{"id":2216,"date":"2020-04-22T17:41:23","date_gmt":"2020-04-22T15:41:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2216"},"modified":"2020-04-22T17:41:23","modified_gmt":"2020-04-22T15:41:23","slug":"tercer-domingo-de-pascua-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/tercer-domingo-de-pascua-2020\/","title":{"rendered":"Tercer Domingo de Pascua 2020"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Domingo tercero de Pascua<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lectura orante del Evangelio:\nLucas 24,13-35<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>\u201cEl cuidado de los ni\u00f1os, el\ncuidado de los ancianos y la despedida de los difuntos, marcan la\ncivilizaci\u00f3n\u00bb<\/em><\/strong><strong> (Luis Arg\u00fcello, secretario\nde la Conferencia Episcopal). <\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Aquel mismo d\u00eda (el\nprimero de la semana), dos de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas iban caminando a una\naldea llamada Ema\u00fas. <\/strong>Ema\u00fas es desaliento. Como aquellos disc\u00edpulos,tambi\u00e9n nosotros llevamos dentro\ndesalientos, agrandados por la pandemia. El rastro de la alegr\u00eda se ha perdido,\nla fe se ha empeque\u00f1ecido. Vamos por ca\u00f1adas oscuras, pero Jes\u00fas nunca nos\nabandona. <em>Santa Mar\u00eda, mu\u00e9stranos a\nJes\u00fas.&nbsp; <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mientras conversaban y\ndiscut\u00edan, Jes\u00fas en persona se acerc\u00f3 y se puso a caminar con ellos. <\/strong>Ema\u00fas es encuentro. Si le damos a Jes\u00fas la ocasi\u00f3n de entrar en contacto\ncon nuestros problemas, crisis, miedos y esperanzas alica\u00eddas, nada est\u00e1\nperdido. Los momentos de silencio y soledad, los di\u00e1logos compartidos, los\ntiempos de oraci\u00f3n, son una gran oportunidad para el encuentro con \u00e9l. Cualquier\nsituaci\u00f3n es buena para que Jes\u00fas se acerque y comience a trabajar con nuestras\npobrezas.&nbsp; Se presenta humilde, como un\nviajero m\u00e1s; parece un extra\u00f1o, pero se da a conocer. La verdadera vida es\nfruto del encuentro \u00edntimo y personal con Jes\u00fas. <em>T\u00fa, Se\u00f1or, caminas con nosotros, aunque no te reconozcamos. Nunca\npierdes nuestro rastro.&nbsp; <\/em>&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Y les explic\u00f3 lo que se\nrefer\u00eda a \u00e9l en todas las Escrituras.<\/strong> Ema\u00fas es apertura a\nla palabra. Jes\u00fas nos habla al coraz\u00f3n, aclara nuestra manera tan oscura de\npensar. Ilumina nuestra interioridad con su presencia. Nos da una sabidur\u00eda\nnueva para entender lo que nos pasa. Su gracia y verdad son m\u00e1s fuertes que\nnuestras tristezas. <em>H\u00e1blanos, Se\u00f1or,\nmientras caminas con nosotros, hasta que arda nuestro coraz\u00f3n.&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2018Qu\u00e9date con nosotros,\nporque atardece y el d\u00eda va de ca\u00edda<\/strong><strong>\u2019. <\/strong>Ema\u00fas es eucarist\u00eda. Despu\u00e9s de caminar con Jes\u00fas,\nnos sentimos atra\u00eddos por su presencia misteriosa. Nuestra esperanza revive con\nla presencia del amigo. Comienza la oraci\u00f3n amistosa con \u00e9l. \u2018Qu\u00e9date\u2019, le\ndecimos. Sentimos hambre de su pan partido. De nuevo se reenciende el fuego en\nnuestros corazones. <em>Qu\u00e9date &nbsp;y nos quedaremos contigo.&nbsp; <\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>A ellos se les abrieron\nlos ojos y lo reconocieron. <\/strong>Ema\u00fas es fe en Jes\u00fas.\nLas escrituras\ny la eucarist\u00eda son indispensables para el encuentro con el Se\u00f1or. Siempre hay una palabra de Dios que nos gu\u00eda en nuestra desorientaci\u00f3n,\ny en nuestros cansancios y desilusiones siempre hay un pan partido que nos hace\nseguir adelante en el camino para compartir el pan de lo que somos. <em>Danos ojos para verte, Se\u00f1or. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Y ellos contaron lo que\nles hab\u00eda pasado por el camino y c\u00f3mo lo hab\u00edan reconocido al partir el pan.<\/strong> Ema\u00fas es anuncio misionero del Evangelio. Es hora de contar las cosas\ndel amigo de otra manera, con alegr\u00eda, compasi\u00f3n, ternura. Hemos visto al\nSe\u00f1or. Cuando tantas cosas han quedado destruidas por el coronavirus, el\nEsp\u00edritu nos env\u00eda a construir, a abrazar, a proclamar la vida nueva de Jes\u00fas. \u00bfQui\u00e9n\nnos separar\u00e1 de su amor? Estamos de fiesta con Jes\u00fas; nuestro mundo, m\u00e1s que\nnunca, necesita una fiesta solidaria. <em>Tu\npresencia, Se\u00f1or, llena de perfume la casa. \u00a1Aleluya!&nbsp; <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Feliz Pascua, especialmente a los afectados por el virus \u2013 Un abrazo y oraci\u00f3n. Ant\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">UN ABRAZO Y ESTAMOS EN COMUNION DE ORACIONES<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">TODO PASA SOLO DIOS PERMANECE.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo tercero de Pascua Lectura orante del Evangelio: Lucas 24,13-35 \u201cEl cuidado de los ni\u00f1os, el cuidado de los ancianos y la despedida de los difuntos, marcan la civilizaci\u00f3n\u00bb (Luis Arg\u00fcello, secretario de la Conferencia Episcopal). 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