{"id":586,"date":"2010-02-02T14:34:51","date_gmt":"2010-02-02T12:34:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/?p=586"},"modified":"2010-02-02T14:34:51","modified_gmt":"2010-02-02T12:34:51","slug":"un-grito-de-esperanza-en-haiti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.salvatorianos.org\/blog\/familiasalvatoriana\/un-grito-de-esperanza-en-haiti\/","title":{"rendered":"Un Grito de esperanza en Haiti"},"content":{"rendered":"<p>COMUNICADO DE LOS JESUITAS DE HAITI<br \/>\nNosotros, Jesuitas, trabajando en Hait\u00ed en diversos espacios, somos testigos<br \/>\ndel drama diario que viven millones de nuestras hermanas y hermanos<br \/>\nhaitianos. Como Yahv\u00e9 en el desierto, nosotros vemos la miseria de nuestro<br \/>\npueblo y escuchamos sus gritos:<br \/>\n\u201cYo soy Yahv\u00e9, tu Dios. Yo vi la miseria y o\u00ed tu grito. Yo s\u00e9 de tus angustias. La<br \/>\nvida es lo que yo quiero para ti y no la muerte. \u00bfPero qui\u00e9n va a libertarte? En<br \/>\nel pasado, Mois\u00e9s fue mi mensajero enviado para liberarlos y sacarlos de la<br \/>\nesclavitud de Egipto. En mi Nombre, \u00e9l los llev\u00f3 a una tierra que mana leche y<br \/>\nmiel (Ex. 3,7-12)\u201d.<br \/>\nLa miseria de nuestro pueblo:<br \/>\n&#8211; Millones de haitianos y haitianas son v\u00edctimas del alza vertiginosa y<br \/>\npermanente de los precios de los productos de primera necesidad y no<br \/>\nsatisfacen las necesidades m\u00e1s esenciales, en particular el alimento.<br \/>\n&#8211; La disminuci\u00f3n de la producci\u00f3n nacional en todos los sectores de la<br \/>\neconom\u00eda lleva al hambre y a la desnutrici\u00f3n total.<br \/>\n&#8211; El empobrecimiento vergonzoso e intolerable de nuestras poblaciones<br \/>\nurbanas y rurales.<br \/>\n&#8211; El aumento de la inseguridad, especialmente el resurgimiento con fuerza del<br \/>\nfen\u00f3meno del secuestro y la desesperanza de los j\u00f3venes.<br \/>\n&#8211; Nuestra naci\u00f3n est\u00e1 sumergida en la verg\u00fcenza y la desesperanza con su<br \/>\nsoberan\u00eda arrodillada y la mayor parte de la poblaci\u00f3n viviendo en<br \/>\ncondiciones inhumanas.<br \/>\nLa miseria de nuestro pueblo es igualmente:<br \/>\n&#8211; La incapacidad total de la mayor\u00eda de nuestros gobernantes para enfrentar<br \/>\nlos problemas fundamentales de la sociedad<br \/>\n&#8211; La ausencia total de una oposici\u00f3n pol\u00edtica constructiva que controle y<br \/>\nestimule la acci\u00f3n gubernamental en beneficio de la naci\u00f3n<br \/>\n&#8211; La aniquilaci\u00f3n total de la funci\u00f3n pol\u00edtica del Parlamento, que ha procedido<br \/>\nde manera deshonesta tal como las \u201collas de vino\u201d, la corrupci\u00f3n, etc.<br \/>\n&#8211; La irresponsabilidad de la comunidad internacional, particularmente de los<br \/>\npa\u00edses llamados amigos de Hait\u00ed, de las instituciones financieras<br \/>\ninternacionales (el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el<br \/>\nJesuitas de Hait\u00ed &#8211; 2<br \/>\nBanco Interamericano de Desarrollo, etc.), que no han cumplido su promesa<br \/>\na Hait\u00ed, asistiendo c\u00ednicamente al descenso a los infiernos de la sociedad<br \/>\nhaitiana.<br \/>\nEl pueblo haitiano es un pueblo valeroso y, si\u00e9ndolo, esta vez ya no es capaz.<br \/>\nTorturado por la miseria, grita. Su grito se convierte en llamada.<br \/>\nEl grito del pueblo hoy:<br \/>\n&#8211; Miles de j\u00f3venes deambulan por las calles para manifestar que ya no<br \/>\npueden m\u00e1s, exigiendo a los pol\u00edticos, que asuman su responsabilidad.<br \/>\n&#8211; Millones de desempleados, torturados por el hambre, gritan su rabia por las<br \/>\ncalles de Puerto-Au-pr\u00edncipe y por las ciudades de provincia.<br \/>\n&#8211; Padres y madres de familia pasan varios d\u00edas sin poder comer y gritan su<br \/>\nmiseria en las manifestaciones de la calle\u2026<br \/>\n&#8211; Ni\u00f1os demacrados de las villas miseria y del campo gritan todos los d\u00edas<br \/>\nporque no encuentran nada que comer y no tienen futuro.<br \/>\nLlama, grita, nunca baja los brazos. \u00a1Oh tu, pueblo valeroso! Te toca ayudarme<br \/>\npara ayudarte. Contigo yo puedo hacer mucho. Sin ti no lo lograr\u00e9. Tu<br \/>\nnecesitas de mi, yo lo se. Yo soy tu Aliado irreemplazable, sin embargo, yo<br \/>\ntambi\u00e9n tengo necesidad de ti, de tus gritos, de tu unidad, de tu experiencia de<br \/>\npueblo sufriente, de tu valor. Vamos a trabajar juntos.<br \/>\nLa victoria estar\u00e1 de nuestro lado, ya que luchamos por una causa justa. T\u00fa<br \/>\nconoces mi nombre: YO SOY EL DIOS DE LA VIDA Y NO DE LA MUERTE.<br \/>\nT\u00fa conoces mi Proyecto. Jes\u00fas de Nazaret lo expres\u00f3 bien en el Cuarto<br \/>\nEvangelio: \u201cYo he venido para que tengan vida y la tengan abundantemente\u201d<br \/>\n(Jn. 10,10)<br \/>\nHemos sido interpelados fuertemente por esta situaci\u00f3n intolerable e indignante<br \/>\nque amenaza a nuestro pa\u00eds de caer nuevamente en un drama; nos sentimos<br \/>\nprofundamente unidos a este pueblo que sufre y sinceramente nos<br \/>\nsolidarizamos con las v\u00edctimas. Es por ello que, en nombre de nuestra fe<br \/>\ncristiana y de nuestro compromiso como religiosos jesuitas, exhortamos con<br \/>\nfuerza:<br \/>\nA los responsables pol\u00edticos:<br \/>\n&#8211; Al Presidente de la Rep\u00fablica a tomar r\u00e1pidamente las decisiones pol\u00edticas<br \/>\nque se imponen para restablecer la confianza y la paz, a comprometerse a<br \/>\nuna reforma a fondo de las instituciones p\u00fablicas, poniendo definitivamente<br \/>\nel pa\u00eds en el camino del desarrollo.<br \/>\n&#8211; A las personalidades del Estado (Primer Ministro, Ministros, Secretarios de<br \/>\nEstado y Directores generales, Senadores, Diputados, etc.) a corto plazo a<br \/>\nelaborar y a llevar a cabo, en el tiempo m\u00e1s breve, un programa de<br \/>\nemergencia (real y eficaz) para aliviar los sufrimientos de la poblaci\u00f3n, y a<br \/>\nlargo plazo, utilizar los recursos intelectuales y la sabidur\u00eda, tanto de<br \/>\nnacionales como de extranjeros, con el fin de poner por obra un verdadero<br \/>\nplan de desarrollo nacional.<br \/>\nJesuitas de Hait\u00ed &#8211; 3<br \/>\n&#8211; A los partidos y las organizaciones pol\u00edticas que asuman su responsabilidad<br \/>\nde cr\u00edtica y control de la acci\u00f3n gubernamental, ayudando en la b\u00fasqueda<br \/>\nde soluciones adaptadas al drama que vive nuestra sociedad, participando<br \/>\neficazmente en la reforma del Estado para sacar a nuestro pa\u00eds de la<br \/>\nverg\u00fcenza y el estancamiento.<br \/>\n&#8211; A los comerciantes, industriales, importadores, banqueros y otras fuerzas<br \/>\nvivas de la naci\u00f3n a aportar su contribuci\u00f3n para disminuir el sufrimiento de<br \/>\nnuestros ciudadanos y conciudadanas, con el fin de tomar consciencia de la<br \/>\nnecesidad de actuar conjuntamente para ayudar a Hait\u00ed a levantarse.<br \/>\n&#8211; A todos los componentes de la sociedad civil: religiosos-as, educadores, los<br \/>\nestudiantes, responsables y miembros de asociaciones, sindicalistas y<br \/>\nobreros, artesanos, peque\u00f1os comerciantes, agricultores etc. a ponernos de<br \/>\npie para buscar juntos las soluciones a los problemas de nuestro pueblo.<br \/>\n&#8211; A la comunidad internacional, especialmente a los pa\u00edses llamados amigos<br \/>\nde Hait\u00ed, a las instituciones financieras internacionales etc. a respetar sus<br \/>\ncompromisos con Hait\u00ed, teniendo en cuenta sus numerosas promesas de<br \/>\ncooperaci\u00f3n para ayudar efectivamente al pa\u00eds a salir del fango.<br \/>\n\u00a1Oh pueblo haitiano! Contin\u00faa a llamar, a gritar y a convocar a aqu\u00e9llos que has<br \/>\nescogido para servirte. Tu fuerza ser\u00e1 la no violencia organizada y sostenida.<br \/>\nLa violencia nunca es eficaz. Tu me llamas. S\u00ed, yo estar\u00e9 contigo y en ti por el<br \/>\npoder de mi Esp\u00edritu.<br \/>\nP. P\u00e9rard Monestime, sj,<br \/>\nP. D\u00e9rino de Sainfariste sj<br \/>\nP. Kawas Fran\u00e7ois, sj,<br \/>\nP. Andr\u00e9 Charbonneau,sj<br \/>\nP. Molinero Lamothe, sj,<br \/>\nP. Claude Suffering, sj,<br \/>\nP. Ramiro Pampols, sj,<br \/>\nP. K\u00e9nel S\u00e9natus, sj,<br \/>\nP. Gilles Beauchemin, sj,<br \/>\nP. Gontrand de D\u00e9coste sj<br \/>\nH. Mathurin de Charlot sj<br \/>\nThomas Dabady, sj,<br \/>\nP. Godefroy de Midy, sj<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>COMUNICADO DE LOS JESUITAS DE HAITI Nosotros, Jesuitas, trabajando en Hait\u00ed en diversos espacios, somos testigos del drama diario que viven millones de nuestras hermanas y hermanos haitianos. Como Yahv\u00e9 en el desierto, nosotros vemos la miseria de nuestro pueblo y escuchamos sus gritos: \u201cYo soy Yahv\u00e9, tu Dios. 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