{"id":1967,"date":"2017-02-17T18:42:06","date_gmt":"2017-02-17T16:42:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=1967"},"modified":"2017-02-17T18:42:06","modified_gmt":"2017-02-17T16:42:06","slug":"amar-a-los-enemigos-o-linchamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/amar-a-los-enemigos-o-linchamiento\/","title":{"rendered":"Amar a los enemigos&#8230;.o linchamiento"},"content":{"rendered":"<p>Ord 7 A Mt 5:38-48 Amen a sus enemigos<\/p>\n<p>No es una broma, esto ocurre en Guatemala y en muchos lugares del mundo. Tomar la justicia por su mano, ante tanta injusticia sin esclarecer. Como en Fuente ovejuna.. \u00bf Quien fue? Todos a una, unidos haciendo violencia y tomando la justicia por su mano. Sirva esta reflexi\u00f3n para ver que el camino de Jes\u00fas es diferente. El perd\u00f3n es posible y la conversi\u00f3n tambi\u00e9n. Hay que sembrarla.<\/p>\n<p>CONTROL\u00a0\u00a0\u00a0 GRITOS DE LINCHAMIENTO<\/p>\n<p>Narrador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La gente se ha alborotado y est\u00e1 exacerbada. Acaban a agarrar a un muchacho que quiso matar a un piloto de autob\u00fas.<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1M\u00e1tenlo! \u00a1Es un asesino! \u00a1El que a hierro mata, a hierro muere!<\/p>\n<p>Narrador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo arrastran al centro del parque, lo amarran y est\u00e1n buscando gasolina para quemarlo vivo.<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es el mismo que mat\u00f3 al esposo de Miriam. Que venga ella para que sea la que le prenda fuego.<\/p>\n<p>Narrador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ya algunos se han adelantado y traen, casi arrastrada, a Miriam, que viene totalmente asustada, por tener que encontrarse, cara a cara, con el asesino de su esposo.<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aqu\u00ed est\u00e1n los f\u00f3sforos. Prendele fuego a este miserable asesino.<\/p>\n<p>Narrador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Miriam lo mira a los ojos. Es un jovencito adolescente, que est\u00e1 aterrado y no quiere morir.<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ahora te hac\u00e9s el cobarde. M\u00e1s cobarde fuiste cuando disparaste contra pilotos indefensos.<\/p>\n<p>Narrador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La multitud est\u00e1 ansiosa de sangre y fuego. La sed de venganza corroe sus corazones.<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Pegale fuego, Miriam! Ahora s\u00ed tom\u00e1 venganza de este miserable.<\/p>\n<p>Narrador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero los ojos de Miriam se chocan con los ojos aterrados del joven. Siente que est\u00e1 viendo a su propio hijo.<\/p>\n<p>Miriam\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1No! \u00a1No puedo hacer esto!<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9l mat\u00f3 a tu esposo y dej\u00f3 a tus hijos en la orfandad.<\/p>\n<p>Miriam\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero yo no soy asesina. Yo no quiero hacerme igual a \u00e9l. Adem\u00e1s, es tan joven\u2026<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tan joven y tan malvado.<\/p>\n<p>Una\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfAcaso esas personas no tienen familia? \u00bfNo saben el dolor que causan a las familias? Solo salen para trabajar y ganarse el pan de cada d\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Narrador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En ese momento, llegan Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos y disc\u00edpulas y alcanzan a escuchar la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo que deber\u00edan hacer es sacar a las calles al ej\u00e9rcito, porque si no, nunca cesar\u00e1 la violencia en nuestro pa\u00eds. Y lo peor es que todos estamos en riesgo.<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Metele fuego: Ojo por ojo y diente por diente.<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ojo por ojo y todos quedaremos ciegos.<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay que matar a todos los malvados.<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfY qui\u00e9n decide qui\u00e9nes son los malvados? \u00bfQui\u00e9n puede decir que no ha pecado? Solo podemos cambiar nuestra realidad con misericordia y amor. Perdonen, para que ustedes tambi\u00e9n sean perdonados.<\/p>\n<p>Dos\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A los delincuentes, a los criminales, hay que tratarlos con fuerza. No se les puede tratar con cari\u00f1o.<\/p>\n<p>Juan\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero no entiendo c\u00f3mo podemos cambiar la situaci\u00f3n, si no hacemos nada.<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si no hacemos nada, no podemos cambiar nada. Tenemos que hacer actos reales de amor para cambiar las cosas.<\/p>\n<p>Juan\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo qu\u00e9?<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Denunciar el pecado del sistema, el pecado social, pero no lo vamos a hacer matando, sino invitando a la conversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estos malhechores no escuchan nada. No tienen coraz\u00f3n, no tienen alma.<\/p>\n<p>Dos\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los criminales no tienen coraz\u00f3n, no les importa la gente. No les importa matar gente, aunque ellos tengan su familia.<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay que anunciarles la Buena Noticia del Reino, pero sin imponerla. Hay que hacerles sentir que Dios les ama y les perdona, para que ellos tambi\u00e9n tengan compasi\u00f3n por los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfY si no cambian?<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Seguimos orando por ellos y mostr\u00e1ndoles nuestro amor. Seguramente son tan insensibles, porque nunca han recibido el cari\u00f1o de nadie. Nosotros tenemos que d\u00e1rselo.<\/p>\n<p>Juan\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo voy a amar yo a quien me est\u00e1 haciendo da\u00f1o?<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es la \u00fanica forma de cambiar los corazones y la sociedad. Los que no creen, aman a quienes los aman. Pero entonces reciben su recompensa aqu\u00ed en la tierra. Ustedes tienen que amar a quienes los odian, amar a sus enemigos.<\/p>\n<p>Juan\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo podemos hacer eso?<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Primero cambiar sus corazones: no dejen alojar el mal, la violencia, la venganza. Luego, con su testimonio, traten de que cambien quienes est\u00e1n cerca. Hasta llegar a transformar las estructuras injustas de esta sociedad, porque ustedes viven de una manera diferente.<\/p>\n<p>Magdalena\u00a0\u00a0 Lo que nos dices es que estemos dispuestas a ser insultadas, pero sin insultar; a recibir golpes, antes que a darlos; a dar la vida, pero nunca a quitarla.<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Exactamente. Yo les digo que no hagan frente a quien les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, pres\u00e9ntale tambi\u00e9n la otra.<\/p>\n<p>Juan\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfDejarnos golpear y todav\u00eda poner la otra mejilla?<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si alguien te ofende o te golpea, d\u00e9jale la puerta abierta, para que cuando vuelva pueda recibir perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Juan\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfY si vuelve otra vez violento?<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es el riesgo que debes correr, por puro amor. Eso es poner la otra mejilla: quedarte vulnerable, porque pueden volver a golpearte. Pero entonces, perdona de nuevo, qu\u00e9date vulnerable otra vez, hasta que tu enemigo cambie.<\/p>\n<p>Juan\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mejor ya ni te pregunto cu\u00e1ntas veces tengo que perdonar.<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ustedes han o\u00eddo que se dijo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; as\u00ed ser\u00e1n hijos del Padre que est\u00e1 en el cielo, porque \u00e9l hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos.<\/p>\n<p>Magdalena\u00a0\u00a0 Yo puedo perdonar a quienes me hacen mal. Puedo rezar por ellos, pero amarlos, amarlos es imposible.<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No es imposible. Amarlos no es quererlos afectivamente, no. Es querer su bien, buscar su conversi\u00f3n, para que sean perdonados y puedan tener vida. Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva.<\/p>\n<p>Magdalena\u00a0\u00a0 Y as\u00ed nos hacemos parte del coraz\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed <u>somos<\/u> el coraz\u00f3n de Dios en la tierra. Por eso les digo: sean perfectos como es perfecto su Padre que est\u00e1 en el cielo.<\/p>\n<p>Juan\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1\u00bfPerfectos?! Eso es imposible.<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para Dios nada es imposible. \u00c9l los cre\u00f3 a su imagen y semejanza. Y ustedes pueden ser como \u00c9l. Indudablemente es una invitaci\u00f3n al hero\u00edsmo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Narrador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La gente se ha quedado escuchando a Jes\u00fas y su comunidad. Sobre todo, Miriam, que ha dejado entrar sus palabras hasta lo m\u00e1s profundo de su coraz\u00f3n. Sigue abrazando al joven y le dice:<\/p>\n<p>Miriam\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Yo te perdono. Yo no s\u00e9 qu\u00e9 te ha llevado a esto.<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero, si lo soltamos, seguir\u00e1 matando.<\/p>\n<p>Miriam\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Yo no lo puedo juzgar ni condenar. Yo lo perdono.<\/p>\n<p>Narrador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La multitud se queda muda. No esperaban o\u00edr eso. El joven alza la vista y ve en Miriam el rostro de la misericordia. Rompe a llorar y le dice:<\/p>\n<p>Joven\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Perd\u00f3n, perd\u00f3n! Yo no quiero matar a nadie\u2026 a m\u00ed me obligan\u2026 si no mato, ellos matar\u00e1n a mi mam\u00e1, a mis hermanas, a m\u00ed\u2026 Yo no quiero matar\u2026<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todo el rigor de la justicia les tiene que caer a ellos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ojal\u00e1 podamos llegar antes nosotros con el llamado a la conversi\u00f3n y al arrepentimiento, para que cambien sus vidas.<\/p>\n<p>Narrador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Miriam abraza al joven y lo cubre con su cuerpo, como defendi\u00e9ndolo de la multitud. La gente, poco a poco, se va alejando. Solo queda Delfina, que no quiere irse sin verlo muerto.<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Acordate que \u00e9l no tuvo compasi\u00f3n de tu esposo, ni de los dem\u00e1s pilotos. No podemos tener compasi\u00f3n de \u00e9l.<\/p>\n<p>Miriam\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si nos portamos igual que ellos, nos hacemos asesinas tambi\u00e9n y no podremos cambiar esta situaci\u00f3n. La haremos m\u00e1s terrible cada vez.<\/p>\n<p>Delfina\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No nos toca a nosotras cambiar la situaci\u00f3n. Ni los polic\u00edas ni el gobierno hacen nada.<\/p>\n<p>Miriam\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si nadie hace nada, nunca cambiaremos. Yo voy a hacer lo que me toca: \u00a1Yo te perdono de todo coraz\u00f3n!<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Miren a Miriam: ha sabido perdonar, expulsando el odio que ten\u00eda en su coraz\u00f3n. Est\u00e1 demostrando amor por ese joven, que es v\u00edctima tambi\u00e9n de este sistema que excluye a las mayor\u00edas, les causa dolor y sufrimiento, llev\u00e1ndolos a actos horribles de violencia y muerte.<\/p>\n<p>Magdalena\u00a0\u00a0 Ella nos est\u00e1 ense\u00f1ando con su ejemplo lo que es el Amor de Dios.<\/p>\n<p>Juan\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y es lo que tenemos que hacer todos nosotros, cada d\u00eda.<\/p>\n<p>Miriam\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si nos unimos, podremos ayudar a este joven y a nuestros hijos a evitar que sean obligados a hacer el mal.<\/p>\n<p>Juan\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aqu\u00ed deben encontrar la liberaci\u00f3n del pecado, aceptando el compromiso de resarcir el mal que causaron.<\/p>\n<p>Magdalena\u00a0\u00a0 Esa es la justicia restaurativa. Que la comunidad les ayude a reencauzar sus vidas, en vez de que caigan en la c\u00e1rcel y aprendan peores cosas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tenemos que hacer un mundo distinto, un mundo nuevo, estando dispuestos a morir por ello.<\/p>\n<p>Narrador\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y as\u00ed, Jes\u00fas y sus amigos y amigas, se alejan, abrazando a Miriam y al joven delincuente. Juntos experimentan la alegr\u00eda del perd\u00f3n y la conversi\u00f3n, marcando el camino que lleva hacia una nueva sociedad y a la plenitud del Reino de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ord 7 A Mt 5:38-48 Amen a sus enemigos No es una broma, esto ocurre en Guatemala y en muchos lugares del mundo. Tomar la justicia por su mano, ante tanta injusticia sin esclarecer. Como en Fuente ovejuna.. \u00bf Quien fue? Todos a una, unidos haciendo violencia y tomando la justicia por su mano. Sirva &bull;  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/amar-a-los-enemigos-o-linchamiento\/\"> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-1967","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-buenas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1967","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1967"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1967\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1968,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1967\/revisions\/1968"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1967"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1967"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1967"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}