{"id":1974,"date":"2017-02-28T11:32:58","date_gmt":"2017-02-28T09:32:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=1974"},"modified":"2017-02-28T11:32:58","modified_gmt":"2017-02-28T09:32:58","slug":"la-fe-vivida-en-lo-cotidiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/la-fe-vivida-en-lo-cotidiano\/","title":{"rendered":"LA FE VIVIDA EN LO COTIDIANO"},"content":{"rendered":"<p>GRACIAS MAR POR ENVIARNOS ESTE ARTICULO. QUE NOS AYUDE A PREPARAR NUESTRAS VIDAS A LA CUARESMA Y SEMBRAR EL REINO DE DIOS CONSTRUYENDO PUENTES NO MUROS.<\/p>\n<p><strong>LA FE VIVIDA EN LO COTIDIANO.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong>. Todos necesitamos una manera de interpretar las diferentes dimensiones que constituyen nuestras vidas. Una forma de encontrar sentido, direcci\u00f3n, armon\u00eda a lo que cada d\u00eda vivimos. Somos individuos y de lo profundo de nuestro coraz\u00f3n emergen un mont\u00f3n de preguntas, de inquietudes, de deseos a los que buscamos dar respuestas. Somos seres relacionales, diariamente nos encontramos y nos afectan las relaciones con el tejido social que configura nuestra vida. Familia, compa\u00f1eros de estudio o de trabajo, la comunidad de fe a la que pertenecemos, los amigos, los que nos quieren, los que nos hieren y nos da\u00f1an. Vivimos relacionados con el entorno, con los valores de la sociedad, las prioridades, las urgencias. Y los que somos creyentes la relaci\u00f3n de la que emana todo que es con Dios.<\/p>\n<p>Por eso no podemos vivir fraccionados, desintegrados divididos. Necesitamos una forma de comprender nuestra vida que integre, y de unidad a los diferentes aspectos de nuestra vida. Y es precisamente en lo cotidiano donde somos invitados a reconocer la presencia providente de nuestro Dios. Jes\u00fas se muestra maestro de no vivir la dualidad perversa que aleja lo divino de lo humano. Lo civil, de lo religioso. Lo profano y lo sagrado. Jes\u00fas es el hombre integrado, que en un gesto como dar a beber a un sediento un vaso de agua. En echar en el cestillo unas monedas a una viuda, en la contemplaci\u00f3n de un lirio en el campo, o el jolgorio de los p\u00e1jaros cantando la huella y la cercan\u00eda de Dios.<\/p>\n<p>Jes\u00fas parte un trozo de pan y lo convierte en el resumen de su vida entregada. Levanta una copa de vino y lo convierte e declaraci\u00f3n de amor eterno. Lava unos pies, y lo convierte en el mandamiento que m\u00e1s sirve para identificar lo propio de sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p><strong>Lo que Dios nos dice<\/strong>. La sacramentalidad de nuestra vida es tarea nuestra. Es la capacidad de reconocer la firma de Dios detr\u00e1s de lo humano. La realidad cotidiana es como un cuadro impresionista. Seg\u00fan la perspectiva con que lo observemos, o es un cumulo de manchas de color, o es un paisaje sublime. Los hechos ocurren, vamos, venimos, hablamos, nos comunicamos, pero hace falta llenar las actividades de una clave de interpretaci\u00f3n. Y eso es lo que nos oferta la fe.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cEl pueblo que caminaba a oscuras vio una luz intensa, los que habitaban un pa\u00eds de sombras se inundaron de luz. Acreciste la alegr\u00eda, aumentaste el gozo: gozan en tu presencia, como se goza en la siega, como se alegran los que se reparten el bot\u00edn. Porque la vara del opresor, el yugo de sus cargas, su bast\u00f3n de mando los trituraste como el d\u00eda de Madi\u00e1n. Porque la bota que pisa con estr\u00e9pito y la capa empapada en sangre ser\u00e1n combustible, pasto del fuego. Porque un ni\u00f1o nos ha nacido, nos han tra\u00eddo un hijo: lleva el cetro del principado y se llama Consejero maravilloso, Guerrero divino, Jefe perpetuo, Pr\u00edncipe de la paz. Su glorioso principado y la paz no tendr\u00e1n fin, en el trono de David y en su reino; se mantendr\u00e1 y consolidar\u00e1 con la justicia y el derecho, desde ahora y por siempre. El celo del Se\u00f1or Todopoderoso lo realizar\u00e1.\u201d Is 9,1-6.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pasar de la soledad a la compa\u00f1\u00eda, del ego\u00edsmo al amor, del miedo a la confianza, de la exigencia a la gratitud, pasa por ense\u00f1arnos a mirar la realidad con una nueva mirada. Acostumbrados a ver en los dem\u00e1s rivales, competidores, es una opci\u00f3n de situar a las dem\u00e1s personas. Pero podemos reconocer como hay relaciones que se basan en la gratuidad, en la amistad, en el amor. Que la vida tiene sufrimiento, fracaso, decepciones es un hecho irrefutable, pero podemos a\u00f1adir a nuestra mirada la cantidad de buenos momentos, de risas sinceras, de bienestar, de disfrute y de saboreo de momentos inolvidables.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cEse tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que su fuerza superior procede de Dios y no de nosotros. Por todas partes nos aprietan, pero no nos ahogan; estamos apurados, pero no desesperados; somos perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no aniquilados; siempre transportando en el cuerpo la muerte de Jes\u00fas, para que se manifieste en nuestro cuerpo la vida de Jes\u00fas. Continuamente nosotros, los que vivimos, estamos expuestos a la muerte por causa de Jes\u00fas, de modo que tambi\u00e9n la vida de Jes\u00fas se manifieste en nuestra carne mortal. As\u00ed la muerte act\u00faa en nosotros, la vida en vosotros. Pero como poseemos el mismo esp\u00edritu de fe conforme est\u00e1 escrito: cre\u00ed y por eso habl\u00e9, tambi\u00e9n nosotros creemos y por eso hablamos, convencidos de que quien resucit\u00f3 al Se\u00f1or Jes\u00fas, nos resucitar\u00e1 a nosotros con Jes\u00fas y nos llevar\u00e1 con vosotros a su presencia. Todo es por vosotros, de modo que, al multiplicarse la gracia entre muchos, abunde la acci\u00f3n de gracias a gloria de Dios.\u201d 2\u00aa Cor 4,7-15.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Barro y tesoro, luz y oscuridad, agradecido o desgraciado, depende de nuestra forma de acoger la realidad. Y esa es nuestra aportaci\u00f3n. El enemigo principal de la sorpresa y de la alegr\u00eda es el acostumbramiento, el apropiarnos de lo que vivimos y considerarlo un derecho una obligaci\u00f3n. Que la gente me ame no es obligatorio, es un regalo. Tener salud es otro regalo, reconocer habilidades, talentos, y capacidades es maravilloso. Y en medio de todo ellos est\u00e1 Dios.<\/p>\n<p>\u00c9l es dador, y regalador, el que posibilita todo lo que somos y tenemos. Por eso vivir como si todo lo lograra con mi esfuerzo es no tener la perspectiva adecuada para entender la realidad.<\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo podemos vivirlo<\/strong>. La lectura creyente de la realidad se va entrenando y se va aprendiendo. Una actitud que debemos incorporar a nuestra forma de vivir es la gratitud. De lo normal, de lo sencillo, de lo cotidiano. El amor se capta con un regalo inesperado. Pero hay mucho amor en el cuidado de una madre, en las arrugas de nuestros padres mayores que se han dejado la vida para que pudi\u00e9semos estudiar y progresar. En la llamada de un amigo, en los planes en lo que te siente invitados. En quien dedica su tiempo para escucharte, o para iluminarte con su luz. Estamos acompa\u00f1ados del cuidado delicado de nuestro Dios. Ojal\u00e1 seamos capaces de reconocerlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>GRACIAS MAR POR ENVIARNOS ESTE ARTICULO. QUE NOS AYUDE A PREPARAR NUESTRAS VIDAS A LA CUARESMA Y SEMBRAR EL REINO DE DIOS CONSTRUYENDO PUENTES NO MUROS. LA FE VIVIDA EN LO COTIDIANO. Introducci\u00f3n. Todos necesitamos una manera de interpretar las diferentes dimensiones que constituyen nuestras vidas. 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