{"id":2413,"date":"2024-08-12T20:26:54","date_gmt":"2024-08-12T18:26:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=2413"},"modified":"2024-08-12T20:26:54","modified_gmt":"2024-08-12T18:26:54","slug":"estas-perdido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/estas-perdido\/","title":{"rendered":"\u00bfEstas perdido?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u201cNadie puede venir a mi si no lo trae el Padre\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos viviendo en una sociedad, donde una parte de la poblaci\u00f3n se encuentra perdida, desorientada, con muchos miedos, inseguridades e incertidumbres ante lo que pueda venir y nos anuncien los medios de manipulaci\u00f3n masiva. Este ejemplo de mi amigo Hermann nos puede ayudar a descubrir salidas ante el laberinto en que nos encontramos. Talvez nos debemos dejar encontrar entre los seres humanos y sentirnos hijos y hermanos de un mundo y planeta com\u00fan, para vivir en armon\u00eda y en Paz desde la justicia. Somos una mota de polvo en este planeta. Porque no podemos vivir y construir un mundo segun el querer de Dios? Claro sin El, ser\u00e1 imposible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hermann Rodr\u00edguez Osorio, SJ*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las experiencias m\u00e1s dolorosas en la vida es la de sentirse perdidos. Tal vez recordemos en nuestra propia historia personal, alguna situaci\u00f3n en la que nos hayamos sentido despistados, abandonados, extraviados&#8230; No s\u00f3lo <em>metaf\u00f3ricamente<\/em> perdidos sino, <em>efectivamente<\/em>, sin saber d\u00f3nde est\u00e1 el norte, d\u00f3nde est\u00e1n nuestras seguridades, nuestro rumbo, las personas que amamos y necesitamos para tener tranquilidad. No hay cosa que asuste m\u00e1s a un ni\u00f1o que sentirse perdido. \u00bfCu\u00e1ntas veces no nos hemos perdido siendo ni\u00f1os? Nos soltamos un momento de la mano de la mam\u00e1 o del pap\u00e1 y, de repente, nos damos cuenta de que estamos solos y asustados. No conocemos a nadie en medio de la plaza del pueblo, abarrotada de gente; nos sentimos solos en el mercado por el que van y vienen compradores y vendedores sin concierto; nos asustan, en el gran almac\u00e9n, las aglomeraciones an\u00f3nimas que nos ignoran&#8230; \u00a1Menudo susto nos llevamos! Se nos perdi\u00f3 el puerto seguro, el ancla que nos manten\u00eda atados a la historia, al pasado, al futuro y, sobre todo, al presente. Nos sentimos dando vueltas alrededor de lo mismo. Quedamos como <em>volador sin palo<\/em>, seg\u00fan el decir popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando nos sentimos as\u00ed, comenzamos a buscar desesperadamente un rastro de la persona o de alguna cosa que nos devuelva la tranquilidad y la seguridad. Pero, normalmente, existe una relaci\u00f3n proporcional entre nuestra desesperaci\u00f3n y la oscuridad que vamos sintiendo en nuestro reducido horizonte. Se cierran las ventanas de los sentidos y, a veces, no percibimos ni lo que es evidente ante nuestros ojos; de tal manera nos embotamos que ni siquiera o\u00edmos los llamados que nos hacen a trav\u00e9s de los altavoces&#8230; Los minutos parecen horas y las horas, siglos&#8230; Tratamos de mantener la calma, pero no podemos; nos gana la confusi\u00f3n y perdemos del todo la paz interior. \u00bfD\u00f3nde buscar? \u00bfA qui\u00e9n pedir ayuda? \u00bfC\u00f3mo resolver esta situaci\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde se nos perdi\u00f3 el rastro?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando un ni\u00f1o se pierde, tal vez lo peor que puede hacer es ponerse a buscar por s\u00ed mismo una salida del laberinto en el que se encuentra. Creo que le ir\u00eda mejor si se tranquilizara y se dejara buscar por los mayores que, con mucha seguridad, estar\u00e1n escudri\u00f1ando por todas partes, con preocupaci\u00f3n, tras su rastro. No parece una postura muy proactiva, pero si el ni\u00f1o se mueve mucho de sitio, es factible que termine jugando a las escondidas con los que lo est\u00e1n buscando. Por eso, lo m\u00e1s sencillo parece ser que el ni\u00f1o deje de buscar y m\u00e1s bien \u2018<em>se deje encontrar<\/em>\u2019. Esa persona que lo ama y lo extra\u00f1a, no descansar\u00e1 hasta encontrarlo, para llevarlo a un lugar tranquilo donde pueda reposar y recuperarse del susto que ha tenido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De estas cosas estaba hablando Jes\u00fas cuando dijo: \u201cNadie puede venir a m\u00ed, si no lo trae el Padre, que me ha enviado\u201d. Cuando nos perdemos por los caminos de nuestras vidas, no es f\u00e1cil que volvamos a recuperar el rastro de Dios por nuestra propia iniciativa. Entre m\u00e1s buscamos y entre m\u00e1s desesperados estamos, se va haciendo m\u00e1s dif\u00edcil encontrar la salida de nuestro propio laberinto interior. Por eso, sin llamar a una pasividad resignada, es importante recordar que el camino que nos conduce hasta Dios supone una cierta <em>actividad pasiva<\/em> de <em>dejarse encontrar<\/em> por aquel que nos ama y que no descansar\u00e1 hasta encontrarnos, para llevarnos a un lugar tranquilo, junto a \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNadie puede venir a mi si no lo trae el Padre\u201d Estamos viviendo en una sociedad, donde una parte de la poblaci\u00f3n se encuentra perdida, desorientada, con muchos miedos, inseguridades e incertidumbres ante lo que pueda venir y nos anuncien los medios de manipulaci\u00f3n masiva. Este ejemplo de mi amigo Hermann nos puede ayudar a &bull;  <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/estas-perdido\/\"> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2413","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2413","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2413"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2413\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2414,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2413\/revisions\/2414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2413"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2413"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}