{"id":2151,"date":"2019-01-06T20:15:17","date_gmt":"2019-01-06T18:15:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2151"},"modified":"2019-01-06T20:15:17","modified_gmt":"2019-01-06T18:15:17","slug":"comenzamos-el-ano-pq-divino-salvador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/comenzamos-el-ano-pq-divino-salvador\/","title":{"rendered":"COMENZAMOS EL A\u00d1O PQ.DIVINO SALVADOR"},"content":{"rendered":"<p>Inicio de un nuevo a\u00f1o, continuamos nuestro plan pastoral que no es otro que vivir cada d\u00eda con m\u00e1s intensidad el encuentro con Jes\u00fas y su evangelio y comun\u00edcalo, testimoniarlo en todas las actividades pastorales de nuestra parroquia sin perder de vista la ACOGIDA, LA AMISTAD Y EL HACER COMUNIDAD DE FAMILIAS Y DE COMUNIDADES VIVAS Y DINAMICAS.<\/p>\n<p>UN ABRAZO y veamos que a pesar de todo, hay:<\/p>\n<p><strong>RAZONES PARA LA ESPERANZA<\/strong><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong>. Todo final de algo, supone el principio de otra realidad. Por eso se nos invita a vivir de forma esperanzada, tanto en los momentos de lucidez, de bonanza, de \u00e9xitos y de satisfacci\u00f3n, como en los momentos de fracaso, de soledad, de frustraci\u00f3n. La esperanza es el principio por el que nos regimos en la vida cristiana, la seguridad de que en todas las circunstancias nos acompa\u00f1a el que es capaz de dar razones para la alegr\u00eda. Abandonarnos en la providencia es activar el principio de confianza acompa\u00f1ada. No estamos solos en esta aventura vital, no nos enfrentamos solos a los retos de d\u00eda a d\u00eda, hay una compa\u00f1\u00eda que es capaz de fortalecer nuestra fragilidad. La esperanza constituye nuestra apuesta por la bondad a pesar de las evidencias que nos hablan diariamente de lo mal que est\u00e1 todo, de lo sospechosa que es la realidad.<\/p>\n<p>Frente a la negatividad tenemos dos posibles respuestas. Una la resignaci\u00f3n, bajar los brazos y vivir la indefensi\u00f3n aprendida, de quien no combate, de quien no lucha, de quien vive derrotado. O por el contrario vivir con la firmeza, la constancia y la fidelidad, de que los proyectos que nos ocupan se van a ir realizando con satisfacci\u00f3n. Y no porque salgan como a nosotros nos gustar\u00eda, sino porque aprendemos a acoger lo voluntad de Dios que se expresa en medio de lo que vivimos.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cDe esto estoy seguro, que el que comenz\u00f3 en vosotros una obra buena, la llevar\u00e1 a t\u00e9rmino hasta el d\u00eda del Mes\u00edas Jes\u00fas.\u201d Flp 1,6.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hay muchas personas que expresan su decepci\u00f3n, su desajuste entre lo que esperaban vivir y lo que en realidad viven. Y eso genera mucha rabia, malhumor, y frustraci\u00f3n a la que se suele hacer responsable a la gente que tenemos m\u00e1s cerca. Una cosa es la imaginaci\u00f3n, la fantas\u00eda, la idealizaci\u00f3n de los proyectos que encabezamos y otra muy diferente es la realidad, lo que ocurre, lo que sentimos, lo que aprendemos en lo que cada d\u00eda ocurre. Ese amar lo real, ese caminar en el asombro y en la novedad de las cosas sencillas es lo que vamos ganado en la mirada creyente y contemplativa de la realidad.<\/p>\n<p><strong>Lo que Dios nos dice. \u201c<em>Por eso os digo que no and\u00e9is angustiados por la comida y la bebida para conservar la vida o por el vestido para cubrir el cuerpo. \u00bfNo vale m\u00e1s la vida que el alimento?, \u00bfel cuerpo m\u00e1s que el vestido? Fijaos en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni recogen en graneros, y, sin embargo, vuestro Padre del cielo las alimenta. \u00bfNo val\u00e9is vosotros m\u00e1s que ellas? \u00bfQui\u00e9n de vosotros puede, por mucho que se inquiete, prolongar un poco su vida? \u00bfPor qu\u00e9 os angusti\u00e1is por el vestido? Mirad c\u00f3mo crecen los lirios silvestres, sin trabajar ni hilar. Os aseguro que ni Salom\u00f3n, con todo su fasto, se visti\u00f3 como uno de ellos. Pues si a la hierba del campo, que hoy crece y ma\u00f1ana la echan al horno, Dios la viste as\u00ed, \u00bfno os vestir\u00e1 mejor a vosotros, hombres de poca fe? En conclusi\u00f3n, no os angusti\u00e9is pensando: \u00bfqu\u00e9 comeremos?, \u00bfqu\u00e9 beberemos?, \u00bfcon qu\u00e9 nos vestiremos? Todo eso buscan ansiosamente los paganos. Pero vuestro Padre del cielo sabe que ten\u00e9is necesidad de todo aquello. Buscad, ante todo el reinado de Dios y su justicia, y lo dem\u00e1s os lo dar\u00e1n por a\u00f1adidura. As\u00ed pues, no os preocup\u00e9is del ma\u00f1ana, que el ma\u00f1ana se ocupar\u00e1 de s\u00ed. A cada d\u00eda le basta su problema.\u201d Mt 6,25-34.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hay una forma de vivir el evangelio que deja la preocupaci\u00f3n, la angustia, el agobio, y acoge la vida con sus aristas, con sus rugosidades sin querer pulirla y suavizarla. Es maestro de vida espiritual el que conociendo la luz y la tiniebla es capaz de bendecirla, de adorarla, de agradecerla. Hay una oraci\u00f3n que siempre me ha conectado con lo importante y lo esencial, y me recuerda que hay mucho de relativo y de innecesario. La transcribo porque no tiene desperdicio:<\/p>\n<p><strong>\u201cAdora y conf\u00eda\u201d<\/strong><\/p>\n<p><em>\u201cNo te inquietes por las dificultades de la vida, por sus altibajos, por sus decepciones, por su porvenir m\u00e1s o menos sombr\u00edo. Quiere lo que Dios quiere. Ofr\u00e9cele en medio de inquietudes y dificultades el sacrificio de tu alma sencilla que, pese a todo, acepta los designios de su providencia. Poco importa que te consideres un frustrado si Dios te considera plenamente realizado, a su gusto.<\/em><\/p>\n<p><em>Pi\u00e9rdete confiado ciegamente en ese Dios que te quiere para s\u00ed. Y que llegar\u00e1 hasta ti, aunque jam\u00e1s lo veas. Piensa que est\u00e1s en sus manos, tanto m\u00e1s fuertemente cogido, cuanto m\u00e1s deca\u00eddo y triste te encuentres. Vive feliz. Te lo suplico. Vive en paz. Que nada te altere. Que nada sea capaz de quitarte tu paz. Ni la fatiga ps\u00edquica. Ni tus fallos morales. Haz que brote, y conserva siempre sobre tu rostro, una dulce sonrisa, reflejo de la que el Se\u00f1or continuamente te dirige. Y en el fondo de tu alma coloca, antes que nada, como fuente de energ\u00eda y criterio de verdad, todo aquello que te llene de la paz de Dios. Recuerda: cuanto te deprima e inquiete es falso. Te lo aseguro en el nombre de las leyes de la vida y de las promesas de Dios. Por eso, cuando te sientas apesadumbrado, triste, adora y conf\u00eda.\u201d Teilhard de Chardin sj.<\/em><\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo podemos vivirlo<\/strong><em>. <\/em>Querer lo que Dios quiere, abrirnos a su voluntad, reconocer que la vida nos lleva por donde nosotros no queremos ir, pero que esos caminos son mucho mejores que los nuestros. Con el paso de los a\u00f1os yo siento que es verdad que los caminos trazados en compa\u00f1\u00eda siempre son m\u00e1s sorprendentes y m\u00e1s llenos de luz que mis propios caprichos, y mis c\u00e1lculos y previsiones.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cMis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos or\u00e1culo del Se\u00f1or. Como el cielo est\u00e1 por encima de la tierra, mis caminos est\u00e1n por encima de los vuestros y mis planes de vuestros planes. Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven all\u00e1, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que d\u00e9 semilla al sembrador y pan para comer, as\u00ed ser\u00e1 mi Palabra, que sale de mi boca: no volver\u00e1 a m\u00ed vac\u00eda, sino que har\u00e1 mi voluntad y cumplir\u00e1 mi encargo.\u201d Is 55,<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Inicio de un nuevo a\u00f1o, continuamos nuestro plan pastoral que no es otro que vivir cada d\u00eda con m\u00e1s intensidad el encuentro con Jes\u00fas y su evangelio y comun\u00edcalo, testimoniarlo en todas las actividades pastorales de nuestra parroquia sin perder de vista la ACOGIDA, LA AMISTAD Y EL HACER COMUNIDAD DE FAMILIAS Y DE COMUNIDADES &bull;  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/comenzamos-el-ano-pq-divino-salvador\/\"> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-2151","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-parroquia-divino-salvador"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2151","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2151"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2151\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2152,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2151\/revisions\/2152"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2151"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2151"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}