{"id":2372,"date":"2024-01-21T20:03:31","date_gmt":"2024-01-21T18:03:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2372"},"modified":"2024-01-21T20:03:31","modified_gmt":"2024-01-21T18:03:31","slug":"seguir-a-jesus-sin-miedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/seguir-a-jesus-sin-miedo\/","title":{"rendered":"SEGUIR A JESUS SIN MIEDO"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">III Domingo del Tiempo Ordinario \u2013 Ciclo B (Marcos 1, 14-20) \u2013 21 de enero de 2024<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u201cDespu\u00e9s que metieron a Juan en la c\u00e1rcel&#8230;\u201d<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hermann Rodr\u00edguez Osorio, SJ*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Benjam\u00edn Gonz\u00e1lez Buelta, un jesuita que trabaja actualmente en Rep\u00fablica Dominicana, y cuyos libros me han inspirado muchas veces, tiene la gracia de percibir en lo cotidiano los brotes germinales del reino. Cuando lo conoc\u00ed, usaba unas gafas gruesas de miope perdido, pero eso no le imped\u00eda reconocer las se\u00f1ales de Dios en la vida ordinaria. Al comienzo de uno de sus libros, dice lo siguiente: \u201cEn los campos de la Rep\u00fablica Dominicana crece una hierba que los campesinos llaman \u00abjunquillo\u00bb. Tiene media docena de hojas alargadas. Por debajo de la tierra se van extendiendo sus ra\u00edces en todas las direcciones, de tal manera que, cuando se arranca una planta, a los pocos d\u00edas nace otra al lado. Es imposible eliminarla. Un d\u00eda vi echar una capa de asfalto en el patio de una casa para acabar con el junquillo. Pero, algunos d\u00edas despu\u00e9s, unas hojas peque\u00f1as empezaron a sacar sus cabezas verdes a trav\u00e9s del asfalto negro. \u00bfC\u00f3mo unas hojas tan fr\u00e1giles pueden atravesar un asfalto tan duro? \u00bfC\u00f3mo se incuba en el misterio de la tierra esta vida tan fuerte? (&#8230;) Dios crea inagotablemente vida y libertad en el secreto de la tierra fecunda hasta que llegue la hora y brote la justicia\u201d (Benjam\u00edn Gonz\u00e1lez Buelta, <em>Bajar al Encuentro de Dios. Vida de oraci\u00f3n entre los pobres<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El impacto que caus\u00f3 la noticia de que el profeta Juan hab\u00eda sido encarcelado debi\u00f3 ser muy grande en todos aquellos que fueron desde muy lejos a bautizarse, al otro lado del Jord\u00e1n. Grandes multitudes que escuchaban los bramidos de este hombre vestido con pelo de camello y alimentado con langostas y miel del monte, quedaban profundamente impresionados; regresaban a sus aldeas convencidos de que Dios estaba hablando por su medio a todo el pueblo y que su bautismo deb\u00eda transformar la vida de todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La predicaci\u00f3n de Juan, recogida m\u00e1s ampliamente en el Evangelio de san Lucas, era inquietante, a\u00fan para hoy. Cuando la gente le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 debemos hacer? Juan les contest\u00f3: \u2013El que tenga dos trajes, dele uno al que no tiene ninguno; y el que tenga comida, comp\u00e1rtala con el que no la tiene\u201d. A los que cobraban los impuestos para Roma le dec\u00eda: \u201c\u2013No cobren m\u00e1s de lo que deben cobrar. Tambi\u00e9n algunos soldados le preguntaron: \u2013Y nosotros, \u00bfqu\u00e9 debemos hacer? Les contest\u00f3: \u2013No le quiten nada a nadie, ni con amenazas ni acus\u00e1ndolo de algo que no haya hecho; y conf\u00f3rmense con su sueldo. (&#8230;) De este modo, y con otros muchos consejos, Juan anunciaba la buena noticia a la gente. Adem\u00e1s, reprendi\u00f3 a Herodes, el gobernante, porque ten\u00eda por mujer a Herod\u00edas, la esposa de su hermano, y tambi\u00e9n por todo lo malo que hab\u00eda hecho; pero Herodes, a todas sus malas acciones a\u00f1adi\u00f3 otra: meti\u00f3 a Juan en la c\u00e1rcel\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas, que tambi\u00e9n hab\u00eda ido a bautizarse en el Jord\u00e1n, no pod\u00eda permanecer indiferente ante el encarcelamiento de Juan y se \u201cfue a Galilea a anunciar las buenas noticias de parte de Dios. Dec\u00eda: \u2018Ya se cumpli\u00f3 el plazo se\u00f1alado, y el reino de Dios est\u00e1 cerca. Vu\u00e9lvanse a Dios y acepten con fe sus buenas noticias\u201d. Y comenz\u00f3 a llamar a sus primeros disc\u00edpulos para llevar adelante su misi\u00f3n. Los que encarcelaron a Juan pensaron que con esto se iba a terminar la fiebre del reino, pero lo que hicieron fue alborotarla m\u00e1s; porque la vida de Dios, como el junquillo, siempre sigue buscando salidas, aun atravesando el asfalto implacable de la opresi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>III Domingo del Tiempo Ordinario \u2013 Ciclo B (Marcos 1, 14-20) \u2013 21 de enero de 2024 \u201cDespu\u00e9s que metieron a Juan en la c\u00e1rcel&#8230;\u201d Hermann Rodr\u00edguez Osorio, SJ* Benjam\u00edn Gonz\u00e1lez Buelta, un jesuita que trabaja actualmente en Rep\u00fablica Dominicana, y cuyos libros me han inspirado muchas veces, tiene la gracia de percibir en lo &bull;  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/seguir-a-jesus-sin-miedo\/\"> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2372","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2372"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2372\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2373,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2372\/revisions\/2373"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}