{"id":2236,"date":"2020-11-10T18:59:09","date_gmt":"2020-11-10T16:59:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2236"},"modified":"2020-11-10T18:59:09","modified_gmt":"2020-11-10T16:59:09","slug":"el-equilibrio-nos-ayuda-a-vivir-y-dar-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/el-equilibrio-nos-ayuda-a-vivir-y-dar-vida\/","title":{"rendered":"El equilibrio nos ayuda a vivir y dar vida&#8230;"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LAS ARDILLAS Y LAS TORTUGAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n.&nbsp;<\/strong>Hay una trilog\u00eda de novelas de una autora francesa que se llama Katherine\nPancol, que titula cada uno de sus libros con un animal como protagonista,\ncocodrilos, ardillas y tortugas. Y me sirve la observaci\u00f3n de sus\ncaracter\u00edsticas para introducirnos en lo que nos aporta la vida de Dios, su\nvida eterna en nosotros. La comprensi\u00f3n de nuestra identidad en base a los\ndinamismos de estos animales. \u00bfQu\u00e9 decir de las ardillas? Din\u00e1micas, \u00e1giles,\nnerviosas, continuamente subiendo y bajando de los \u00e1rboles, comiendo a una\nvelocidad tremenda, juguetonas, esquivas, con ojos abiertos y vigilantes. Las\ntortugas, todo lo contrario, lentas, huidizas, con coraza, longevas. Son icono\nde una forma de afrontar la vida, de vivir la vida eterna, que activa los\ndinamismos divinizadores. Nuestras vidas son una mezcla de actividades y\npasividades. Momentos d\u00f3nde todo depende de nosotros y de la actitud con la que\nafrontamos cada d\u00eda. Y circunstancias en nuestra vida que s\u00f3lo podemos acoger,\nabrazar y aceptar lo que no depende de nosotros. Como una enfermedad, una\npandemia, el fallecimiento de un amigo, o el paso del tiempo que nos va\nsumergiendo en etapas diferentes de la vida. He aprendido hace poco la\nexpresi\u00f3n \u00abboomber\u00bb. Hasta ahora los llam\u00e1bamos maduritos, pero de un tiempo a\nesta parte se les conoce como \u00abboomber\u00bb. Si hemos nacido entre 1945 y 1970\nsomos uno de ellos. Nos han bautizado as\u00ed una generaci\u00f3n de adolescentes para\nse\u00f1alar lo que consideran actitudes anticuadas en los boomber como su escasa\ndestreza tecnol\u00f3gica, o una menor implicaci\u00f3n ecol\u00f3gica o una idea prefijada de\nque los j\u00f3venes ven el mundo a trav\u00e9s de una pantalla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lo que Dios nos dice.&nbsp;<em>\u00abTodo tiene su tiempo y\nsaz\u00f3n, todas las tareas bajo el sol: tiempo de nacer, tiempo de morir; tiempo\nde plantar, tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar y tiempo de sanar;\ntiempo de destruir y tiempo de construir; tiempo de llorar y tiempo de re\u00edr;\ntiempo de hacer duelo y tiempo de bailar; tiempo de arrojar piedras y tiempo de\nrecogerlas; tiempo de abrazar y tiempo de desprenderse; tiempo de buscar y\ntiempo de perder; tiempo de guardar y tiempo de desechar; tiempo de rasgar y\ntiempo de coser; tiempo de callar y tiempo de hablar; tiempo de amar y tiempo\nde odiar; tiempo de guerra y tiempo de paz. Observ\u00e9 todas las tareas que Dios\nencomend\u00f3 a los hombres: todo lo hizo hermoso en su saz\u00f3n y dio al hombre el\nmundo para que pensara; pero el hombre no abarca las obras que hizo Dios desde\nel principio hasta el fin. Y comprend\u00ed que el \u00fanico bien para el hombre es\nalegrarse y pasarlo bien en la vida\u00bb (Qo 3,1-13).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tenemos que tener actitudes de ardilla, ser din\u00e1micos,\nentusiasmados, activos, observadores, pero sin acabar exhaustospor\nun activismo exigente. Tenemos que aprender de las tortugas, a parar, a ir\ndespacio, a sentirnos protegidos. La vida que Dios nos regala tiene diferentes\nmomentos. Actividad fren\u00e9tica y calma y paz. Descanso y cansancio, aplausos y\nolvidos, multitudes y soledades. Y hay que aprender a vivir los dos espacios.\nLa hipercomunicaci\u00f3n actual solo establece contactos, pero destruye relaciones.\nElimina la distancia, pero al mismo tiempo destruye la cercan\u00eda y la amistad.\nLa proximidad est\u00e1 ligada a la distancia. Si el alejamiento se destruye por la\nausencia de distancia, la cercan\u00eda e incluso el amor se destruyen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>\u00abEl Se\u00f1or me llen\u00f3 de gozo porque otra vez floreci\u00f3\nvuestra solicitud por m\u00ed; siempre la ten\u00edais, pero os faltaba ocasi\u00f3n. No hablo\nde indigencia, pues he aprendido a bastarme con lo que tengo. S\u00e9 lo que es\nvivir en pobreza y en abundancia. Estoy plenamente iniciado en la saciedad y el\nayuno, en la abundancia y en la escasez. Todo lo puedo con el que me da\nfuerzas\u00bb (Flp 4,10-13).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy nada dura, nada persiste. Este car\u00e1cter ef\u00edmero\nnos hace perder las certezas. Esta es, por ejemplo, la man\u00eda por las selfies.\nEn realidad, estos no se generan por vanidad o enamoramiento, sino que ilustran\ncon precisi\u00f3n este vac\u00edo interior. En muchos casos son reclamos de atenci\u00f3n. En\nlugar de un ego narcisista estable, se trata de un \u00abnarcisismo\nnegativo\u00bb. Es la comercializaci\u00f3n total de la vida. En una sociedad basada\nen la evaluaci\u00f3n mutua, todo se comercializa, incluida la amabilidad. Nos\nvolvemos amables para tener mejores apreciaciones. En este hermoso compartir,\nparad\u00f3jicamente, nadie se deshace voluntariamente de nada. No somos capaces de\ntener relaciones con otros gratuitas. La autoexplotaci\u00f3n es m\u00e1s eficaz que la\nexplotaci\u00f3n por parte de un tercero: produce mejores frutos porque va de la\nmano del sentimiento de libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo podemos vivirlo.<\/strong>&nbsp;Lo que necesitamos hoy es otro tipo de vida\ncapaz de crear responsabilidad y v\u00ednculo, sin que esto se traduzca en violencia\ny exclusi\u00f3n. Una especie de vida en la que se le dar\u00e1 espacio a la\nespiritualidad. Vivimos con un nost\u00e1lgico deseo de v\u00ednculos, de obligaci\u00f3n,\ntambi\u00e9n de b\u00fasqueda de sentido. El otro es algo que duele; sin embargo, hoy\nevitamos cualquier forma de lesi\u00f3n. Muchos de nuestros d\u00edas acontecen entre el\nvac\u00edo y angustia existencial. Nadie se siente seguro en este sistema puramente\ncompetitivo. Muchos padecen ansiedades difusas: miedo a no estar a la altura, a\nfracasar, a abandonar. Nada es s\u00f3lido, nada es duradero. Vivimos en una\nsociedad de miedo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fe se convierte en una forma de vivir a veces en\nmodo ardilla, a veces en modo tortuga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LAS ARDILLAS Y LAS TORTUGAS Introducci\u00f3n.&nbsp;Hay una trilog\u00eda de novelas de una autora francesa que se llama Katherine Pancol, que titula cada uno de sus libros con un animal como protagonista, cocodrilos, ardillas y tortugas. 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