{"id":2074,"date":"2018-04-03T23:40:33","date_gmt":"2018-04-03T21:40:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2074"},"modified":"2018-04-03T23:40:33","modified_gmt":"2018-04-03T21:40:33","slug":"dar-la-vida-vive-la-resurreccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/dar-la-vida-vive-la-resurreccion\/","title":{"rendered":"DAR LA VIDA &#8230;VIVE LA RESURRECCION"},"content":{"rendered":"<p><strong>YO LA DOY VOLUNTARIAMENTE.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong>. Agradecido es como est\u00e1 mi esp\u00edritu tras la vivencia de estos d\u00edas de Pascua. Agradecido y sorprendido por lo que la fe aporta y plenifica mi propia vida, y como sirve para ayudar e iluminar la vida de los dem\u00e1s. He vivido lo que cada a\u00f1o nos propone la liturgia de la Iglesia. Los progresivos pasos que Jes\u00fas va dando hasta llegar a su muerte y resurrecci\u00f3n. Pero lo que s\u00ed que ha supuesto una novedad radical es lo identificado que me he sentido, lo implicado, lo protagonista, de todo lo que vive Jes\u00fas. En esta Pascua no he tenido que imaginarme lo que vivi\u00f3 Jes\u00fas en un ejercicio de \u00abcomposici\u00f3n de lugar\u00bb, sino que bastaba con abrir mi coraz\u00f3n y descubrir que en su interior se desarrolla el drama del que Jes\u00fas nos invita a participar. El drama de confianza total en los caminos de Dios, o la tentaci\u00f3n de recorrer atajos, de buscar recovecos para conseguir mis recompensas sin esperar que vengan de Dios como un don. El dialogo de Jes\u00fas con la mujer samaritana es importante. Si conocieras el don de Dios. Si conocieras al Dios que regala, que es gracia, que es gratis. La pedir\u00edas t\u00fa a \u00e9l, no me dejes nunca. No dejes que mire la realidad con otros ojos. Solo se mira bien el mundo cuando se ilumina desde la fe.<\/p>\n<p><strong>Lo que Dios nos dice<\/strong>. <strong><em>\u201cJes\u00fas le contest\u00f3: Si conocieras el don de Dios y qui\u00e9n es el que te pide de beber, t\u00fa le pedir\u00edas a \u00e9l, y \u00e9l te dar\u00eda agua viva. Le dice la mujer: Se\u00f1or, no tienes cubo y el pozo es profundo, \u00bfde d\u00f3nde sacas agua viva? \u00bfEres, acaso, m\u00e1s poderoso que nuestro padre Jacob, que nos leg\u00f3 este pozo, del que beb\u00edan \u00e9l, sus hijos y sus reba\u00f1os? Le contest\u00f3 Jes\u00fas: El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; quien beba del agua que yo le dar\u00e9 no tendr\u00e1 sed jam\u00e1s, pues el agua que le dar\u00e9 se convertir\u00e1 dentro de \u00e9l en manantial que brota dando vida eterna. Le dice la mujer: Se\u00f1or, dame de esa agua, para que no tenga sed y no tenga que venir ac\u00e1 a sacarla.\u201d Jn 4,10-15.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Sin fe las lecturas cotidianas que hacemos de los acontecimientos son permanentes juicios desde mi mirada miope. Yo creo que se lo que convendr\u00eda, yo tengo claros mis criterios, mis normas de funcionamiento. Pero acabamos dise\u00f1ando un mundo que no es real, y el contraste con la realidad nos decepciona y nos entristece. Cuando las cosas no son como nosotros las imaginamos nos pasa como a los disc\u00edpulos de Ema\u00fas que con aire entristecido abandonan el proyecto con aire entristecido, en la queja, en el sentimiento de fracaso. Lo que Jes\u00fas nos invita a vivir es una lectura de los mismos acontecimientos con una clave: <strong><em>\u201cEra necesario\u201d.<\/em><\/strong> Es volver activar el mecanismo de la confianza, y reconocer que en medio de las circunstancias que no se adecuan del todo a nuestros planes, se est\u00e1 desarrollando una historia de salvaci\u00f3n acompa\u00f1ada por nuestro Dios. Que nos hace descubrir su verdadero rostro, y nos hace conocernos m\u00e1s en nuestros l\u00edmites.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cMis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos \u2013or\u00e1culo del Se\u00f1or\u2013. Como el cielo est\u00e1 por encima de la tierra, mis caminos est\u00e1n por encima de los vuestros y mis planes de vuestros planes. Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven all\u00e1, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que d\u00e9 semilla al sembrador y pan para comer, as\u00ed ser\u00e1 mi Palabra, que sale de mi boca: no volver\u00e1 a m\u00ed vac\u00eda, sino que har\u00e1 mi voluntad y cumplir\u00e1 mi encargo.\u201d Is 55,8-11.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pedro nunca hubiera conocido lo fanfarr\u00f3n que era si las circunstancias no le hubieran obligado a definirse. Pero es sus negaciones, en su fragilidad, descubri\u00f3 una mirada compasiva que le hizo descubrir la verdadera divinidad de Jes\u00fas. <strong><em>\u201cEra necesario\u201d.<\/em><\/strong> Mar\u00eda Magdalena no sab\u00eda que era capaz de amar con una calidad de amor tan grande. Junto al sepulcro lloraba porque se hab\u00eda llevado lo que m\u00e1s amaba. No hab\u00eda otra vida m\u00e1s all\u00e1 de Jes\u00fas, una fidelidad, una totalidad, y de repente todo lo que era vac\u00edo, todo lo que era desolaci\u00f3n se llena de luz, el di\u00e1logo con Jes\u00fas le vuelve a dar la vida, su mirada, su valoraci\u00f3n, su misma misi\u00f3n. Todo vuelve a cobrar sentido. <strong><em>\u201cEra necesario\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pues Jes\u00fas ha venido a que descubramos como en la historia personal de cada uno de nosotros \u201cera necesario\u201d vivir todas las circunstancias que nos ha tocado pasar. Las que han puesto en crisis todas las seguridades y certezas en las que construimos nuestras vidas. El gran \u00eddolo de hoy se llama seguridad. Y como es imposible que nosotros podamos controlar todas las circunstancias, y todos los acontecimientos depositamos nuestra confianza en criterios, en normas, en modelos de comportamiento. Pensamos que sabemos que es lo mejor que nos puede ocurrir, y la vida nos ense\u00f1a que se dan unos vuelcos terribles. Para que confiemos en Dios y no en nosotros. Para que nuestra seguridad est\u00e9 puesta en la relaci\u00f3n de confianza en aquel que sabemos que nos ama, y no en nuestras fuerzas, en nuestros recursos, en nuestras estrategias.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cNo quisiera, hermanos, que ignoraseis lo que tuvimos que aguantar en la provincia de Asia: algo que nos abrum\u00f3 tan por encima de nuestras fuerzas, que no esper\u00e1bamos salir con vida. Dentro de nosotros llev\u00e1bamos la sentencia de muerte; para que no confi\u00e1ramos en nosotros, sino en Dios que resucita a los muertos. \u00c9l nos libr\u00f3 de tan grave peligro de muerte y nos seguir\u00e1 librando. Estoy seguro de que nos librar\u00e1 de nuevo\u201d. 2 Cor 1,8-10.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo podemos vivirlo<\/strong>. Que el fruto de esta Pascua sea reconocer que nuestra vida cotidiana es el lugar de la resurrecci\u00f3n, en nuestras l\u00e1grimas, en nuestras soledades, en nuestras confrontaciones, en nuestros desvelos, es donde con mayor claridad podemos escuchar el grito de Jes\u00fas, llam\u00e1ndonos por nuestros nombres y dici\u00e9ndonos: \u00a1Vive! Yo estoy contigo todos los d\u00edas de tu vida. En los que es f\u00e1cil reconocerme, y en los m\u00e1s dif\u00edciles y complicados, pero en los que te cuido y te acompa\u00f1o igualmente.Principio del formulario<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>YO LA DOY VOLUNTARIAMENTE. Introducci\u00f3n. Agradecido es como est\u00e1 mi esp\u00edritu tras la vivencia de estos d\u00edas de Pascua. Agradecido y sorprendido por lo que la fe aporta y plenifica mi propia vida, y como sirve para ayudar e iluminar la vida de los dem\u00e1s. 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