{"id":2201,"date":"2020-02-10T17:39:39","date_gmt":"2020-02-10T15:39:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2201"},"modified":"2020-02-10T17:39:39","modified_gmt":"2020-02-10T15:39:39","slug":"bienaventurados-los-mansos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/bienaventurados-los-mansos\/","title":{"rendered":"Bienaventurados los mansos"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>BIENAVENTURADOS LOS MANSOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong>. Nos preguntamos qu\u00e9 significa realmente el ser manso. A m\u00ed\nirremediablemente me lleva al ambiente taurino, y es sin\u00f3nimos de los <em>\u00abcabestro\u00bb.<\/em>\nToros castrados que pierden su brav\u00eda y sirven para guiar a los toros bravos\ncuando estos son desechados a en las plazas, o en los san Ferm\u00ednes para\nencabezar a la manada. Manso debe ser algo m\u00e1s que falto de nervio, o de\nvalent\u00eda, o de iniciativa. Se cataloga a un <em>manso<\/em> como una persona con\ncar\u00e1cter d\u00e9bil, que no tiene autoridad, que le falta liderazgo e inclusive poco\nproductiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas se atribuy\u00f3 a si mismo esa caracter\u00edstica: <strong>\u00abVenid a m\u00ed que soy\nmanso y humilde\u00bb (Mt 11,29).<\/strong> De ah\u00ed descubrimos que las bienaventuranzas no\nson s\u00f3lo un buen programa \u00e9tico que el maestro traza para sus disc\u00edpulos; \u00a1son\nel autorretrato de Jes\u00fas! Es \u00c9l el verdadero pobre, el manso, el puro de\ncoraz\u00f3n, el perseguido por la justicia. Esta <em>bienaventuranza<\/em> se\nrelaciona con un atributo del ser humano que brota como respuesta de la\ncondici\u00f3n de pobreza espiritual. B\u00edblicamente, la palabra <em>manso<\/em>\nsignifica tener un esp\u00edritu apacible con un dominio propio que s\u00f3lo se recibe\nde Dios a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00abBienaventurados los mansos, porque ellos poseer\u00e1n en herencia la tierra\u00bb\n(Mt 5,4).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser <em>manso<\/em> es tener el poder del Esp\u00edritu Santo, para ser\ncomprensible con el pr\u00f3jimo, y son frutos de ello: amor, gozo, paz, paciencia,\nbondad, fe, benignidad, templanza, y sobre todo <em>mansedumbre<\/em>. El que\npractica la <em>mansedumbre<\/em> es feliz porque el Esp\u00edritu Santo est\u00e1 en su\ncoraz\u00f3n, evita las discusiones, la violencia, el atropello hacia el otro y m\u00e1s\na\u00fan perdona al que le ofende. Todas estas cualidades hacen al <em>manso<\/em>\nobediente ante la voluntad de Dios, por ello recibe su bendici\u00f3n que redunda en\nsu felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mansedumbre ser\u00eda el aporte m\u00e1s importante que la espiritualidad\noriental tiene que hacerle a la tradici\u00f3n de occidente. Si occidente se\ncaracteriza por hacer uso de la voluntad y de la inteligencia, buscando\nsoluciones y progreso continuamente, frente a los problemas que aparecen a lo\nlargo de una vida. Occidente ve el pensamiento y la espiritualidad como un\nproblema a resolver. Oriente en cambio, tiene otra visi\u00f3n y es m\u00e1s parecida al\ncauce de un r\u00edo. Como las aguas que van fluyendo, y no se oponen a la\ncorriente. M\u00e1s que afrontar y resolver problemas, la vida se entiende c\u00f3mo un\nfluir del que vamos aprendiendo. En las diferentes traducciones vamos captando\nm\u00e1s acentos y sin\u00f3nimos de la palabra mansos, los <em>\u00abdulces\u00bb<\/em>en franc\u00e9s,\nlos que <em>\u00abno ejercen ninguna violencia\u00bb,<\/em> los <em>\u00abinermes\u00bb,<\/em>sin armas,\nlos <em>\u00absin poder\u00bb.<\/em> Se es manso cuando se activa la paciencia y la\nhumildad. La una saca a la luz las disposiciones interiores de las que brota la\nmansedumbre, la otra las actitudes que impulsa a tener respecto al pr\u00f3jimo:\nafabilidad, dulzura, gentileza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lo que Dios nos dice<\/strong>. Son los mismos rasgos que Pablo evidencia hablando\nde la caridad: <strong>\u00abLa caridad es paciente, es servicial, no es envidiosa, no se\nengr\u00ede\u2026\u00bb (1 Co 13, 4-5). <\/strong>Mateo aplica las palabras del Siervo de Dios en\nIsa\u00edas: <strong>\u00abNo disputar\u00e1 ni gritar\u00e1, la ca\u00f1a cascada no la quebrar\u00e1, ni apagar\u00e1\nla mecha humeante\u00bb (Mt 12, 20)<\/strong>. Su entrada en Jerusal\u00e9n a lomos de un asno\nse ve como un ejemplo de rey \u00abmanso\u00bb que huye de toda idea de violencia y de\nguerra (Mt 21, 4). La prueba m\u00e1xima de la mansedumbre de Cristo se tiene en su\npasi\u00f3n. Ning\u00fan gesto de ira, ninguna amenaza<strong>. \u00abInsultado, no respond\u00eda con\ninsultos; al padecer, no amenazaba\u00bb (1 Ped 2, 23)<\/strong>. Este rasgo de la persona\nde Cristo se hab\u00eda grabado de tal forma en la memoria de sus disc\u00edpulos que San\nPablo, queriendo exhortar a los corintios por algo querido y sagrado, les\nescribe: <strong>\u00abOs suplico por la mansedumbre y la benignidad de Cristo\u00bb (2 Co 10,\n1). <\/strong>Predicando la humildad y la mansedumbre, el hacerse peque\u00f1os, el poner\nla otra mejilla, el cristianismo introdujo, una especie de revoluci\u00f3n que ha\napagado su violencia y su af\u00e1n de dominio, de empuje y ha convertido su vida en\ndonaci\u00f3n y servicio a los dem\u00e1s. La preocupaci\u00f3n por las v\u00edctimas, estar de\nparte del d\u00e9bil y del oprimido, la defensa de la vida amenazada, es en realidad\nun producto directo de la revoluci\u00f3n evang\u00e9lica. No es verdad que el Evangelio\nmortifique el deseo de hacer grandes cosas y de sobresalir. Jes\u00fas dice<strong>. \u00abSi\nuno quiere ser el primero, sea el \u00faltimo de todos y el servidor de todos\u00bb (Mc\n9, 35)<\/strong>. Es por lo tanto l\u00edcito, e incluso est\u00e1 recomendado, querer ser el\nprimero; s\u00f3lo que el camino para llegar a ello ha cambiado: no elev\u00e1ndose por\nencima de los dem\u00e1s, tal vez aplast\u00e1ndoles si son un obst\u00e1culo, sino abaj\u00e1ndose\npara elevar a los dem\u00e1s consigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo podemos vivirlo<\/strong>. Ante tales circunstancias la vida cotidiana de un <em>manso<\/em>\nsupone enfrentarse a las injusticias de este mundo y ser feliz. Esta herencia\nde la tierra, no se vincula a una posesi\u00f3n material, sino que va m\u00e1s all\u00e1, ya\nque practicando la <em>mansedumbre<\/em> se los tesoros m\u00e1s divinos que Dios\npromete. <strong>\u00abRevest\u00edos, pues, como elegidos de Dios, santos y amados, de\nentra\u00f1as de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia\u00bb (Col 3,\n12).<\/strong> La mansedumbre y la bondad son como un vestido que Cristo nos ha\nmerecido y del que, en la fe, podemos revestirnos, no para ser dispensados de\nla pr\u00e1ctica, sino para animarnos a ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>BIENAVENTURADOS LOS MANSOS Introducci\u00f3n. Nos preguntamos qu\u00e9 significa realmente el ser manso. A m\u00ed irremediablemente me lleva al ambiente taurino, y es sin\u00f3nimos de los \u00abcabestro\u00bb. 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