{"id":2232,"date":"2020-10-08T13:12:53","date_gmt":"2020-10-08T11:12:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2232"},"modified":"2020-10-08T13:12:53","modified_gmt":"2020-10-08T11:12:53","slug":"ninos-o-adultos-icebergs","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/ninos-o-adultos-icebergs\/","title":{"rendered":"Ni\u00f1os o adultos Icebergs&#8230;.."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>NI\u00d1OS ICEBERG<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n. <\/strong>Le\u00ed\nhace poco en un libro en el que sal\u00eda la expresi\u00f3n \u00abni\u00f1os iceberg\u00bb, que se\nrefiere a los ni\u00f1os que se presentan demasiado felices cuando la realidad que\nlos rodea los ha dejado hu\u00e9rfanos. Y ese recurso del disimulo, de la\nocultaci\u00f3n, de no ser sincero y esconder la realidad, creando una felicidad\nid\u00edlica, es algo que no se reduce a los ni\u00f1os, sino que tambi\u00e9n se encuentra en\nmuchos adultos. Edulcorar la realidad, maquill\u00e1ndola, para que se muestre a los\ndem\u00e1s como una vida dichosa, cuando lo que en realidad vivimos es puro dolor y\nsoledad. Se comportan como si tuvieran una vida estable, pero lo que esconde es\nun vac\u00edo inmenso. Aprenden a flotar ense\u00f1ando lo que no quieren que veamos y\nescondiendo lo que quieren que descubramos. Es como si llevaran dentro al\nadulto que ser\u00e1n ma\u00f1ana, o como si hubieran tenido que aprender demasiado\npronto que la imaginaci\u00f3n, la creaci\u00f3n imaginaria de para\u00edsos artificiales es a\nveces el \u00fanico salvavidas en un mar oscuro. Quieren que los veamos, pero\nnecesitan asegurarse de que quien los ve sabr\u00e1 entenderlos y no hacerles da\u00f1o.\nNo mencionan lo que les duele, lo evaden, lo esconden, lo intentan olvidar,\npero sabemos que la soluci\u00f3n nunca est\u00e1 en esconder lo que sufrimos, sino en\naportar luz para que se sane la herida profunda de la orfandad o de las\ncarencias afectivas. Hay heridas en todos nuestros pasados que la fe busca\nsanar y reconciliar. No estamos llamados a vivir una vida de disimulos o de\nevasivas, sino de enfrentar la verdad que nos hace profundamente libres (cf. Jn\n3,16).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lo que Dios nos dice: \u00abDios no envi\u00f3 a su Hijo al\nmundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por medio de \u00e9l. El\nque cree en \u00e9l no es juzgado; el que no cree ya est\u00e1 juzgado, por no creer en\nel Hijo \u00fanico de Dios. El juicio versa sobre esto: que la luz vino al mundo, y\nlos hombres prefirieron las tinieblas a la luz. Y es que sus acciones eran\nmalas. Quien obra mal detesta la luz y no se acerca a la luz, para que no\ndelate sus acciones. En cambio, quien procede lealmente se acerca a la luz para\nque se manifieste que procede movido por Dios\u00bb (Jn 3,17-21).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ni\u00f1os iceberg, o las personas iceberg detestan la\nluz, no aceptar verse enfrentadas a sus propios l\u00edmites, porque los consideran\ndemasiado traum\u00e1ticos. Y es comprensible, se puede llegar a entender, que el\nocultamiento de lo doloroso, el buscar conscientemente el olvido de lo que nos\nda\u00f1\u00f3, puede servir para diluir nuestro sufrimiento. Pero lo que Jes\u00fas hace con\ntodo su amor y su misericordia es querernos mostrar su rostro que nos restaura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00abHabla mi amado y me dice: \u00a1Lev\u00e1ntate, amada m\u00eda,\nhermosa m\u00eda, ven a m\u00ed! Porque ha pasado el invierno, las lluvias han cesado y\nse han ido, brotan flores en la vega, llega el tiempo de la poda, el arrullo de\nla t\u00f3rtola se deja o\u00edr en los campos; apuntan los frutos en la higuera, la vi\u00f1a\nen flor difunde perfume. \u00a1Lev\u00e1ntate, amada m\u00eda, hermosa m\u00eda, ven a m\u00ed! Paloma\nm\u00eda que anidas en los huecos de la pe\u00f1a, en las grietas del barranco, d\u00e9jame\nver tu figura, d\u00e9jame escuchar tu voz, porque es muy dulce tu voz, y es hermosa\ntu figura\u00bb (Cant 2,10-14).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una invitaci\u00f3n a construir nuestra vida, no en la\npreocupaci\u00f3n por lo que aparentamos y los dem\u00e1s ven, sino lo que nosotros\nrealmente somos. Dios nos recuerda una y otra vez que nosotros somos sus hijos\namados, que nos ve hermosos, preciosos, \u00fanicos y que no podemos vivir\nmendigando amores. No hace falta que construyamos personajes de nosotros mismos\npara lograr la aprobaci\u00f3n. Vivir como hijos de Dios es la dignidad m\u00e1s grande\nque cualquier persona y ser consciente de ello nos libera de complejos y de\ncomparaciones. Dios nos advierte que ocultar la luz que \u00c9l ha puesto en cada\nuno de nuestros corazones tiene que brillar. Nada de enterrar, de\navergonzarnos, de ocultarnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00ab\u00a1Ay del que pleitea con su art\u00edfice, vasija contra el\nalfarero! \u00bfAcaso dice la arcilla al artesano: \u00bfQu\u00e9 est\u00e1s haciendo, tu vasija no\ntiene asas? \u00a1Ay del que le dice al padre: \u00bfQu\u00e9 engendras?, o a la mujer: \u00bfPor\nqu\u00e9 te retuerces? As\u00ed dice el Se\u00f1or, el Santo de Israel, su art\u00edfice: Y\nvosotros, \u00bfvais a pedirme cuentas de mis hijos? \u00bfMe vais a dar instrucciones\nsobre la obra de mis manos? Yo hice la tierra y cre\u00e9 sobre ella al hombre; mis\npropias manos desplegaron el cielo, y doy \u00f3rdenes a su entero ej\u00e9rcito\u00bb (Is\n45.9-12).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ni\u00f1os iceberg se pierden la experiencia de vivir\nen casa, de saberse acogidos, de descubrir a los dem\u00e1s como familia, no rivales\no depredadores. La confianza que nace de conocer la bondad de Dios llena a sus\nhijos de una confianza que se irradia en todos los aspectos de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo podemos vivirlo<\/strong>. Esta vez es san Pablo quien nos lo explica: <strong>\u00abTened siempre la alegr\u00eda\ndel Se\u00f1or; lo repito, estad alegres. Que todos reconozcan vuestra clemencia. El\nSe\u00f1or est\u00e1 cerca. Nada os preocupe. Antes bien, en vuestras oraciones y\ns\u00faplicas, con acci\u00f3n de gracias, presentad a Dios vuestras peticiones. Y la paz\nde Dios, que supera la inteligencia humana, custodie vuestros corazones y\nmentes por medio del Mes\u00edas Jes\u00fas\u00bb (Flp 4,4-7). <\/strong>Que la paz de Dios custodie\nnuestro pasado, lo reconcilie, lo cure, a base de amor y de ternura, lo propio\nde Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NI\u00d1OS ICEBERG Introducci\u00f3n. Le\u00ed hace poco en un libro en el que sal\u00eda la expresi\u00f3n \u00abni\u00f1os iceberg\u00bb, que se refiere a los ni\u00f1os que se presentan demasiado felices cuando la realidad que los rodea los ha dejado hu\u00e9rfanos. Y ese recurso del disimulo, de la ocultaci\u00f3n, de no ser sincero y esconder la realidad, creando &bull;  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/ninos-o-adultos-icebergs\/\"> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2232","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2232"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2232\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2233,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2232\/revisions\/2233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}