u00f3n: siendo fieles a la inspiraci\u00f3n fundamental y a la regla de oro que a todos une. Las religiones quieren ser s\u00ed mismas, no un instrumento que utilizan otros poderes, aunque sea con fines muy nobles, no una f\u00f3rmula estudiada en un despacho para resolver conflictos o crisis, sino un proceso espiritual que se encarna y se vuelve comunidad que comparte y da sentido a las alegr\u00edas y sufrimientos del hombre de hoy, encaminando todo a la realizaci\u00f3n de la \u00fanica y universal familia humana.<br \/>\nLes agradezco su escucha y espero poder ofrecerles durante la sesi\u00f3n de la tarde alg\u00fan testimonio concreto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ser\u00e1 posible? Alg\u00fan d\u00eda nos daremos cuanta que este no es el camino, que nos ira mejor a todos en el respeto mutuo y en la colaboraci\u00f3n para exigir a los \u00bb poderes\u00bb de este mundo que las ansias del poder, de la carrera de armamentos, vendiendo armas a unos y a otros, generando esta &bull;  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/vencer-la-violencia-con-el-testimonio-del-dialogo\/\"> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1775","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1775"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1775\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1776,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1775\/revisions\/1776"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}