{"id":1892,"date":"2016-08-03T11:47:30","date_gmt":"2016-08-03T09:47:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=1892"},"modified":"2016-08-03T11:47:30","modified_gmt":"2016-08-03T09:47:30","slug":"francisco-a-los-jovenes-un-mundo-mejor-es-posible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/francisco-a-los-jovenes-un-mundo-mejor-es-posible\/","title":{"rendered":"Francisco a los jovenes&#8230;Un mundo mejor es posible"},"content":{"rendered":"<p>NO HAY DUDA&#8230; FRENTE A ESTE MUNDO EN GUERRA HAY QUE BUSCAR CAMINOS DE JUSTICIA Y DE PAZ PARA TODA LA HUMANIDAD. EL PAPA FRANCISCO DA ALGUNAS PAUTAS PARA HACERLO COMENZANDO POR LA ABUNDANTE RIQUEZA DE TANTOS JOVENES&#8230; UN RETO, UNA VIDA POR DELANTE Y UNA ESPERANZA.<br \/>\nPARA LEER, REFLEXIONAR Y PONERLO EN PRACTICA.<\/p>\n<p>JMJCracovia2016 \u2013 Mensaje \u00edntegro del Papa Francisco en la Vigilia de oraci\u00f3n con los j\u00f3venes en el Campus Misericordiae<\/p>\n<p>Queridos j\u00f3venes,<br \/>\nEs bueno estar aqu\u00ed con ustedes en esta Vigilia de oraci\u00f3n.<br \/>\nAl terminar su valiente y conmovedor testimonio, Rand nos ped\u00eda algo. Nos dec\u00eda: \u00abLes pido encarecidamente que recen por mi amado pa\u00eds\u00bb. Una historia marcada por la guerra, el dolor, la p\u00e9rdida, que finaliza con un pedido: el de la oraci\u00f3n. Qu\u00e9 mejor que empezar nuestra vigilia rezando.<\/p>\n<p>Venimos desde distintas partes del mundo, de continentes, pa\u00edses, lenguas, culturas, pueblos diferentes. Somos \u00abhijos\u00bb de naciones, que quiz\u00e1 pueden estar enfrentadas luchando por diversos conflictos, o incluso estar en guerra. Otros venimos de pa\u00edses que pueden estar en \u00abpaz\u00bb, que no tienen conflictos b\u00e9licos, donde muchas de las cosas dolorosas que suceden en el mundo s\u00f3lo son parte de las noticias y de la prensa. Pero seamos conscientes de una realidad: para nosotros, hoy y aqu\u00ed, provenientes de distintas partes del mundo, el dolor, la guerra que viven muchos j\u00f3venes, deja de ser an\u00f3nima, deja de ser una noticia de prensa, tiene nombre, tiene rostro, tiene historia, tiene cercan\u00eda. Hoy la guerra en Siria, es el dolor y el sufrimiento de tantas personas, de tantos j\u00f3venes como la valiente Rand, que est\u00e1 aqu\u00ed entre nosotros pidi\u00e9ndonos que recemos por su amado pa\u00eds.<\/p>\n<p>Existen situaciones que nos pueden resultar lejanas hasta que, de alguna manera, las tocamos. Hay realidades que no comprendemos porque s\u00f3lo las vemos a trav\u00e9s de una pantalla (del celular o de la computadora). Pero cuando tomamos contacto con la vida, con esas vidas concretas no ya mediatizadas por las pantallas, entonces nos pasa algo importante, sentimos la invitaci\u00f3n a involucrarnos: \u00abNo m\u00e1s ciudades olvidadas\u00bb, como dice Rand: ya nunca puede haber hermanos \u00abrodeados de muerte y homicidios\u00bb sintiendo que nadie los va a ayudar.<\/p>\n<p>Queridos amigos, los invito a que juntos recemos por el sufrimiento de tantas v\u00edctimas fruto de la guerra, que recemos por tantas familias de la amada Siria y de otras partes del mundo, para que de una vez por todas podamos comprender que nada justifica la sangre de un hermano, que nada es m\u00e1s valioso que la persona que tenemos al lado. Y en este pedido de oraci\u00f3n tambi\u00e9n quiero agradecerles a Natalia y a Miguel, porque ustedes tambi\u00e9n nos han compartido sus batallas, sus guerras interiores. Nos han mostrado sus luchas y c\u00f3mo hicieron para superarlas. Son signo vivo de lo que la misericordia quiere hacer en nosotros.<\/p>\n<p>Nosotros no vamos a gritar ahora contra nadie, no vamos a pelear, no queremos destruir. Nosotros no queremos vencer el odio con m\u00e1s odio, vencer la violencia con m\u00e1s violencia, vencer el terror con m\u00e1s terror. Nosotros hoy estamos aqu\u00ed, porque el Se\u00f1or nos ha convocado. Y nuestra respuesta a este mundo en guerra tiene un nombre: se llama fraternidad, se llama hermandad, se llama comuni\u00f3n, se llama familia.<\/p>\n<p>Celebremos el venir de culturas diferentes y nos unimos para rezar. Que nuestra mejor palabra, que nuestro mejor discurso, sea unirnos en oraci\u00f3n. Hagamos un rato de silencio y recemos; pongamos ante el Se\u00f1or los testimonios de estos amigos, identifiqu\u00e9monos con aquellos para quienes \u00abla familia es un concepto inexistente, y la casa s\u00f3lo un lugar donde dormir y comer\u00bb, o con quienes viven con el miedo de creer que sus errores y pecados los han dejado definitivamente afuera. Pongamos tambi\u00e9n las \u00abguerras\u00bb de ustedes, las luchas que cada uno trae consigo, dentro de su coraz\u00f3n, en presencia de nuestro Dios.<\/p>\n<p>[Silencio]<\/p>\n<p>Mientras rez\u00e1bamos, me ven\u00eda la imagen de los Ap\u00f3stoles el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. Una escena que nos puede ayudar a comprender todo lo que Dios sue\u00f1a hacer en nuestra vida, en nosotros y con nosotros. Aquel d\u00eda, los disc\u00edpulos estaban encerrados por miedo. Se sent\u00edan amenazados por un entorno que los persegu\u00eda, que los arrinconaba en una peque\u00f1a habitaci\u00f3n, oblig\u00e1ndolos a permanecer quietos y paralizados. El temor se hab\u00eda apoderado de ellos.<\/p>\n<p>En ese contexto, pas\u00f3 algo espectacular, algo grandioso. Vino el Esp\u00edritu Santo y unas lenguas como de fuego se posaron sobre cada uno, impuls\u00e1ndolos a una aventura que jam\u00e1s habr\u00edan so\u00f1ado.<\/p>\n<p>Hemos escuchado tres testimonios, hemos tocado, con nuestros corazones, sus historias, sus vidas. Hemos visto c\u00f3mo ellos, al igual que los disc\u00edpulos, han vivido momentos similares, han pasado momentos donde se llenaron de miedo, donde parec\u00eda que todo se derrumbaba. El miedo y la angustia que nace de saber que al salir de casa uno puede no volver a ver a los seres queridos, el miedo a no sentirse valorado ni querido, el miedo a no tener otra oportunidad.<\/p>\n<p>Ellos nos compartieron la misma experiencia que tuvieron los disc\u00edpulos, han experimentado el miedo que s\u00f3lo conduce a un lugar: al encierro. Y cuando el miedo se acovacha en el encierro siempre va acompa\u00f1ado por su \u00abhermana gemela\u00bb: la par\u00e1lisis, sentirnos paralizados. Sentir que en este mundo, en nuestras ciudades, en nuestras comunidades, no hay ya espacio para crecer, para so\u00f1ar, para crear, para mirar horizontes, en definitiva para vivir, es de los peores males que se nos puede meter en la vida. La par\u00e1lisis nos va haciendo perder el encanto de disfrutar del encuentro, de la amistad; el encanto de so\u00f1ar juntos, de caminar con otros.<\/p>\n<p>Pero en la vida hay otra par\u00e1lisis todav\u00eda m\u00e1s peligrosa y muchas veces dif\u00edcil de identificar; y que nos cuesta mucho descubrir. Me gusta llamarla la par\u00e1lisis que nace cuando se confunde \u00abfelicidad\u00bb con un \u00absof\u00e1\/kanapa (canap\u00e9)\u00bb. S\u00ed, creer que para ser feliz necesitamos un buen sof\u00e1\/canap\u00e9. Un sof\u00e1 que nos ayude a estar c\u00f3modos, tranquilos, bien seguros.<\/p>\n<p>Un sof\u00e1 \u2014como los que hay ahora modernos con masajes adormecedores incluidos\u2014 que nos garantiza horas de tranquilidad para trasladarnos al mundo de los videojuegos y pasar horas frente a la computadora. Un sof\u00e1 contra todo tipo de dolores y temores. Un sof\u00e1 que nos haga quedarnos en casa encerrados, sin fatigarnos ni preocuparnos. La \u00absof\u00e1-felicidad\u00bb, \u00abkanapa-szcz\u0119\u015bcie\u00bb, es probablemente la par\u00e1lisis silenciosa que m\u00e1s nos puede perjudicar, ya que poco a poco, sin darnos cuenta, nos vamos quedando dormidos, nos vamos quedando embobados y atontados mientras otros \u2014quiz\u00e1s los m\u00e1s vivos, pero no los m\u00e1s buenos\u2014 deciden el futuro por nosotros.<\/p>\n<p>Es cierto, para muchos es m\u00e1s f\u00e1cil y beneficioso tener a j\u00f3venes embobados y atontados que confunden felicidad con un sof\u00e1; para muchos eso les resulta m\u00e1s conveniente que tener j\u00f3venes despiertos, inquietos respondiendo al sue\u00f1o de Dios y a todas las aspiraciones del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero la verdad es otra: queridos j\u00f3venes, no vinimos a este mundo a \u00abvegetar\u00bb, a pasarla c\u00f3modamente, a hacer de la vida un sof\u00e1 que nos adormezca; al contrario, hemos venido a otra cosa, a dejar una huella. Es muy triste pasar por la vida sin dejar una huella. Pero cuando optamos por la comodidad, por confundir felicidad con consumir, entonces el precio que pagamos es muy, pero que muy caro: perdemos la libertad.<\/p>\n<p>Ah\u00ed est\u00e1 precisamente una gran par\u00e1lisis, cuando comenzamos a pensar que felicidad es sin\u00f3nimo de comodidad, que ser feliz es andar por la vida dormido o narcotizado, que la \u00fanica manera de ser feliz es ir como atontado. Es cierto que la droga hace mal, pero hay muchas otras drogas socialmente aceptadas que nos terminan volviendo tanto o m\u00e1s esclavos. Unas y otras nos despojan de nuestro mayor bien: la libertad.<\/p>\n<p>Amigos, Jes\u00fas es el Se\u00f1or del riesgo, del siempre \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb. Jes\u00fas no es el Se\u00f1or del confort, de la seguridad y de la comodidad. Para seguir a Jes\u00fas, hay que tener una cuota de valent\u00eda, hay que animarse a cambiar el sof\u00e1 por un par de zapatos que te ayuden a caminar por caminos nunca so\u00f1ados y menos pensados, por caminos que abran nuevos horizontes, capaces de contagiar alegr\u00eda, esa alegr\u00eda que nace del amor de Dios, la alegr\u00eda que deja en tu coraz\u00f3n cada gesto, cada actitud de misericordia.<\/p>\n<p>Ir por los caminos siguiendo la \u00ablocura\u00bb de nuestro Dios que nos ense\u00f1a a encontrarlo en el hambriento, en el sediento, en el desnudo, en el enfermo, en el amigo ca\u00eddo en desgracia, en el que est\u00e1 preso, en el pr\u00f3fugo y el emigrante, en el vecino que est\u00e1 solo. Ir por los caminos de nuestro Dios que nos invita a ser actores pol\u00edticos, pensadores, movilizadores sociales. Que nos incita a pensar una econom\u00eda m\u00e1s solidaria. En todos los \u00e1mbitos en los que ustedes se encuentren, ese amor de Dios nos invita llevar la buena nueva, haciendo de la propia vida un homenaje a \u00e9l y a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Podr\u00e1n decirme: \u00abPadre pero eso no es para todos, s\u00f3lo es para algunos elegidos\u00bb. S\u00ed, y estos elegidos son todos aquellos que est\u00e9n dispuestos a compartir su vida con los dem\u00e1s. De la misma manera que el Esp\u00edritu Santo transform\u00f3 el coraz\u00f3n de los disc\u00edpulos el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, lo hizo tambi\u00e9n con nuestros amigos que compartieron sus testimonios.<\/p>\n<p>Uso tus palabras, Miguel, vos nos dec\u00edas que el d\u00eda que en la Facenda te encomendaron la responsabilidad de ayudar a que la casa funcionara mejor, ah\u00ed comenzaste a entender que Dios ped\u00eda algo de ti. As\u00ed comenz\u00f3 la transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese es el secreto, queridos amigos, que todos estamos llamados a experimentar. Dios espera algo de ti, Dios quiere algo de ti, Dios te espera a ti. Dios viene a romper nuestras clausuras, viene a abrir las puertas de nuestras vidas, de nuestras visiones, de nuestras miradas. Dios viene a abrir todo aquello que te encierra. Te est\u00e1 invitando a so\u00f1ar, te quiere hacer ver que el mundo con vos puede ser distinto. Eso s\u00ed, si vos no pon\u00e9s lo mejor de vos, el mundo no ser\u00e1 distinto.<\/p>\n<p>El tiempo que hoy estamos viviendo, no necesita j\u00f3venes-sof\u00e1, m\u0142ody-kanapa, sino j\u00f3venes con zapatos; mejor a\u00fan, con los botines puestos. S\u00f3lo acepta jugadores titulares en la cancha, no hay espacio para suplentes. El mundo de hoy les pide que sean protagonistas de la historia porque la vida es linda siempre y cuando querramos vivirla, siempre y cuando querramos dejar una huella.<\/p>\n<p>La historia hoy nos pide que defendamos nuestra dignidad y no dejemos que sean otros los que decidan nuestro futuro. El Se\u00f1or, al igual que en Pentecost\u00e9s, quiere realizar uno de los mayores milagros que podamos experimentar: hacer que tus manos, mis manos, nuestras manos se transformen en signos de reconciliaci\u00f3n, de comuni\u00f3n, de creaci\u00f3n. \u00c9l quiere tus manos para seguir construyendo el mundo de hoy. \u00c9l quiere construirlo con vos.<\/p>\n<p>Me dir\u00e1s, Padre, pero yo soy muy limitado, soy pecador, \u00bfqu\u00e9 puedo hacer? Cuando el Se\u00f1or nos llama no piensa en lo que somos, en lo que \u00e9ramos, en lo que hemos hecho o de dejado de hacer. Al contrario: \u00e9l, en ese momento que nos llama, est\u00e1 mirando todo lo que podr\u00edamos dar, todo el amor que somos capaces de contagiar. Su apuesta siempre es al futuro, al ma\u00f1ana. Jes\u00fas te proyecta al horizonte.<\/p>\n<p>Por eso, amigos, hoy Jes\u00fas te invita, te llama a dejar tu huella en la vida, una huella que marque la historia, que marque tu historia y la historia de tantos.<\/p>\n<p>La vida de hoy nos dice que es mucho m\u00e1s f\u00e1cil fijar la atenci\u00f3n en lo que nos divide, en lo que nos separa.<\/p>\n<p>Pretenden hacernos creer que encerrarnos es la mejor manera para protegernos de lo que nos hace mal. Hoy los adultos necesitamos de ustedes, que nos ense\u00f1en a convivir en la diversidad, en el di\u00e1logo, en compartir la multiculturalidad, no como una amenaza sino, como una oportunidad: tengan valent\u00eda para ense\u00f1arnos que es m\u00e1s f\u00e1cil construir puentes que levantar muros.<\/p>\n<p>Y todos juntos pidamos que nos exijan transitar por los caminos de la fraternidad. Construir puentes: \u00bfSaben cu\u00e1l es el primer puente a construir? Un puente que podemos realizarlo aqu\u00ed y ahora: estrecharnos la mano, darnos la mano. An\u00edmense, hagan ahora, aqu\u00ed, ese puente primordial, y d\u00e9nse la mano. Es el gran puente fraterno, y ojal\u00e1 aprendan a hacerlo los grandes de este mundo\u2026 pero no para la fotograf\u00eda, sino para seguir construyendo puentes m\u00e1s y m\u00e1s grandes. Que \u00e9ste puente humano sea semilla de tantos otros; ser\u00e1 una huella.<\/p>\n<p>Hoy Jes\u00fas, que es el camino, te llama a dejar tu huella en la historia. \u00c9l, que es la vida, te invita a dejar una huella que llene de vida tu historia y la de tantos otros. \u00c9l, que es la verdad, te invita a desandar los caminos del desencuentro, la divisi\u00f3n y el sinsentido. \u00bfTe animas? \u00bfQu\u00e9 responden tus manos y tus pies al Se\u00f1or, que es camino, verdad y vida?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NO HAY DUDA&#8230; FRENTE A ESTE MUNDO EN GUERRA HAY QUE BUSCAR CAMINOS DE JUSTICIA Y DE PAZ PARA TODA LA HUMANIDAD. EL PAPA FRANCISCO DA ALGUNAS PAUTAS PARA HACERLO COMENZANDO POR LA ABUNDANTE RIQUEZA DE TANTOS JOVENES&#8230; UN RETO, UNA VIDA POR DELANTE Y UNA ESPERANZA. PARA LEER, REFLEXIONAR Y PONERLO EN PRACTICA. 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