{"id":2149,"date":"2019-01-05T20:51:07","date_gmt":"2019-01-05T18:51:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2149"},"modified":"2019-01-05T20:51:07","modified_gmt":"2019-01-05T18:51:07","slug":"nuevo-ano-nueva-mirada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/nuevo-ano-nueva-mirada\/","title":{"rendered":"NUEVO A\u00d1O&#8230;NUEVA MIRADA"},"content":{"rendered":"<p><strong>A MENUDO ME RECUERDAS A ALGUIEN.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong>. Nuestros d\u00edas est\u00e1n llenos de novedades y de recuerdos. Circunstancias, situaciones desconocidas, personas que aparecen de forma novedosa en nuestro c\u00edrculo de amistades. Y al mismo tiempo compartimos la vida con la familia, los amigos de siempre, de toda la vida. Ese equilibrio entre lo nuevo y lo viejo, lo conocido y lo sorprendente e imprevisto es un aprendizaje que tenemos que realizar. Hay personas que se anclan al pasado tan firmemente que pierden el inter\u00e9s por el futuro. Por el contrario, otras personas se ilusionan con tanta facilidad por los proyectos de futuro, se deslumbran por lo novedoso, hasta tal punto que no valoran, ni cuidan, lo que les ha acompa\u00f1ado a lo largo de su vida.<\/p>\n<p>La vida, con su continuo dinamismo, nos ofrece siempre novedad. Pero nos acercamos a lo desconocido con todo el bagaje de lo vivido, de la experiencia acumulada, de los recuerdos que nos permiten saber c\u00f3mo afrontar situaciones nuevas, con recursos adquiridos. Es muy bueno echar mano de la experiencia para afrontar situaciones desconocidas. Pero es tambi\u00e9n necesario dejar que el viento y la intemperie nos desinstale, nos recuerde que no somos capaces de controlarlo todo, y de tenerlo todo atado y bien atado. Benditos nervios, benditos desvelos, bendita ilusi\u00f3n que nos mantiene el coraz\u00f3n despierto frente a tantas circunstancias que no dependen de nosotros.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n \u00ab<em>Dej\u00e0 Vu<\/em>\u00bb, es aquella en la que nos da la impresi\u00f3n de que lo que nos pasa en el presente, en tiempo real, ya lo hemos vivido en una \u00e9poca anterior. Nuestro presente, que es lo \u00fanico que de verdad tenemos, el \u00ab<em>s\u00f3lo por hoy<\/em>\u00bb de Juan XXIII, est\u00e1 formado de lo aprendido a lo largo del pasado, y de la ilusi\u00f3n y de la esperanza en lo que nos tiene deparado el futuro. La fe nos permite vivir confiados en que el Dios providente nos regala en cada momento lo que vamos necesitando. Sin olvidar nuestra historia, abrirnos con renovada ilusi\u00f3n por lo que nos toca vivir hoy. Estrenando vida, estrenando emoci\u00f3n. Sin que nostalgias, o recuerdos borren la ilusi\u00f3n por vivir. Para esto es necesaria nuestra actitud de acogida confiada de que las circunstancias que la vida nos ofrece de forma cuidadosa y detallista, son el \u00abpan nuestro de cada d\u00eda\u00bb. Todo lo que necesitamos para vivir y apara amar.<\/p>\n<p><strong>Lo que Dios nos dice<\/strong>. <strong><em>\u201cSi escuchas la voz del Se\u00f1or, tu Dios, guardando sus preceptos y mandatos, lo que est\u00e1 escrito en el c\u00f3digo de esta ley; si te conviertes al Se\u00f1or, tu Dios, con todo el coraz\u00f3n y con toda el alma, porque el precepto que yo te mando hoy no es cosa que te exceda ni inalcanzable; no est\u00e1 en el cielo, no vale decir: \u00bfQui\u00e9n de nosotros subir\u00e1 al cielo y nos lo traer\u00e1 y nos lo proclamar\u00e1 para que lo cumplamos?; ni est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del mar, no vale decir: \u00bfQui\u00e9n de nosotros cruzar\u00e1 el mar y nos lo traer\u00e1 y nos lo proclamar\u00e1 para que lo cumplamos? El mandamiento est\u00e1 a tu alcance: en tu coraz\u00f3n y en tu boca. C\u00famplelo. Mira: hoy te pongo delante la vida y el bien, la muerte y el mal. Si obedeces los mandatos del Se\u00f1or, tu Dios, que yo te promulgo hoy, amando al Se\u00f1or, tu Dios, siguiendo sus caminos, guardando sus preceptos, mandatos y decretos, vivir\u00e1s y crecer\u00e1s; el Se\u00f1or tu Dios, te bendecir\u00e1 en la tierra a d\u00f3nde vas a entrar para conquistarla.\u201d Dt 30,10-16.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Que las circunstancias que vivimos se conviertan en bendici\u00f3n, en regalo, en tesoro. O que por el contrario las vivamos como una maldici\u00f3n, depende mucho de c\u00f3mo nos situemos frente a ellas. Como el rico que selecciona, que desecha, que exige. O c\u00f3mo el pobre agradecido que valora, y agradece todo lo que le ocurre. Hay personas que rodeadas de condiciones de vida \u00f3ptimas de recursos, de afectos, est\u00e1n insatisfechas, malhumoradas, ariscas, quejosas. Y otras con muchas m\u00e1s dificultades, sin recursos, sin oportunidades, extraen de cada d\u00eda le esencia, el jugo, el tesoro que supone estar vivo.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cEntonces me respondi\u00f3 el Se\u00f1or: Si vuelves, te har\u00e9 volver y estar\u00e1s a mi servicio, si sacas lo precioso de lo vil, ser\u00e1s como mi boca. Que ellos vuelvan a ti, no t\u00fa a ellos. Frente a este pueblo te pondr\u00e9 como muralla de bronce inexpugnable: luchar\u00e1n contra ti y no te vencer\u00e1n porque yo estoy contigo para librarte y salvarte \u2013or\u00e1culo del Se\u00f1or\u2013. Te librar\u00e9 de manos de los perversos, te rescatar\u00e9 del pu\u00f1o de los opresores\u201d. Jr 15,19-21. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Sacar lo precioso de en medio de lo vil, sacar el tesoro de en medio del barro, la maravilla de lo que vivimos envuelta en normalidad, en cotidianeidad es el regalo m\u00e1s grande que nos hace la fe. Es tiempo de agradecer nuestros presentes, nuestros entornos, nuestros intentos, nuestros errores y fracasos. Posiblemente no vivamos al cien por cien todo lo que nos gustar\u00eda vivir. Posiblemente nuestras vidas no cubran todas las expectativas y todos los sue\u00f1os con los que empezamos nuestros proyectos vitales. Posiblemente hay en nuestras vidas y en nuestros corazones cicatrices provocadas por decepciones y fracasos. Pero el poder del amor tiene la capacidad de reconciliar lo real de lo que vivimos y convertirlo en experiencia de gratitud y de sincera alegr\u00eda.<\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo podemos vivirlo<\/strong>. Y de esa mirada que es capaz de amar lo peque\u00f1o, lo sencillo, lo escondido, es de la que est\u00e1 llena la navidad. El Dios que mira la peque\u00f1ez de Mar\u00eda. El Dios que se hace peque\u00f1o, que se hace beb\u00e9, pura fragilidad. La peque\u00f1ez de la cueva de Bel\u00e9n. La peque\u00f1ez de unos pastores que sin mucha capacitaci\u00f3n teol\u00f3gica, o moral, se convierten en los primeros anunciadores de la cercan\u00eda de Dios. La peque\u00f1ez de un Dios, al que no se le nota, ni su poder, ni su divinidad. Envuelto en precarios cuidados, pa\u00f1ales sencillos, inexperiencia de los padres. Pero mucho amor, mucha generosidad, mucha entrega, y mucha sorpresa. De c\u00f3mo Dios, no llega a la tierra cuando todo est\u00e1 preparado y dispuesto. No viene a la tierra cuando lo humano est\u00e1 listo para acogerlo. Sino que en medio de la noche, de la improvisaci\u00f3n, del anonimato. May\u00fascula sorpresa que es gratuita, que no se merece, que no se espera. Felices d\u00edas de regalarnos sin pedir nada, sin exigir nada, sino imitando al Dios que se nos da, d\u00eda a d\u00eda. Navidad a navidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A MENUDO ME RECUERDAS A ALGUIEN. Introducci\u00f3n. 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