{"id":2163,"date":"2019-03-12T00:22:19","date_gmt":"2019-03-11T22:22:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2163"},"modified":"2019-03-12T00:22:19","modified_gmt":"2019-03-11T22:22:19","slug":"cuaresma-una-sinfonia-de-ternura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/cuaresma-una-sinfonia-de-ternura\/","title":{"rendered":"Cuaresma  Una sinfon\u00eda de ternura"},"content":{"rendered":"<p><strong>UNA SINFON\u00cdA DE TERNURA<\/strong><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong>. El pasado mi\u00e9rcoles de ceniza tuve la suerte de presidir una celebraci\u00f3n en mi parroquia, a la que asistieron los alumnos de un cole, que hay en el barrio, de educaci\u00f3n especial, la mayor\u00eda tienen el s\u00edndrome de Down. Y siempre es una lecci\u00f3n de evangelio la que recibo en contacto con estos tesoros de personas. Es una celebraci\u00f3n que tiene un punto de caos, de desorden, de improvisaci\u00f3n. Desde la puntualidad a la hora de comenzar, desde los imprevistos propios de quien no lo puede controlar todo. La guitarra que trajeron de cole ten\u00eda una cuerda rota, para colmo estaba lloviendo, y todo se retraso un poco. La guitarra que les prest\u00e9 a las profesoras del coro estaba desafinada. Las voces del coro suenan descompasadas, a veces no da tiempo a ensayar, y eso hace que suene todo raro de una manera desafinada. Las peticiones de perd\u00f3n, las preces y la acci\u00f3n de gracias las leyeron los ni\u00f1os. No a todos se les entiende bien, algunos se pegan mucho al micro y suena muy fuerte, mientras que a otros casi no se les oye. Con una mirada rigorista y ortodoxa a esa celebraci\u00f3n se le pueden poner muchos peros. El clima no es siempre de recogimientos, las filas para ir a recibir la imposici\u00f3n de la ceniza o la de ir a comulgar no siempre est\u00e1n bien rectas y definidas. Pero si una comienza a bailar y a fluir al ritmo de la vida, de la espontaneidad, de la bendita danza entre Dios y sus hijos, entonces es la fiesta de los hijos que se sienten en casa.<\/p>\n<p>Cuando no nos fijamos en las apariencias, sino que activamos la mirada del coraz\u00f3n, todo cambia, y se convierte en una sinfon\u00eda de ternura, de belleza, de motivo de alegr\u00eda infinita porque de los que son como ni\u00f1os es el Reino de los Cielos. Y Dios est\u00e1 tan presente, vivo, reconocible, en cada ni\u00f1o y ni\u00f1a, en cada religiosa, en cada profesor y educador. Hay una verdadera comuni\u00f3n, porque cuando dos o tres se re\u00fanen en su nombre, y si esos que se re\u00fanen, son los m\u00e1s peque\u00f1os, ah\u00ed Dios est\u00e1 en medio de nosotros. Visible, palpable, besable y abrazable. Lo que le hacemos a uno de estos hermanos nuestros, a Dios se lo hacemos.<\/p>\n<p><strong>Lo que Dios nos dice<\/strong>. <strong><em>\u201cEn aquel tiempo los disc\u00edpulos se acercaron a Jes\u00fas y le preguntaron: \u00bfQui\u00e9n es el m\u00e1s grande en el reino de Dios? \u00c9l llam\u00f3 a un ni\u00f1o, lo coloc\u00f3 en medio de ellos y dijo: Os aseguro que, si no os convert\u00eds y os hac\u00e9is como los ni\u00f1os, no entrar\u00e9is en el reino de Dios. Quien se humille como este ni\u00f1o, es el m\u00e1s grande en el reino de Dios. Y el que acoja a uno de estos ni\u00f1os en atenci\u00f3n a m\u00ed, a m\u00ed me acoge. Pero a quien escandalice a uno de estos peque\u00f1os que creen en m\u00ed, m\u00e1s le valdr\u00eda que le colgasen al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al fondo del mar\u201d. Mt 18,1-6.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tendr\u00e1 lo peque\u00f1o que a Dios tanto le gusta? S\u00f3lo quien se acerca a esa ternura entra\u00f1able de Dios ve rid\u00edculo ir persiguiendo en la vida la perfecci\u00f3n, el deber, el orden preestablecido, lo correcto. Bendita imperfecci\u00f3n, benditos l\u00edmites, benditas capacidades m\u00faltiples, benditas discapacidades, que nos acercan al amor m\u00e1s puro e incondicional de quien ve en nosotros todas las posibilidades que no somos capaces de reconocer, ni en nosotros mismos, ni en los dem\u00e1s. No es de sensibler\u00eda, ni de l\u00e1grimas f\u00e1ciles, ni de compasi\u00f3n frente a cierto sentimiento de pena, de lo que estoy hablando. Es el reconocimiento de que tener en la vida l\u00edmites, dificultades, problemas, lentitudes, o ciertas deficiencias que no nos puede paralizar. Veo en cada chico y chica de ese cole el orgullo y la determinaci\u00f3n de hacer de su vida una verdadera aventura. De superaci\u00f3n, de crecimiento, de cero actitud de conformismo. Actitudes muy v\u00e1lidas para vivir nuestra Cuaresma. Tantas veces nos pilla la vida desanimados, perezosos, quejosos y sin ganas de caminar. Inapetentes frente a las llamadas de Dios de salir de nuestra tierra, de nuestra comodidad, y llevarnos a la tierra de los sue\u00f1os, donde se cumplen, donde nos sentimos vivos y acompa\u00f1ados.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cOs digo tambi\u00e9n que, si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir cualquier cosa, mi Padre del cielo se la conceder\u00e1. Pues donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, all\u00ed estoy yo, en medio de ellos\u201d Mt 18,19-20.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Ponernos de acuerdo para pedir algo, para desear algo mucho, para ponernos en camino, esa es la actitud que me contagian estos peque\u00f1os. Dios est\u00e1 presente en sus vidas, en las que hacen del cuidado y del amor la vocaci\u00f3n profesional y vital. Y pensar que algunas personas les provoca rechazo, no les gusta la celebraci\u00f3n, les cuesta mirar esas vidas, de verdad que no lo puedo entender. Claro, si para nosotros la vida es lo que tenemos en nuestras idealizadas im\u00e1genes de perfecci\u00f3n. Le bello seg\u00fan los c\u00e1nones de la moda, lo que no cuesta, la f\u00e1cil, lo c\u00f3modo, lo capaz, lo superdotado, pues la celebraci\u00f3n es un desorden continuo. Pero si lo que sentimos en una invitaci\u00f3n a envolvernos de la ternura del Buen Dios, que nos llama por nuestro nombre. Que ama lo que somos, lo real, lo concreto, ah\u00ed se logra un ambiente de circularidad misericordiosa, donde todos somos al mismo tiempo maestros y aprendices, oyentes y predicadores.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cEntonces el rey dir\u00e1 a los de la derecha: Venid, benditos de mi Padre, a heredar el reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, era inmigrante y me acogisteis, estaba desnudo y me vestisteis, estaba enfermo y me visitasteis, estaba encarcelado y vinisteis a verme. Los justos le responder\u00e1n: Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos hambriento y te alimentamos, sediento y te dimos de beber, inmigrante y te recibimos, desnudo y te vestimos? \u00bfCu\u00e1ndo te vimos enfermo o encarcelado y fuimos a visitarte? El rey les contestar\u00e1: Os aseguro que lo que hay\u00e1is hecho a uno solo de estos mis hermanos menores, a m\u00ed me lo hicisteis\u201d Mt 25,34-40.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo podemos vivirlo.<\/strong> Caminar en esta Cuaresma sabiendo que nuestros l\u00edmites no son obst\u00e1culos para que Dios realice en nuestras vidas su voluntad, sino todo lo contrario, son la posibilidad de descubrir nuestra necesidad de \u00c9l. Nuestros \u00abno puedo\u00bb, son las puertas que se abren para pedirle, para extender los brazos y que se nos llenen de su amor y de su ternura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UNA SINFON\u00cdA DE TERNURA Introducci\u00f3n. El pasado mi\u00e9rcoles de ceniza tuve la suerte de presidir una celebraci\u00f3n en mi parroquia, a la que asistieron los alumnos de un cole, que hay en el barrio, de educaci\u00f3n especial, la mayor\u00eda tienen el s\u00edndrome de Down. 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