{"id":2273,"date":"2021-12-21T18:10:55","date_gmt":"2021-12-21T16:10:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2273"},"modified":"2021-12-21T18:10:55","modified_gmt":"2021-12-21T16:10:55","slug":"reflexion-ayuda-para-la-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/reflexion-ayuda-para-la-navidad\/","title":{"rendered":"REFLEXION AYUDA PARA LA NAVIDAD."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>A MENUDO ME RECUERDAS\nA ALGUIEN.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong>. Nuestros d\u00edas est\u00e1n llenos de\nnovedades y de recuerdos. Circunstancias, situaciones desconocidas, personas\nque aparecen de forma novedosa en nuestro c\u00edrculo de amistades. Y al mismo\ntiempo compartimos la vida con la familia, los amigos de siempre, de toda la\nvida. Ese equilibrio entre lo nuevo y lo viejo, lo conocido y lo sorprendente e\nimprevisto es un aprendizaje que tenemos que realizar. Hay personas que se\nanclan al pasado tan firmemente que pierden el inter\u00e9s por el futuro. Por el\ncontrario, otras personas se ilusionan con tanta facilidad por los proyectos de\nfuturo, se deslumbran por lo novedoso, hasta tal punto que no valoran, ni\ncuidan, lo que les ha acompa\u00f1ado a lo largo de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida, con su continuo dinamismo, nos\nofrece siempre novedad. Pero nos acercamos a lo desconocido con todo el bagaje\nde lo vivido, de la experiencia acumulada, de los recuerdos que nos permiten\nsaber c\u00f3mo afrontar situaciones nuevas, con recursos adquiridos. Es muy bueno echar\nmano de la experiencia para afrontar situaciones desconocidas. Pero es tambi\u00e9n\nnecesario dejar que el viento y la intemperie nos desinstale, nos recuerde que\nno somos capaces de controlarlo todo, y de tenerlo todo atado y bien atado.\nBenditos nervios, benditos desvelos, bendita ilusi\u00f3n que nos mantiene el\ncoraz\u00f3n despierto frente a tantas circunstancias que no dependen de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La expresi\u00f3n \u00ab<em>Dej\u00e0 Vu<\/em>\u00bb, es\naquella en la que nos da la impresi\u00f3n de que lo que nos pasa en el presente, en\ntiempo real, ya lo hemos vivido en una \u00e9poca anterior. Nuestro presente, que es\nlo \u00fanico que de verdad tenemos, el \u00ab<em>s\u00f3lo por hoy<\/em>\u00bb de Juan XXIII, est\u00e1\nformado de lo aprendido a lo largo del pasado, y de la ilusi\u00f3n y de la\nesperanza en lo que nos tiene deparado el futuro. La fe nos permite vivir\nconfiados en que el Dios providente nos regala en cada momento lo que vamos\nnecesitando. Sin olvidar nuestra historia, abrirnos con renovada ilusi\u00f3n por lo\nque nos toca vivir hoy. Estrenando vida, estrenando emoci\u00f3n. Sin que nostalgias,\no recuerdos borren la ilusi\u00f3n por vivir. Para esto es necesaria nuestra actitud\nde acogida confiada de que las circunstancias que la vida nos ofrece de forma\ncuidadosa y detallista, son el \u00abpan nuestro de cada d\u00eda\u00bb. Todo lo que\nnecesitamos para vivir y apara amar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lo que Dios nos dice<\/strong>. <strong><em>\u201cSi escuchas la voz del Se\u00f1or,\ntu Dios, guardando sus preceptos y mandatos, lo que est\u00e1 escrito en el c\u00f3digo\nde esta ley; si te conviertes al Se\u00f1or, tu Dios, con todo el coraz\u00f3n y con toda\nel alma, porque el precepto que yo te mando hoy no es cosa que te exceda ni\ninalcanzable; no est\u00e1 en el cielo, no vale decir: \u00bfQui\u00e9n de nosotros subir\u00e1 al\ncielo y nos lo traer\u00e1 y nos lo proclamar\u00e1 para que lo cumplamos?; ni est\u00e1 m\u00e1s\nall\u00e1 del mar, no vale decir: \u00bfQui\u00e9n de nosotros cruzar\u00e1 el mar y nos lo traer\u00e1\ny nos lo proclamar\u00e1 para que lo cumplamos? El mandamiento est\u00e1 a tu alcance: en\ntu coraz\u00f3n y en tu boca. C\u00famplelo. Mira: hoy te pongo delante la vida y el\nbien, la muerte y el mal. Si obedeces los mandatos del Se\u00f1or, tu Dios, que yo\nte promulgo hoy, amando al Se\u00f1or, tu Dios, siguiendo sus caminos, guardando sus\npreceptos, mandatos y decretos, vivir\u00e1s y crecer\u00e1s; el Se\u00f1or tu Dios, te\nbendecir\u00e1 en la tierra a d\u00f3nde vas a entrar para conquistarla.\u201d Dt 30,10-16.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que las circunstancias que vivimos se\nconviertan en bendici\u00f3n, en regalo, en tesoro. O que por el contrario las\nvivamos como una maldici\u00f3n, depende mucho de c\u00f3mo nos situemos frente a ellas.\nComo el rico que selecciona, que desecha, que exige. O c\u00f3mo el pobre agradecido\nque valora, y agradece todo lo que le ocurre. Hay personas que rodeadas de\ncondiciones de vida \u00f3ptimas de recursos, de afectos, est\u00e1n insatisfechas,\nmalhumoradas, ariscas, quejosas. Y otras con muchas m\u00e1s dificultades, sin\nrecursos, sin oportunidades, extraen de cada d\u00eda le esencia, el jugo, el tesoro\nque supone estar vivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>\u201cEntonces me respondi\u00f3 el Se\u00f1or: Si\nvuelves, te har\u00e9 volver y estar\u00e1s a mi servicio, si sacas lo precioso de lo\nvil, ser\u00e1s como mi boca. Que ellos vuelvan a ti, no t\u00fa a ellos. Frente a este pueblo\nte pondr\u00e9 como muralla de bronce inexpugnable: luchar\u00e1n contra ti y no te\nvencer\u00e1n porque yo estoy contigo para librarte y salvarte \u2013or\u00e1culo del Se\u00f1or\u2013.\nTe librar\u00e9 de manos de los perversos, te rescatar\u00e9 del pu\u00f1o de los opresores\u201d.\nJr 15,19-21.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sacar lo precioso de en medio de lo vil,\nsacar el tesoro de en medio del barro, la maravilla de lo que vivimos envuelta\nen normalidad, en cotidianeidad es el regalo m\u00e1s grande que nos hace la fe. Es\ntiempo de agradecer nuestros presentes, nuestros entornos, nuestros intentos,\nnuestros errores y fracasos. Posiblemente no vivamos al cien por cien todo lo\nque nos gustar\u00eda vivir. Posiblemente nuestras vidas no cubran todas las\nexpectativas y todos los sue\u00f1os con los que empezamos nuestros proyectos\nvitales. Posiblemente hay en nuestras vidas y en nuestros corazones cicatrices\nprovocadas por decepciones y fracasos. Pero el poder del amor tiene la\ncapacidad de reconciliar lo real de lo que vivimos y convertirlo en experiencia\nde gratitud y de sincera alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo podemos vivirlo<\/strong>. Y de esa mirada que es capaz de amar\nlo peque\u00f1o, lo sencillo, lo escondido, es de la que est\u00e1 llena la navidad. El\nDios que mira la peque\u00f1ez de Mar\u00eda. El Dios que se hace peque\u00f1o, que se hace\nbeb\u00e9, pura fragilidad. La peque\u00f1ez de la cueva de Bel\u00e9n. La peque\u00f1ez de unos\npastores que sin mucha capacitaci\u00f3n teol\u00f3gica, o moral, se convierten en los\nprimeros anunciadores de la cercan\u00eda de Dios. La peque\u00f1ez de un Dios, al que no\nse le nota, ni su poder, ni su divinidad. Envuelto en precarios cuidados,\npa\u00f1ales sencillos, inexperiencia de los padres. Pero mucho amor, mucha\ngenerosidad, mucha entrega, y mucha sorpresa. De c\u00f3mo Dios, no llega a la\ntierra cuando todo est\u00e1 preparado y dispuesto. No viene a la tierra cuando lo\nhumano est\u00e1 listo para acogerlo. Sino que en medio de la noche, de la\nimprovisaci\u00f3n, del anonimato. May\u00fascula sorpresa que es gratuita, que no se\nmerece, que no se espera. Felices d\u00edas de regalarnos sin pedir nada, sin exigir\nnada, sino imitando al Dios que se nos da, d\u00eda a d\u00eda. Navidad a navidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A MENUDO ME RECUERDAS A ALGUIEN. Introducci\u00f3n. Nuestros d\u00edas est\u00e1n llenos de novedades y de recuerdos. Circunstancias, situaciones desconocidas, personas que aparecen de forma novedosa en nuestro c\u00edrculo de amistades. Y al mismo tiempo compartimos la vida con la familia, los amigos de siempre, de toda la vida. 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