{"id":1846,"date":"2016-02-21T18:38:12","date_gmt":"2016-02-21T16:38:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=1846"},"modified":"2016-02-21T18:38:12","modified_gmt":"2016-02-21T16:38:12","slug":"estar-al-lado-de-los-que-sufren","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/estar-al-lado-de-los-que-sufren\/","title":{"rendered":"Estar al lado de los que sufren&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>\u201cTu Rostro Se\u00f1or\u201d<br \/>\nSegundo domingo de cuaresma<\/p>\n<p>20 FEBRERO 2016ENRIQUE D\u00cdAZ D\u00cdAZESPIRITUALIDAD Y ORACI\u00d3N<br \/>\n El Se\u00f1or de Esqu\u00edpulas<br \/>\nEl Se\u00f1or De Esqu\u00edpulas<\/p>\n<p>G\u00e9nesis 15, 5-12. 17-18: \u201cDios hace una alianza con Abram\u201d<br \/>\nSalmo 26: \u201cEl Se\u00f1or es mi luz y mi salvaci\u00f3n\u201d<br \/>\nFilipenses 3, 17-4,1: \u201cCristo transformar\u00e1 nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso como el suyo\u201d<br \/>\nLucas 9, 28-36: \u201cMientras oraba su rostro cambi\u00f3 de aspecto\u201d<\/p>\n<p>Con gran fervor se disponen a celebrar la fiesta del Se\u00f1or de Esquipulas, devoci\u00f3n venida desde Guatemala y enraizada fuertemente en el coraz\u00f3n chiapaneco. En medio de su pobreza han dispuesto flores, cohetes, cortinas, flores y luce hermoso el altar donde han puesto la imagen milagrosa del Crucificado\u2026 No han escatimado esfuerzos y echan la casa por la ventana.<\/p>\n<p>El Cristo, con su rostro negro, parece mirar a cada persona, ni\u00f1o, ni\u00f1a, mujer\u2026 Uno de los participantes me hace notar: \u201cMira los rostros desnutridos de los ni\u00f1os, mira los rostros demacrados de las madres, mira los rostros de la pobreza, de la enfermedad, de la miseria\u2026 si mir\u00e1ramos el rostro de Jes\u00fas en ellos, de otro modo los tratar\u00edamos. Si el fervor que ponemos en venerar su imagen lo pusi\u00e9ramos en cuidar y proteger a los desamparados, Cristo estar\u00eda m\u00e1s contento\u2026 No es que est\u00e9 mal la fiesta, sino que la fiesta nos debe comprometer a descubrir el rostro de Jes\u00fas en cada uno de los hermanos\u201d.<\/p>\n<p>Hay tantos rostros de Jes\u00fas que nosotros no descubrimos porque preferimos verlo en una imagen o en una pintura. Esos rostros de Cristo cubiertos por la miseria y la pobreza, son rostros del Jes\u00fas migrante que pide asilo y encuentra violaciones e injusticia; son rostros de Jes\u00fas ni\u00f1o desnutrido, abandonado, vendido y comprado; son rostros del Jes\u00fas obrero y campesino, saqueado, explotado\u2026 cada hombre y mujer que sufre, que llora, que es despreciado son rostros de un Jes\u00fas que quiere identificarse con ellos y que solicita nuestra cercan\u00eda y nuestra misericordia.<\/p>\n<p>Son rostros de Cristo que nos interpelan, que reclaman una presencia y que hoy nos siguen cuestionando. Han pasado ya dos mil a\u00f1os desde que Cristo nos dej\u00f3 una tarea: \u201cLo que hagas con uno de estos peque\u00f1os, a m\u00ed me lo haces\u201d, y con dolor debemos confesar que no hemos logrado \u201climpiar\u201d ni \u201ctransfigurar\u201d el rostro de Jes\u00fas que sufre. Al contrario parecer\u00eda que hemos ido ensuciando m\u00e1s ese rostro con nuestra indiferencia, con nuestra falta de compromiso y con las injusticias que a diario cometemos. Y cada d\u00eda a\u00f1adimos nuevos rostros que urgen una transfiguraci\u00f3n: el rostro de nuevos j\u00f3venes destrozados por las drogas; el rostro de mujeres asesinadas, despreciadas y minusvaloradas; el rostro de ind\u00edgenas despojados de su cultura, de su tierra, de su riqueza y de su dignidad; el rostro del desempleado, el rostro del descartado, ni\u00f1os, migrantes\u2026 y muchos otros rostros en los que se desfigura el rostro de Jes\u00fas y nos exigen una conversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cada palabra del Evangelio de este d\u00eda nos lanza a la transfiguraci\u00f3n: \u201cEn aquel tiempo, Jes\u00fas se hizo acompa\u00f1ar de Pedro, Santiago y Juan\u201d. Lo primero que impresiona es que Jes\u00fas se hace acompa\u00f1ar. Igual que en aquel tiempo, hoy Cristo quiere hacerse acompa\u00f1ar. A lo primero que nos obligar\u00eda es a \u201cacompa\u00f1ar\u201d a esta fila interminable de hermanos en los que Cristo est\u00e1 sufriendo. No podemos acostumbrarnos a mirar con indiferencia la pobreza ni el dolor. Nadie tiene derecho a vivir una vida holgada cuando su hermano no la tiene a plenitud. Y muchas veces no podremos hacer nada m\u00e1s que estar ah\u00ed, junto al que sufre.<\/p>\n<p>\u201cY subi\u00f3 a un monte para hacer oraci\u00f3n\u201d. El monte es la cercan\u00eda con Dios, es el ponerse en presencia de Dios y mirar las cosas como Dios las ve, con \u201csus ojos y su coraz\u00f3n\u201d. \u00bfEstar\u00e1 Dios contento con esta situaci\u00f3n que estamos viviendo? \u00bfQu\u00e9 nos dice ante el dolor injusto de nuestros hermanos? Y esto hacerlo en momento de oraci\u00f3n, de di\u00e1logo y de confianza.<\/p>\n<p>\u201cMientras oraba, su rostro cambi\u00f3 de aspect\u201d. La transfiguraci\u00f3n sucede mientras se est\u00e1 en oraci\u00f3n, mientras se pone toda la vida frente al designio de Dios Padre. No como un huir de la realidad, sino como un cuestionar la realidad frente a su palabra y frente a su designio. S\u00f3lo en el di\u00e1logo con Dios podremos encontrar los verdaderos caminos de la transfiguraci\u00f3n. Porque transfigurar, no es \u201cmaquillar\u201d las situaciones, es cambiarlas de ra\u00edz, pues s\u00f3lo cambiando el coraz\u00f3n del hombre se transformar\u00e1 la sociedad.<\/p>\n<p>\u201cEstaban rendidos de sue\u00f1o\u2026ser\u00eda bueno que nos qued\u00e1ramos aqu\u00ed\u201d. Se debe vencer la tentaci\u00f3n del cansancio y del pesimismo, pero tambi\u00e9n se debe vencer la tentaci\u00f3n de la indiferencia y el ego\u00edsmo. No basta que yo est\u00e9 bien. As\u00ed han terminado muchos movimientos y causas justas, solamente en el bienestar de unos cuantos, casi siempre s\u00f3lo los l\u00edderes, y eso no es la plenitud del Reino de Dios. No podemos hacer nuestras chozas aparte, no podemos olvidar el camino de Jes\u00fas. Mientras Jes\u00fas se transfigura est\u00e1 hablando tambi\u00e9n de la muerte y de lo que le espera en Jerusal\u00e9n. Al igual que Jes\u00fas nosotros tenemos un camino que pasa por el dolor, que pasa por la muerte y que pasa por el dar la vida por los hermanos. Dar la vida en la cruz de cada d\u00eda. La invitaci\u00f3n a la cruz es un esc\u00e1ndalo, y Jes\u00fas invita a la superaci\u00f3n de este escollo. La transfiguraci\u00f3n aparece as\u00ed como un rel\u00e1mpago en medio de la oscuridad. En medio de la noche de la cruz, la transfiguraci\u00f3n presenta un esbozo de lo que espera a los seguidores de Jes\u00fas: la tarea no termina en la cruz. Sino termina en la vida.<\/p>\n<p>\u201cEste es mi Hijo, mi escogido; esc\u00fachenlo\u201d Envueltos en la presencia de Dios, simbolizada en la nube, reciben un mandato los disc\u00edpulos: \u201cEsc\u00fachenlo\u201d. Es la clave del relato: para estar en cercan\u00eda a Jes\u00fas no es necesario armar tiendas, sino escucharlo, vivir de su palabra. La peregrinaci\u00f3n no ha terminado, estamos en camino aunque la transfiguraci\u00f3n ilumine brevemente el esc\u00e1ndalo de la cruz anunciada. Cada uno de nosotros en marcha a nuestro \u00e9xodo en el cielo miramos el monte, como Israel miraba el Sina\u00ed en su \u00e9xodo. En ese monte, en la figura de Jes\u00fas, en sus palabras, en su muerte y resurrecci\u00f3n encontraremos el camino de la transfiguraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cruz y resurrecci\u00f3n, van tan de la mano, que se hace imposible separarlas. La resurrecci\u00f3n da un sentido nuevo y fruct\u00edfero a una vida que quiere gastarse y entregarse, como el fruto da sentido al entierro del grano. Pero tambi\u00e9n, la muerte da un sentido nuevo a la resurrecci\u00f3n, \u00a1el amor nunca se hace tan generoso como cuando da la vida!, y Jes\u00fas no ser\u00e1 un Mes\u00edas \u201call\u00e1 en las nubes\u201d, sino uno que camina nuestros pasos, uno que pas\u00f3 por la cruz y que se dirige a Jerusal\u00e9n, tierra de Pascua, y tierra que es punto de partida de la misi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es nuestra tarea en esta cuaresma? \u00bfC\u00f3mo transfiguraremos el rostro de Jes\u00fas que se nos presenta en cada uno de los hermanos? \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 nuestra propia transfiguraci\u00f3n?<\/p>\n<p>Padre Misericordioso, que nos mandaste escuchar a tu amado Hijo, alimenta nuestra fe con tu palabra y purifica los ojos de nuestro esp\u00edritu, para que podamos alegrarnos en la contemplaci\u00f3n de tu gloria y descubrir su rostro en cada uno de los hermanos. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cTu Rostro Se\u00f1or\u201d Segundo domingo de cuaresma 20 FEBRERO 2016ENRIQUE D\u00cdAZ D\u00cdAZESPIRITUALIDAD Y ORACI\u00d3N El Se\u00f1or de Esqu\u00edpulas El Se\u00f1or De Esqu\u00edpulas G\u00e9nesis 15, 5-12. 17-18: \u201cDios hace una alianza con Abram\u201d Salmo 26: \u201cEl Se\u00f1or es mi luz y mi salvaci\u00f3n\u201d Filipenses 3, 17-4,1: \u201cCristo transformar\u00e1 nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso como &bull;  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/estar-al-lado-de-los-que-sufren\/\"> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-1846","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-guatemala-nuestra-mision"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1846","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1846"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1846\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1847,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1846\/revisions\/1847"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1846"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1846"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1846"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}