{"id":2261,"date":"2021-06-19T17:51:24","date_gmt":"2021-06-19T15:51:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2261"},"modified":"2021-06-19T17:51:24","modified_gmt":"2021-06-19T15:51:24","slug":"abba-padre-nuestro-de-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/abba-padre-nuestro-de-todos\/","title":{"rendered":"ABBA..Padre Nuestro..de todos."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Abba\u2026\n\u00a1Padre nuestro!<\/strong><br>\n<br>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Padre, que\nest\u00e1s en el cielo<\/strong>\u2026 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 ese cielo que t\u00fa\nhabitas? Pap\u00e1 Dios, quiero reclinarme en tu coraz\u00f3n maternal, porque a veces\nhace demasiado fr\u00edo y las l\u00e1grimas se cristalizan por dentro. Sentir tu calor,\nla pura eternidad de tu cari\u00f1o, para poder mirar sin miedo el dolor de mis\nhermanos en cualquier esquina del mundo y hacerlo muy m\u00edo. Padre nuestro, en el\nhueco de tu mano cabemos todos. En ese cielo que me habita, porque no estamos\nhuecos, porque la luz se abre paso en las entra\u00f1as. Padre nuestro que est\u00e1s en\nel cielo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Me gusta\npronunciar tu nombre<\/strong>, saborearlo en silencio,\nsabiendo que miles de hermanos lo est\u00e1n gozando en ese mismo momento igual que\nyo. Tu nombre es nuestra paz. Y quisiera santificarlo con mi peque\u00f1a vida. Ser\nsanta porque t\u00fa eres santo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Te pido,\nPadre nuestro, que nos regales tu Reino<\/strong>&nbsp;a\ncada instante. Somos tan poquita cosa, nos soltamos de tu mano tan f\u00e1cilmente\u2026\nDanos tu Reino, la sencillez y la libertad de tus hijos, el coraje de hablar de\nti sin miedos y sin tapujos. Danos amarnos entre nosotros: ser hogar c\u00e1lido\npara el hermano. Danos tu Reino, Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Y aqu\u00ed, en\nnuestra Tierra<\/strong>, la que t\u00fa modelaste para nosotros, que se\ncumpla tu santa voluntad. Que te dejemos hacer, que te dejemos seguir creando\nbellezas y puestas de sol, sin destruir, sin arrancar, sin pintar de negro tus\nhermosos amaneceres. Lo mismo que en el cielo\u2026 \u00bfNo estaba el cielo dentro de m\u00ed?\nQue yo, Se\u00f1or, en este peque\u00f1o cielo de mi alma, te deje hacer, te deje ser\nDios, no obstaculice tus designios, tus sue\u00f1os. Que en la Tierra y en el Cielo\nse haga lo que t\u00fa quieres, Padre nuestro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tenemos\nhambre.<\/strong>&nbsp;Demasiada hambre en este mundo. Demasiado fuego\nconsumiendo nuestras alegr\u00edas. Hambre de paz, de justicia, de fraternidad. Y\nmiramos a lo alto porque solamente t\u00fa tienes el pan que puede saciarnos, solo\nt\u00fa puedes colmar nuestras ansias y llenar nuestros vac\u00edos. Danos ese pan, danos\na Jes\u00fas, el fruto bendito de la Virgen, el \u00fanico PAN y el \u00fanico AMOR. Y\nacu\u00e9rdate, Padre, de los hermanos, de tantos ni\u00f1os\u2026 que hoy no tendr\u00e1n un\npedacito de pan de trigo para ahuyentar las l\u00e1grimas de su hambre. \u00a1Padre\nnuestro!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nunca he\nquerido ofenderte, Abba.<\/strong>&nbsp;En mi pobreza he deseado\nagradarte, agradar a los hermanos, pero reconozco mis heridas. Por eso, me\npongo en tus manos, porque t\u00fa puedes sanar, t\u00fa puedes aliviar el dolor, t\u00fa\npuedes hacer que mi desierto vuelva a florecer. Acoge, Padre, mi coraz\u00f3n herido\npor el pecado. Y perd\u00f3name, porque me alej\u00e9 de ti. Como le ped\u00eda un hermano\ndescalzo a la Virgen del Carmen: \u201cL\u00edbrame del pecado que deshace mi esp\u00edritu y\ncorrompe mi cuerpo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Yo tambi\u00e9n abr\u00ed heridas en el pecho ajeno.<\/strong>&nbsp;Arranqu\u00e9\nla alegr\u00eda del rostro de mi hermano\u2026 \u00a1Cu\u00e1nta soledad impuesta, que no gozada!\nPor eso tambi\u00e9n pido perd\u00f3n a quienes tuvieron que volver la mirada cuando yo\nme acercaba para abrir brechas en su camino. Y perdono de coraz\u00f3n a quienes las\nabrieron en mis senderos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En tus\nmanos, Padre, recostados en tu regazo, no caeremos en la tristeza de la\ntentaci\u00f3n consentida<\/strong>. En tus manos nos elevamos hasta\nacariciar la luna y las estrellas. En tus manos el cielo est\u00e1 tan cerca, tan\ndentro\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nos acecha\nel mal.<\/strong>&nbsp;Nos sumerge en sus aguas profundas aquel que a ti no te\nquiere, aquel que apaga la luz que t\u00fa prendes en medio de nuestras tinieblas.\nL\u00edbranos de \u00e9l, t\u00fa que nos quieres con coraz\u00f3n de madre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Am\u00e9n.<\/strong>&nbsp;As\u00ed\nsea. As\u00ed se cumpla. As\u00ed te dejemos ser Dios.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abba\u2026 \u00a1Padre nuestro! 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