{"id":2316,"date":"2023-01-24T18:34:48","date_gmt":"2023-01-24T16:34:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2316"},"modified":"2023-01-24T18:34:48","modified_gmt":"2023-01-24T16:34:48","slug":"padre-nuestro-padre-dios-de-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/padre-nuestro-padre-dios-de-todos\/","title":{"rendered":"Padre Nuestro, Padre Dios de todos."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>15. DANOS HOY<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n.<\/strong> Rezar el Padrenuestro es entrar en una l\u00f3gica diferente a la que normalmente estamos acostumbrados. Hay una l\u00f3gica de supervivencia, de demandar y exigir las condiciones de vida que nosotros consideramos necesarias. Sabemos que somos unos seres precarios y necesitados. Nos vamos llenando permanentemente de deseos y necesidades. Atrapamos y devoramos las huellas de vida, y los destellos de amor que transitan en nuestros ambientes. Creando relaciones nada sim\u00e9tricas, con dependencias, negociaciones movidas por el inter\u00e9s o el olvido cuando ya no somos ni \u00fatiles ni necesarios. Pero Jes\u00fas ha introducido la l\u00f3gica, del don. Reflejo del don continuo que Dios es para la humanidad. Para Dios nos hay obligatoriedad o compromiso a la hora de crearnos. Por puro amor y gracia nos cre\u00f3 y por puro amor y don nos conserva diariamente la vida. Somos nosotros los que cegados por la ignorancia y el pecado hemos dejado de descubrir esas fuentes de amor, de donde brota la vida, el regalo, la relaci\u00f3n, la comuni\u00f3n. No nos queremos por mandato, nos queremos porque somos eso mismo, amor donado y ofrecido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando las cosas hay que hacerlas de manera impuesta dejan de ser vida y don. Acabamos atrapados en la l\u00f3gica del c\u00e1lculo, del ahorro, del ver cu\u00e1nto has puesto t\u00fa y cuando he puesto yo. Entramos en el reproche, en el rega\u00f1arnos, en el corregirnos, pero no desde el deseo de que el otro crezca, sino desde el juicio, la condena y el rechazo de lo que el otro es y de lo que el otro hace. Nos convertimos en jueces inmisericordes de las vidas de los dem\u00e1s. Y ah\u00ed se corrompe la existencia convirti\u00e9ndose en un verdadero infierno. Por eso en el Padrenuestro se nos recuerda la posici\u00f3n inicial de nuestra vida. Somos receptores de vida y de amor. Dependientes de la vida que recibimos de otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lo que Dios nos dice<\/strong>.<sup> <\/sup><strong><em>\u00abTodo buen regalo y todo don perfecto viene de arriba, procede del Padre de las luces, en el cual no hay ni alteraci\u00f3n ni sombra de mutaci\u00f3n.&nbsp;Por propia iniciativa nos engendr\u00f3 con la palabra de la verdad, para que seamos como una primicia de sus criaturas.&nbsp;Tened esto presente, mis queridos hermanos: que toda persona sea pronta para escuchar, lenta para hablar y lenta a la ira,&nbsp;pues la ira del hombre no produce la justicia que Dios quiere.Por eso, desechad toda inmundicia y la carga de mal que os sobra y acoged con docilidad esa palabra, que ha sido injertada en vosotros y es capaz de salvar vuestras vidas.&nbsp;Poned en pr\u00e1ctica la palabra y no os content\u00e9is con o\u00edrla, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos.&nbsp;Porque quien oye la palabra y no la pone en pr\u00e1ctica, ese se parece al hombre que se miraba la cara en un espejo y, apenas se miraba, daba media vuelta y se olvidaba de c\u00f3mo era\u00bb (Stgo 1,17-24).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Santiago nos recuerda el ser prontos y atentos en la escucha, en la recepci\u00f3n de vida que procede de parte de Dios. Es lo mismo que valora de Mar\u00eda, sentada a sus pies, frente al fren\u00e9tico activismo de Marta, que, enredada en el hacer, se olvida de la escucha atenta a la voz que Jes\u00fas quiere darle como amor. Mucho de nuestro activismo, de las agendas llenas, de la hiperactividad esconde el miedo al silencio, al aburrimiento, al sentirnos receptores pasivos de una energ\u00eda vital que procede de Dios. En esto consiste el amor, no en tener el control de toda nuestra vida, sino en abrir la mente y el coraz\u00f3n y descubrir la presencia providente de nuestro Dios que acompa\u00f1a y gu\u00eda toda nuestra existencia de una manera providente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>\u00abEn esto ha llegado el amor a su plenitud con nosotros: en que tengamos confianza en el d\u00eda del juicio, pues como \u00e9l es, as\u00ed somos nosotros en este mundo.&nbsp;No hay temor en el amor, sino que el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor tiene que ver con el castigo; quien teme no ha llegado a la plenitud en el amor.&nbsp;Nosotros amemos a Dios, porque \u00e9l nos am\u00f3 primero.&nbsp;Si alguno dice: \u00abAmo a Dios\u00bb, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve\u00bb (1Jn 4,17-20).&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada d\u00eda tenemos que renovar nuestra petici\u00f3n de que nos de Dios el don de conocerle, de quererle, de escucharle y de convertir ese amor en la fuerza que nos empuje a llevar a nuestros hermanos ese mismo amor. Nuestra fe nos acerca alas necesidades de los dem\u00e1s. Algunas muy visibles como la enfermedad, la pobreza, la soledad, el abandono. Otras m\u00e1s ocultas que tambi\u00e9n se manifiestan en la arrogancia, la violencia, el individualismo, la superioridad. Todo son llamadas que nos hace el coraz\u00f3n del hermano herido en el que nos pide, no que le dejemos de lado, sino que nos acerquemos con una mirada compasiva y sanemos sus heridas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo podemos vivirlo<\/strong>. En cada Eucarist\u00eda repetimos lo de \u201cnos atrevemos a decir\u201d, antes de proclamar el Padrenuestro. Y es que ciertamente es un atrevimiento entrar en la \u201cl\u00f3gica del Don\u201d. Vivirnos como entrega, como regalo para los dem\u00e1s es un atrevimiento. Frente a tantas situaciones en las que nos vivimos enemigos, rivales, creando espacios de hostilidad. Pidamos a Dios que nos restaure la inocencia de quien se sit\u00faa frente al otro con sorpresa, con asombro. Gracias Se\u00f1or por tantas vidas que se nos han ofrecido como regalo para recorrer el camino y que nos han ense\u00f1ado a lograr las grandes pruebas de amor dadas y recibidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>15. DANOS HOY Introducci\u00f3n. Rezar el Padrenuestro es entrar en una l\u00f3gica diferente a la que normalmente estamos acostumbrados. Hay una l\u00f3gica de supervivencia, de demandar y exigir las condiciones de vida que nosotros consideramos necesarias. Sabemos que somos unos seres precarios y necesitados. Nos vamos llenando permanentemente de deseos y necesidades. Atrapamos y devoramos &bull;  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/padre-nuestro-padre-dios-de-todos\/\"> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2316","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2316","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2316"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2316\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2317,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2316\/revisions\/2317"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}