{"id":2193,"date":"2019-11-12T18:02:18","date_gmt":"2019-11-12T16:02:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2193"},"modified":"2019-11-12T18:02:18","modified_gmt":"2019-11-12T16:02:18","slug":"la-semilla-cayo-en-tierra-buena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/la-semilla-cayo-en-tierra-buena\/","title":{"rendered":"La semilla cayo en tierra buena"},"content":{"rendered":"\n<p>LA SEMILLA CAY\u00d3 EN TIERRA BUENA\n\nIntroducci\u00f3n. Una evidencia real que sufrimos cada d\u00eda es el sentimiento de fragilidad y de indignidad frente a lo que el Se\u00f1or nos pide que vivamos. Es una distancia tan grande la que nos separa entre lo que vivimos, sentimos, decidimos y hacemos cada d\u00eda y lo que el Evangelio nos propone, que con mucha facilidad podemos caer en el des\u00e1nimo y en la auto descalificaci\u00f3n. \u00a1Gracias Se\u00f1or por llamarnos a una vida tan grande, pero de verdad, no es para m\u00ed! Del sue\u00f1o grande de Dios, nosotros nos vamos conformando con perspectivas m\u00e1s de supervivencia que de sobreabundancia. M\u00e1s identificados con el ir tirando que con vivir expandiendo los talentos y las capacidades que Dios nos ha ido dando. T\u00fa Se\u00f1or, hablando de gratuidad, y a nosotros nos sale continuamente el inter\u00e9s y la acepci\u00f3n de personas. T\u00fa hablas de no juzgar y nosotros estamos todo el d\u00eda permanentemente en el juicio y en la comparaci\u00f3n. T\u00fa hablando de confiar, como un p\u00e1jaro del cielo, como los lirios del campo (cf. Mt 6,26-33), y nosotros aferrados continuamente a lo que nos ofrece seguridad y control. Nerviosos perdidos frente a una visita al m\u00e9dico en la que me van a dar un resultado de una anal\u00edtica, o frente a una llamada del jefe para ir a verle a su despacho. Y as\u00ed pod\u00edamos seguir con cada una de las p\u00e1ginas del evangelio. Una cosa es lo que nos pides y ofreces y otra muy distinta lo que pobremente logramos asimilar y vivir.\nLo que Dios nos dice. \u201cNos consta que la ley es espiritual, pero yo soy carnal y estoy vendido al pecado. Lo que realizo no lo entiendo, porque no ejecuto lo que quiero, sino que hago lo que detesto. Pero si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo con que la ley es excelente. Ahora bien, no soy yo quien lo ejecuta, sino el pecado que habita en m\u00ed. S\u00e9 que, en m\u00ed, es decir, en mi vida instintiva, no habita el bien. Querer hacer el bien lo tengo al alcance, ejecutar el bien no.\u201d Rom 7,14-18.\nDesear hacer el bien, lo tenemos todos inscrito en lo profundo de nuestros deseos. Tanto en el ambiente familiar, el ser buenos padres, buenos profesionales, esposos, esposas, hasta ser buenos curas o religiosas, pero luego acontece que la fragilidad, la ambig\u00fcedad, los miedos se hacen presentes y nos desacreditan en todo lo que era bueno intenci\u00f3n. De ah\u00ed que salga el cansancio, la desconfianza, hasta cierto escepticismo. De que vale creer si luego soy como los dem\u00e1s. Esa reacci\u00f3n est\u00e1 motivada por el orgullo de querer caminar por la vida contando s\u00f3lo con nuestras fuerzas para realizar el proyecto que Dios nos conf\u00eda. La vida que Jes\u00fas nos propone, sea cual sea nuestra dedicaci\u00f3n es una ida confiada en su cercan\u00eda y en su gracia derramada continuamente en nosotros.\n\u201cCuantos se dejan llevar del Esp\u00edritu de Dios son hijos de Dios. Y no hab\u00e9is recibido un esp\u00edritu de esclavos, para recaer en el temor, sino un esp\u00edritu de hijos que nos permite clamar Abba, Padre. El Esp\u00edritu atestigua a nuestro esp\u00edritu que somos hijos de Dios. Si somos hijos, tambi\u00e9n somos herederos: herederos de Dios, coherederos con el Mes\u00edas; si compartimos su pasi\u00f3n, compartiremos su gloria. Estimo que los sufrimientos del presente no tienen proporci\u00f3n con la gloria que se ha de revelar en nosotros. La humanidad aguarda expectante a que se revelen los hijos de Dios. La humanidad fue sometida al fracaso, no de grado, sino por imposici\u00f3n de otro; pero con la esperanza de que esa humanidad se emancipar\u00eda de la esclavitud de la corrupci\u00f3n para obtener la libertad gloriosa de los hijos de Dios\u201d. Rom 8,14-21.\nLa llamada que recibimos de parte de Dios es a inaugurar esta vida de hijos muy amados. No de personas deshabitadas y solitarias, sino de personas profundamente acompa\u00f1adas y confiadas que depositan la confianza, no en sus propios l\u00edmites, sino en la capacidad que Dios nos regala de forma continuada. Podemos mucho m\u00e1s de lo que nos creemos, a la hora de amar, de construir, de dialogar, de compartir. Los l\u00edmites nos los ponemos nosotros. El no puedo, el no s\u00e9, el no me siento capaz, aparece cuando nos miramos a nosotros mismo, pero cuando levantamos la mirada y vemos que el que cree en nosotros conf\u00eda plenamente en nosotros, es cuando activamos la confianza en que nada va a salir mal.\n\u201cNadie tiene amor m\u00e1s grande que el que da la vida por los amigos. Vosotros sois mis amigos si hac\u00e9is lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos porque el siervo no sabe lo que hace el amo. A vosotros os he llamado amigos porque os comuniqu\u00e9 cuanto escuch\u00e9 a mi Padre. No me elegisteis vosotros; yo os eleg\u00ed y os destin\u00e9 a ir y dar fruto, un fruto que permanezca; as\u00ed, lo que pid\u00e1is al Padre en mi nombre os lo conceder\u00e9.\u201d Jn 15,13-16.\nPor eso, si nos llama el Se\u00f1or, no podemos temer ni recular. Estoy firmemente convencido que el que empez\u00f3 en nosotros la buena obra, el mismo la llevar\u00e1 a t\u00e9rmino, no porque seamos perfectos o intachables, sino porque \u00e9l nos dar\u00e1 la capacidad de cumplir con lo que se espera de nosotros. Dios no llama a los capaces, sino que capacita a los que llama. Nuestras vidas est\u00e1n donde deben de estar, con las personas que debemos estar, lo que Dios ha unido no lo tenemos que separar nosotros. Y esa confianza es el ambiente propio para decir continuamente que s\u00ed a los planes y proyectos que la vida nos presenta. Claro que nos superan, que nos vemos incapaces, pobres, fr\u00e1giles, pero justo en ese espacio de barro es donde se revela el tesoro.\nComo podemos vivirlo. \u201cEse tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que su fuerza superior procede de Dios y no de nosotros. Por todas partes nos aprietan, pero no nos ahogan; estamos apurados, pero no desesperados; somos perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no aniquilados; siempre transportando en el cuerpo la muerte de Jes\u00fas, para que se manifieste en nuestro cuerpo la vida de Jes\u00fas\u201d. 2 Cor 4,7-10.\nNuestra responsabilidad es ponerlo todo, no guardarnos nada, convencidos que Dios nos conoce y sabe que si confiamos en \u00c9l, haremos obras grandes, como dec\u00eda la Virgen Mar\u00eda: \u00abHa mirado la humildad de su sierva y est\u00e1 haciendo obras grandes en su peque\u00f1ez\u00bb.\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA SEMILLA CAY\u00d3 EN TIERRA BUENA Introducci\u00f3n. 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