{"id":2054,"date":"2018-02-26T10:43:11","date_gmt":"2018-02-26T08:43:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2054"},"modified":"2018-02-26T10:43:11","modified_gmt":"2018-02-26T08:43:11","slug":"espiritualidad-a-pie-de-calle-ayuda-cuaresmal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/espiritualidad-a-pie-de-calle-ayuda-cuaresmal\/","title":{"rendered":"Espiritualidad a pie de calle.. ayuda Cuaresmal."},"content":{"rendered":"<p><strong>ESPIRITUALIDAD A PIE DE CALLE.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n. <\/strong>Hay palabras que suenan a grandilocuentes, a lejanas, a dif\u00edciles. Hablar de espiritualidad nos conecta con los grandes m\u00edsticos de nuestra Iglesia a los que identificamos por su gran hondura espiritual. Teresa de \u00c1vila, Juan de la Cruz, Ignacio de Loyola, Teresita de Lisieux. Todos ellos grandes m\u00edsticos y doctores de la Iglesia, que han dejado una gran herencia para nuestra tradici\u00f3n espiritual. Pero nos da la impresi\u00f3n de que <u>su experiencia de Dios es muy diferente a la nuestra. Ellos son VIP, nosotros de a pie de calle<\/u>. Ellos canonizados y con una producci\u00f3n literaria, <u>nosotros unos an\u00f3nimos que sobrevivimos como podemos al d\u00eda a d\u00eda, entre bajones, ambig\u00fcedades y ca\u00eddas.<\/u> Y pareciera que Dios tiene un trato diferencial entre sus hijos. Los listos y el resto, una minor\u00eda privilegiada, y el com\u00fan de los mortales.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cPedro tom\u00f3 la palabra: Verdaderamente reconozco que Dios no hace acepci\u00f3n de personas, antes acepta a quien lo respeta y procede honradamente, de cualquier naci\u00f3n que sea\u201d. Hch 10,34-35.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Y lo que recibo como buena noticia es que cada persona tiene la posibilidad de inaugurar una relaci\u00f3n con Dios personal e \u00edntima, que responda de forma liberadora, a la vocaci\u00f3n que Dios les hace. La experiencia de esos grandes m\u00edsticos, nos puede iluminar y acompa\u00f1ar. Pero lo que <u>Dios quiere es que esa relaci\u00f3n de amistad que ellos construyeron, nosotros tambi\u00e9n la construyamos desde nuestras caracter\u00edsticas personales<\/u>. La espiritualidad es el espacio donde <u>Dios deja de ser una ideolog\u00eda, y se vuelve una experiencia<\/u>. Es dejar de observar la vida como un lector, o un espectador, y comenzar a vivir como protagonista.<\/p>\n<p><strong>Lo que Dios nos dice<\/strong>. <strong><em>\u201cJacob sali\u00f3 de Berseba y se dirigi\u00f3 a Jar\u00e1n. Acert\u00f3 a llegar a un lugar; y como se hab\u00eda puesto el sol, se qued\u00f3 all\u00ed a pasar la noche. Tom\u00f3 una piedra del lugar, se la puso como almohada y se acost\u00f3 en aquel lugar. Tuvo un sue\u00f1o: una escalera, plantada en tierra, tocaba con el extremo el cielo. Mensajeros de Dios sub\u00edan y bajaban por ella. El Se\u00f1or estaba en pie sobre ella y dijo: Yo soy el Se\u00f1or, Dios de Abrah\u00e1n tu padre y Dios de Isaac. La tierra en que yaces te la dar\u00e9 a ti y a tu descendencia. Tu descendencia ser\u00e1 como el polvo de la tierra; te extender\u00e1s a occidente y oriente, al norte y al sur. Por ti y por tu descendencia todos los pueblos del mundo ser\u00e1n benditos. Yo estoy contigo, te acompa\u00f1ar\u00e9 adonde vayas, te har\u00e9 volver a este pa\u00eds y no te abandonar\u00e9 hasta cumplirte cuanto te he prometido. Despert\u00f3 Jacob del sue\u00f1o y dijo: Realmente el Se\u00f1or est\u00e1 en este lugar y yo no lo sab\u00eda\u201d. Gn 28,10-16.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Realmente <u>hay una historia personal que estamos llamados a descubrir<\/u>. Es verdad <em>\u201c<strong>que el Se\u00f1or est\u00e9 con vosotros<\/strong>\u201d, <\/em>que decimos en la liturgia se convierta en una experiencia real. Pero ese plural, <em>\u201c<u>con vosotros\u201d,<\/u><\/em><u> se concreta en la espiritualidad cuando yo, con mi nombre, con mis a\u00f1os, con mi historia, soy capaz de comprender que en todo lo vivido he contado con la compa\u00f1\u00eda constante de nuestro Dios. <\/u>La espiritualidad es <u>la colaboraci\u00f3n que yo libremente le presto a la gracia inmensa de Dios que se derrama diariamente sobre nosotros<\/u>. Hay medios para hacer esa lectura creyente de mi vida<strong>. Espacios donde <u>la oraci\u00f3n<\/u><\/strong><u> se convierte en lectura acompa\u00f1ada de mi historia.<\/u><\/p>\n<p><strong><em>\u201cYendo de camino, entr\u00f3 Jes\u00fas en una aldea. Una mujer, llamada Marta, lo recibi\u00f3 en su casa. Ten\u00eda una hermana llamada Mar\u00eda, la cual, sentada a los pies del Se\u00f1or, escuchaba sus palabras; Marta se afanaba en m\u00faltiples servicios. Hasta que se par\u00f3 y dijo: Maestro, \u00bfno te importa que mi hermana me deje sola en esta tarea? Dile que me ayude. El Se\u00f1or le replic\u00f3: Marta, Marta, te preocupas y te inquietas por muchas cosas, cuando una sola es necesaria. Mar\u00eda escogi\u00f3 la mejor parte y no se la quitar\u00e1n\u201d. Lc 10,38-42.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Lo que Jes\u00fas le dice a Marta nos lo dice tambi\u00e9n a nosotros, te afanas, y te preocupas por muchas cosas. Vivimos ritmos trepidantes, estudios, trabajos, familia, vida social, amigos, pareja, esposa, esposo, hijos, padres, hermanos, internet, parroquia, catequesis, misas, reuniones, caritas. Mil quehaceres diarios, y el resultado lo explica Jes\u00fas: preocupados, inquietos, nerviosos, cansados, impacientes irritados. Le dice a Marta, y nos dice a nosotros:<\/p>\n<p><strong><em>\u201cAcudid a m\u00ed, los que and\u00e1is cansados y agobiados, y yo os aliviar\u00e9. Cargad con mi yugo y aprended de m\u00ed, que soy tolerante y humilde de coraz\u00f3n, y os sentir\u00e9is aliviados. Porque mi yugo es blando y mi carga es ligera\u201d. Mt 11,28-30.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Eso es lo que hac\u00eda Mar\u00eda a los pies del Se\u00f1or, <u>eso es a lo que somos invitados cuando oramos. <\/u>No es a repetir de carrerilla oraciones aprendidas. <u>Es ponernos a los pies del Se\u00f1or, con humildad, y dejar que \u00c9l nos regale una lectura integradora de toda la actividad que realizo<\/u>. Vivir no es un armario lleno de cajones independientes. Vivir es una unidad armoniosa, que cuando llena de sentido todo lo que hago descubro que el tiempo se sit\u00faa en su verdadera dimensi\u00f3n. Ya no es \u00abcronos\u00bb, comienza a ser \u00abKairos\u00bb. Mi vida no es un mont\u00f3n de piezas del puzle desordenadas, sino que gracias a la espiritualidad, aprendo a integrar, aprendo a ordenar, comienza todo a situarse desde el prisma de la fe.<\/p>\n<p>Estudio para capacitarme para desempe\u00f1ar mi vocaci\u00f3n. Una vocaci\u00f3n al servicio de mis hermanos, que descubro que es el regalo m\u00e1s grande que Dios me ha hecho. Tengo amistades, y afectos que me ayudan a desempe\u00f1ar de forma eficaz mi vocaci\u00f3n. Por el trabajo que realizo tengo una econom\u00eda, y con la econom\u00eda practico la solidaridad, y un consumo responsable. El ocio es el espacio celebrativo de mi vida, donde rodeado de las personas a las que amo, que son mi comunidad de vida, celebro la alegr\u00eda de compartir mi vida con ellos. Participo de mi fe junto a una comunidad que me alimenta, y me hace crecer en ella, y al mismo tiempo es expresi\u00f3n de los ambientes de Reino de Dios que hace cre\u00edble mi fe.<\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo podemos vivirlo<\/strong>. La espiritualidad de nuestros d\u00edas tiene que acercarnos a una experiencia real de Dios. No tenemos fe para huir de lo real, sino para encontrarle el sentido a aquello que ocupa nuestros d\u00edas, nuestras mejores energ\u00edas, que nos desgasta y nos alegra. El Se\u00f1or est\u00e1 con nosotros, y por eso estamos alegres.<\/p>\n<p>Principio del formulario<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESPIRITUALIDAD A PIE DE CALLE. Introducci\u00f3n. Hay palabras que suenan a grandilocuentes, a lejanas, a dif\u00edciles. Hablar de espiritualidad nos conecta con los grandes m\u00edsticos de nuestra Iglesia a los que identificamos por su gran hondura espiritual. Teresa de \u00c1vila, Juan de la Cruz, Ignacio de Loyola, Teresita de Lisieux. 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