{"id":2295,"date":"2022-06-20T17:44:18","date_gmt":"2022-06-20T15:44:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2295"},"modified":"2022-06-20T17:44:18","modified_gmt":"2022-06-20T15:44:18","slug":"al-final-punto-y-seguido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/al-final-punto-y-seguido\/","title":{"rendered":"Al final&#8230;. punto y seguido&#8230;"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>OFRECER LO QUE SOMOS Y TENEMOS.<\/strong><strong> <\/strong><strong>(LA\nVIDA ENTENDIDA COMO DON)<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n. <\/strong>Cuando\nvenimos a la Eucarist\u00eda nos confiamos a la presencia \u00edntima de Jes\u00fas que nos\nconvoca, con gestos sencillos y palabras cercanas. \u00abMientras estaba con ellos,\ntom\u00f3 el pan, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, lo parti\u00f3 y se lo dio\u00bb. As\u00ed de simple, de\ncotidiano, de cercano. \u00bfQu\u00e9 otra cosa puedes hacer cuando compartes el pan con\ntus amigos? Tomarlo, bendecirlo, partirlo y d\u00e1rselo, con una profunda\nexperiencia de gratitud. Para eso es el pan y para eso son nuestras vidas, para\nservirlas, repartirlas, partirse y alimentar la vida de los que Dios ha\nasociado a la nuestra. Es lo que sucede a diario en casi todos los hogares,\npertenece a la esencia de la vida. Realmente, no podemos vivir sin ese pan no\nhay comensalidad, no hay comunidad, no hay v\u00ednculo de amistad, no hay paz, no\nhay amor, no hay esperanza. La Eucarist\u00eda es el gesto m\u00e1s humano y m\u00e1s divino\nque podemos imaginar. \u00c9sta es la verdad de Jes\u00fas: tan humano y, sin embargo,\ntan divino; tan cercano y, sin embargo, tan misterioso. Es la historia de Dios,\nque quiere acercarse tanto a nosotros que podamos verlo con nuestros propios\nojos, o\u00edrlo con nuestros propios o\u00eddos, tocarlo con nuestras propias manos; tan\ncerca que no haya entre nosotros y \u00c9l nada que nos separe, nos divida y nos\ndistancie. Ante la realidad palpable de una humanidad dividida\ny de corazones rotos y vac\u00edos por la ausencia del Amor y Vida divinos, nos urge\nla caridad de Cristo a presentar, con el mayor relieve, la presencia del Reino\nde justicia, de amor y de paz; a brindar a este <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">mundo\nel poder del amor de Dios en corazones integrados y libres, llenos del Esp\u00edritu\nde amor, y a ofrecer la realidad de un pueblo de hermanos y hermanas\ncongregados en Uno, solo por el amor de Cristo, esto es, una fraternidad\nsencillamente cristiana. Es el dinamismo propio de nuestra misi\u00f3n\napost\u00f3lico-misionera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lo que Dios nos dice. <em>\u00abPues, \u00bfqu\u00e9\nnaci\u00f3n grande tiene un dios tan cercano como nuestro Dios, cuando lo invocamos?\nY, \u00bfqu\u00e9 naci\u00f3n grande tiene unos mandatos y decretos tan justos como esta ley\nque yo os promulgo hoy? Pero, cuidado, gu\u00e1rdate muy bien de olvidar los sucesos\nque vieron tus ojos, que no se aparten de tu memoria mientras vivas;\ncu\u00e9ntaselos a tus hijos y nietos. El d\u00eda aquel que estuviste ante el Se\u00f1or, tu\nDios, en el Monte Horeb, cuando me dijo el Se\u00f1or: Re\u00faneme al pueblo y les har\u00e9\no\u00edr mis palabras, para que aprendan a temerme mientras vivan en la tierra y se\nlas ense\u00f1en a sus hijos. Vosotros os acercasteis y os quedasteis al pie de la\nmonta\u00f1a, mientras la monta\u00f1a ard\u00eda con llamas que se alzaban hasta el cielo, en\nmedio de oscuros y densos nubarrones. El Se\u00f1or os hablaba desde el fuego: o\u00edais\npalabras sin ver figura alguna, s\u00f3lo se o\u00eda una voz. \u00c9l os comunic\u00f3 su alianza\ny los diez mandamientos que os exig\u00eda cumplir, y los grab\u00f3 en dos losas de\npiedra\u00bb (Dt 4,7-13).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Eucarist\u00eda es Dios-para -nosotros,\nDios-con-nosotros. Dios dentro de nosotros. Jes\u00fas es Dios entreg\u00e1ndose por\ncompleto, derrochando su vida por nosotros sin ning\u00fan tipo de reserva. Jes\u00fas no\nse guarda nada ni se aferra a lo que posee. Da todo lo que tiene a manos\nllenas. Todos conocemos ese deseo de darnos a nosotros mismos, de colaborar, de\nsentirnos \u00fatiles para poder ayudar a los dem\u00e1s. Lo que deseamos es que los dem\u00e1s\nest\u00e9n bien- En la Eucarist\u00eda, Jes\u00fas lo da todo, y es escuela para nosotros de\nvivir con actitud de convertirnos en ofrendas vivas. El pan no es un simple\nsigno de su deseo de ser nuestro alimento; el c\u00e1liz no es s\u00f3lo un signo de su\naf\u00e1n de ser nuestra bebida. El pan y el vino se transforman en su cuerpo y en\nsu sangre en la entrega. \u00bfQu\u00e9 es lo que la Iglesia tiene que\nhacer al mundo?: comunicarle ese amor, pero no en forma de discurso, sino en\nforma de caricia, afecto, de inter\u00e9s por la persona humana, que luego dar\u00e1\nfruto o no dar\u00e1 fruto. Lo \u00fanico importante, lo \u00fanico que la Iglesia tiene que\nofrecer al mundo es esto: es el amor infinito del Padre, que ha llegado hasta\nnosotros por esta Historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>\u00abAhora, hermanos, por la\nmisericordia de Dios, os exhorto a ofreceros como sacrificio vivo, santo,\naceptable a Dios: sea \u00e9se vuestro culto espiritual. No os acomod\u00e9is a este\nmundo, antes transformaos con una mentalidad nueva, para discernir la voluntad\nde Dios, lo que es bueno y aceptable y perfecto\u00bb (Rom 12,1-2).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que presentar al mundo un modo\ndistinto de vivir, ofrecerle una paz distinta:<strong><em> \u00abDoy la paz no como el\nmundo\u00bb (Jn 14,27).<\/em><\/strong> <strong><em>\u00abMi Reino no es de este mundo\u00bb (Jn 18,36).<\/em><\/strong>\n<strong><em>\u00abPero confiad, yo he vencido al mundo\u00bb (cf. Jn 16,33).<\/em><\/strong> La\nm\u00e1xima raz\u00f3n de nuestra existencia es compartir esta divinidad con los hijos de\nlos hombres. No hay mayor revoluci\u00f3n. El mayor cambio que podemos ofrecer es\nser expresi\u00f3n de esta divinizaci\u00f3n del hombre, con un destino eterno cuya\nriqueza y honor empezamos ya ahora, si nos dejamos guiar por \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Como podemos vivirlo. <\/strong>\u00bfC\u00f3mo\nhacer efectivo el evangelio? \u00bfC\u00f3mo llegar a la gente? \u00bfC\u00f3mo desempolvar el\nevangelio y hacerlo cre\u00edble de nuevo? Pregunt\u00e9moslo. Si no nos proponemos amar\ncomo Jes\u00fas, no tenemos nada que ofrecer. Antes de hacer, hemos de ser; antes de\npredicar lo que predic\u00f3 Jes\u00fas, hemos de ser amor como \u00c9l, amar e ir desenredado\nde todo atuendo y entretenimiento que obstaculice y nos distraiga para presentar\nel evangelio con fuego en el coraz\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>OFRECER LO QUE SOMOS Y TENEMOS. (LA VIDA ENTENDIDA COMO DON) Introducci\u00f3n. Cuando venimos a la Eucarist\u00eda nos confiamos a la presencia \u00edntima de Jes\u00fas que nos convoca, con gestos sencillos y palabras cercanas. \u00abMientras estaba con ellos, tom\u00f3 el pan, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, lo parti\u00f3 y se lo dio\u00bb. As\u00ed de simple, de cotidiano, &bull;  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/al-final-punto-y-seguido\/\"> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2295","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2295"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2295\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2296,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2295\/revisions\/2296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}