{"id":2173,"date":"2019-05-29T16:21:17","date_gmt":"2019-05-29T14:21:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2173"},"modified":"2019-05-29T16:21:17","modified_gmt":"2019-05-29T14:21:17","slug":"maniobras-de-aproximacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/maniobras-de-aproximacion\/","title":{"rendered":"Maniobras de aproximaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>MANIOBRAS DE APROXIMACI\u00d3N<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong>. Toda la historia de la revelaci\u00f3n de Dios a la humanidad la podemos resumir en dos palabras: historia de amor. Historia de una progresiva b\u00fasqueda de afectuosa intimidad entre lo divino y lo humano. Al principio, la humanidad ve\u00eda los fen\u00f3menos naturales como presencia de Dios. Al sol, la luna, las estrellas, las tormentas, los rayos, todo lo que supon\u00eda poder, fuerza, y grandeza se asociaba a lo divino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c<em>Cuando contemplo tu cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has dispuesto, \u00bfqu\u00e9 es el hombre para que te acuerdes de \u00e9l, el hijo de Ad\u00e1n para que te ocupes de \u00e9l? Lo has hecho poco menos que un dios, de gloria y esplendor los has coronado, le has dado poder sobre las obras de tus manos; todo lo has sometido bajo sus pies: Ovejas y toros en masa, tambi\u00e9n las bestias salvajes, las aves del aire, los peces del mar que trazan sendas por los mares. Se\u00f1or, due\u00f1o nuestro, \u00a1qu\u00e9 ilustre es tu Nombre en toda la tierra<\/em>!\u201d Sal 8,4-10.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pronto en el pueblo jud\u00edo descubren que su Dios, ya no est\u00e1 solo en la naturaleza, sino que se preocupa de su devenir c\u00f3mo pueblo, y se convierte en el Dios de la historia. El Dios que camina junto a las alegr\u00edas y sufrimientos de su pueblo. El que se compromete con su futuro y su destino, unido y abrazado para siempre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cY a\u00f1adi\u00f3: Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abrah\u00e1n, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob. Mois\u00e9s se tap\u00f3 la cara, temeroso de mirar a Dios. El Se\u00f1or le dijo: He visto la opresi\u00f3n de mi pueblo en Egipto, he o\u00eddo sus quejas contra los opresores, me he fijado en sus sufrimientos. Y he bajado a librarlos de los egipcios, a sacarlos de esta tierra para llevarlos a una tierra f\u00e9rtil y espaciosa, tierra que mana leche y miel.\u201d Ex 3,6-8.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Dios ya no observa a lo humano desde la distancia, sino que se implica en el devenir de lo humano, escucha sus gritos de dolor, de sufrimiento, y se convierte en un Dios liberador que se implica con la historia humana. Hasta hacer Alianza de amor con su pueblo. Primero estuvo escrita en tablas de piedra, en el Sina\u00ed, junto a Mois\u00e9s. La nueva alianza que se aproxima ya no ser\u00e1 as\u00ed. Dios pondr\u00e1 su ley en nuestros corazones. Lo divino, su voluntad, inscrito en la fuente del afecto de lo humano. Cada vez m\u00e1s cerca, cada vez m\u00e1s unidos.<\/p>\n<p>Lo que Dios nos dice. <em>\u201cMirad que llegan d\u00edas, or\u00e1culo del Se\u00f1or, en que har\u00e9 una alianza nueva con Israel y con Jud\u00e1: no ser\u00e1 como la alianza que hice con sus padres cuando los agarr\u00e9 de la mano para sacarlos de Egipto; la alianza que ellos quebrantaron y yo mantuve, or\u00e1culo del Se\u00f1or; as\u00ed ser\u00e1 la alianza que har\u00e9 con Israel en aquel tiempo futuro or\u00e1culo del Se\u00f1or : meter\u00e9 mi ley en su pecho, la escribir\u00e9 en su coraz\u00f3n, yo ser\u00e9 su Dios y ellos ser\u00e1n mi pueblo; ya no tendr\u00e1n que ense\u00f1arse unos a otros, mutuamente, diciendo: Tienes que conocer al Se\u00f1or, porque todos, grandes y peque\u00f1os, me conocer\u00e1n, or\u00e1culo del Se\u00f1or<\/em>, pues yo perdono sus culpas y olvido sus pecados\u201d. Jr 31,31-34.<\/p>\n<p>Los profetas eran los encargados de recordar al pueblo la necesidad de volver la mirada a Dios, la necesidad de volver una y otra vez a la Alianza, que con mucha facilidad se olvidaba y se romp\u00eda. Su invitaci\u00f3n era una permanente llamada a recordar, a volver\u00e1 pasar por el coraz\u00f3n, toda la historia de amor con su pueblo. Recordar es volver a pasar por el coraz\u00f3n lo vivido. Y es siempre una fuente de gratitud descubrir las acciones salvadoras de Dios con nuestras vidas.<\/p>\n<p>\u201c<em>Muchas veces y de muchas formas habl\u00f3 Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas. En esta etapa final nos ha hablado por medio de un Hijo, a quien nombr\u00f3 heredero de todo, por quien cre\u00f3 el universo. \u00c9l es reflejo de su gloria, impronta de su ser, y sustenta todo con su palabra poderosa. Realizada la purificaci\u00f3n de los pecados, tom\u00f3 asiento en el cielo a la diestra de la Majestad; tanto superior a los \u00e1ngeles, cuanto es m\u00e1s excelente el Nombre que ha heredado. Pues, \u00bfa cu\u00e1l de los \u00e1ngeles le dijo jam\u00e1s: T\u00fa eres mi hijo, yo te he engendrado hoy. Y en otro lugar: Yo ser\u00e9 para \u00e9l un padre, \u00e9l ser\u00e1 para m\u00ed un hijo.\u201d Heb 1,1-<\/em>5.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La plenitud de esa historia de salvaci\u00f3n es la encarnaci\u00f3n, la navidad, el momento en que Dios decide enviar a su Hijo \u00fanico para que su voluntad y su amor ya no les llegue a los hombres a trav\u00e9s de mediadores, sino directamente con voz humana, con sentimientos humano, con amor humano.<\/p>\n<p><em>\u201cNo os turb\u00e9is. Creed en Dios y creed en m\u00ed. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no, os lo habr\u00eda dicho, pues voy a prepararos un puesto. Cuando vaya y os lo tenga preparado, volver\u00e9 para llevaros conmigo, para que est\u00e9is donde yo estoy. Ya sab\u00e9is el camino para ir adonde yo voy. Le dice Tom\u00e1s: Se\u00f1or, no sabemos a d\u00f3nde vas, \u00bfc\u00f3mo podemos conocer el camino? Le dice Jes\u00fas: Yo soy el camino, la verdad y la vida: nadie va al Padre si no es por m\u00ed. Si me conocierais a m\u00ed, conocer\u00edais tambi\u00e9n al Padre. Ahora lo conoc\u00e9is y lo hab\u00e9is visto. Le dice Felipe: Se\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos al Padre y nos basta. Le responde Jes\u00fas: Tanto tiempo llevo con vosotros, \u00bfy no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a m\u00ed ha visto al Padre: \u00bfc\u00f3mo pides que te ense\u00f1e al Padre?\u201d Jn 14,1.9<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Como podemos vivirlo<\/strong>. Donde est\u00e9 Jes\u00fas estamos nosotros, somos ya su morada, su casa, el lugar donde habita. Lo humano ya se ha convertido en la revelaci\u00f3n de lo divino. Esta vasija de barro que es cada una de nuestras vidas, tan llena de fragilidades, de l\u00edmites, es el lugar donde se encuentra el tesoro. Dios vive en nosotros y este tiempo de Pascua nos tiene que ayudar a reconocer esa presencia. Con susurros, con insinuaciones, con creatividad, con impulso que siempre nos rescata de nuestros ego\u00edsmo y aislamientos, es donde podemos aprender a colaborar con esa presencia divina que nos habita y nos conduce por terrenos inexplorados. Ojal\u00e1 que nos encuentre el Esp\u00edritu con la disposici\u00f3n para so\u00f1ar a lo grande, para vivir a nivel Dios. Para amar como Cristo hasta el extremo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MANIOBRAS DE APROXIMACI\u00d3N &nbsp; Introducci\u00f3n. Toda la historia de la revelaci\u00f3n de Dios a la humanidad la podemos resumir en dos palabras: historia de amor. Historia de una progresiva b\u00fasqueda de afectuosa intimidad entre lo divino y lo humano. 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