{"id":2364,"date":"2023-12-04T18:37:21","date_gmt":"2023-12-04T16:37:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2364"},"modified":"2023-12-04T18:37:21","modified_gmt":"2023-12-04T16:37:21","slug":"jesus-uno-como-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/jesus-uno-como-nosotros\/","title":{"rendered":"JESUS UNO COMO NOSOTROS&#8230;.."},"content":{"rendered":"\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\"><li><strong>CONCEBIDO.<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n.<\/strong> Dios no ha enviado su Hijo al mundo para condenarlo, ni para juzgarlo, sino para salvarlo. Pero la forma concreta como ha llegado Jes\u00fas a hacerse carne es como lo hacemos todos, concebido en el seno de una mujer. Tuvo que irse formando c\u00f3mo nos hemos ido formando todos. En esa milagrosa multiplicaci\u00f3n de c\u00e9lulas, que, a su ritmo imparable, como cuenta Jes\u00fas en su par\u00e1bola del grano de mostaza, se va convirtiendo en una vida plena. En esas c\u00e9lulas originales se iban formando todos los \u00f3rganos de Jes\u00fas. Su coraz\u00f3n y su capacidad de amar a todos. Sus manos que de adulto limpiaron los pies en el lavatorio. Sus ojos capaces de mirar a los dem\u00e1s de una manera nueva fijando su amor en los \u00faltimos, en los m\u00e1s necesitados. Sus labios que besaron, su boca que no dej\u00f3 de predicar. Sus pies crucificados y atravesados en la cruz para mostrar un amor hasta el extremo. Nacido de mujer significa que es verdaderamente humano. En todo como nosotros, menos en el pecado. Para que no podamos poner nunca escusas, o que pensemos que lo divino est\u00e1 alejado de nosotros. La Palabra se hizo carne, tr\u00e9mula, vacilantes, cansada, fr\u00e1gil para que los que sabemos de nuestra vulnerabilidad sintamos la esperanza de saber nuestra existencia con posibilidades de glorificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lo que Dios nos dice. <em>\u00abPorque este precepto que yo te mando hoy no excede tus fuerzas, ni es inalcanzable.&nbsp;No est\u00e1 en el cielo, para poder decir: \u201c\u00bfQui\u00e9n de nosotros subir\u00e1 al cielo y nos lo traer\u00e1 y nos lo proclamar\u00e1, para que lo cumplamos?\u201d.&nbsp;Ni est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del mar, para poder decir: \u201c\u00bfQui\u00e9n de nosotros cruzar\u00e1 el mar y nos lo traer\u00e1 y nos lo proclamar\u00e1, para que lo cumplamos?\u201d.&nbsp;El mandamiento est\u00e1 muy cerca de ti: en tu coraz\u00f3n y en tu boca, para que lo cumplas\u00bb (Dt 30,11-14).&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En muchas religiones hay una verdadera frontera entre lo humano y lo divino. De hecho, en nuestra propia Iglesia demasiadas veces heredamos el dualismo perverso que desprecia lo humano, por fr\u00e1gil, por pecador, por impuro, por mentiroso, y ensalza lo divino, idealizado, evasivo, sin ninguna incidencia en nuestra historia vida humana transitada por el dolor y el sufrimiento. Y Jes\u00fas hace lo contrario, concebido en medio de lo humano, es una declaraci\u00f3n de absoluta veneraci\u00f3n por lo humano. No se averg\u00fcenza de nosotros. Nos ama radicalmente, con todo lo que conlleva. Sabe de nuestros miedos, de nuestras reacciones violentas, de nuestras ambig\u00fcedades y secretos. Pero sabe sobre todo que, en lo profundo de cada vida humana, se esconde la huella, la firma, la imagen y semejanza del Dios que nos ha creado. Jes\u00fas minimiz\u00f3 en su vida una divinidad que nos alejara de lo humano. Se despoj\u00f3 de todo lo que asustara a sus hijos. Vivi\u00f3 desde abajo, para los que se sienten abajo, descubrieran un Dios empe\u00f1ado en levantarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>\u00abTened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jes\u00fas.&nbsp;El cual, siendo de condici\u00f3n divina, no retuvo \u00e1vidamente el ser igual a Dios;&nbsp;al contrario, se despoj\u00f3 de s\u00ed mismo tomando la condici\u00f3n de esclavo, hecho semejante a los hombres. Y as\u00ed, reconocido como hombre por su presencia,&nbsp;se humill\u00f3 a s\u00ed mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz.&nbsp;Por eso Dios lo exalt\u00f3 sobre todo y le concedi\u00f3 el Nombre-sobre-todo-nombre;&nbsp;de modo que al nombre de Jes\u00fas toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo,&nbsp;y toda lengua proclame: Jesucristo es Se\u00f1or, para gloria de Dios Padre\u00bb (Flp 2,5-11).&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Concebido humano para dejar que el tiempo y la historia sea el lugar de la revelaci\u00f3n de Dios. No podemos conocer a Dios en la especulaci\u00f3n, en las nubes, en las definiciones abstractas y en la huida de la realidad. Le conocemos en el d\u00eda a d\u00eda, en el que se hace presente respondiendo a las preguntas, a las inquietudes, respuestas que se descubren caminado. Se hace camino al andar, se conoce a Dios al dar el primer paso que nos lleva al siguiente. Y siempre nos lleva m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos. Es en el encuentro con los dem\u00e1s donde la imagen difuminada de Dios se va enfocando y apareciendo con claridad bien definida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>\u00abLo mismo nosotros, cuando \u00e9ramos menores de edad, est\u00e1bamos esclavizados bajo los elementos del mundo.&nbsp;Mas cuando lleg\u00f3 la plenitud del tiempo, envi\u00f3 Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley,&nbsp;para rescatar a los que estaban bajo la ley, para que recibi\u00e9ramos la adopci\u00f3n filial.&nbsp;Como sois hijos, Dios envi\u00f3 a nuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo, que clama: \u00ab\u00a1Abba, Padre!\u00bb.&nbsp;As\u00ed que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres tambi\u00e9n heredero por voluntad de Dios\u00bb (Gal 4,3-7).<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo podemos vivirlo. <\/strong>Agradezcamos la cercan\u00eda de nuestro Dios, su humanidad en Cristo Jes\u00fas. Agradezcamos que comprenda cada una de nuestras reacciones, las brillantes y generosas, las que nacen del miedo y la soledad. \u00c9l comprende cada coraz\u00f3n y sus acciones. El nos model\u00f3 a su imagen, que mirarle fijamente nos de la confianza de que tenemos todo lo necesario para recorrer el camino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONCEBIDO. Introducci\u00f3n. Dios no ha enviado su Hijo al mundo para condenarlo, ni para juzgarlo, sino para salvarlo. Pero la forma concreta como ha llegado Jes\u00fas a hacerse carne es como lo hacemos todos, concebido en el seno de una mujer. Tuvo que irse formando c\u00f3mo nos hemos ido formando todos. 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