SANTIAGO APOSTOL…Tradición. Camino de Fe.

“El joven Santiago evangelizó la Hispania”. ————————

El joven Santiago, hijo de Zebedeo y Santa María Salomé, nacido en Betsaida, a orillas del Mar de Galilea (Israel), del grupo de los doce Apóstoles del Señor, fue el evangelizador de España y de lo que hoy es Portugal. El discípulo de Jesús no tendría más de 30 años, cuando entra en España, por Cartagena. Precisamente, en la Parroquia murciana de Santiago, se celebra año jubilar, como recuerdo de tal acontecimiento. En efecto, el Apóstol Santiago nace alrededor del año 10 de la era cristiana. Cuando tenía unos veinte años es elegido por Jesucristo para formar parte del grupo de los Doce. Incluso llegó a ser del número de los tres íntimos del Salvador, junto con su hermano Juan y Pedro. Por los Evangelios, sabemos que Santiago estuvo presente en la Transfiguración del Monte Tabor y también en el Huerto de Olivos, de Getsemaní, la noche de la Última Cena. También, este Apóstol, aparece en escenas de los Evangelios, como son aquellas en las que dice al Señor si deben pedir fuego al Cielo para que castigue a los samaritanos que no reciben al Mesías, o también en la que su madre pide al Señor, que tenga a sus hijos, en su Reino, uno a la derecha y otro a la izquierda. Y los dos discipulos, Juan y Santiago, responden que están dispuestos a beber el cáliz del sufrimiento, a la pregunta que el Señor les hace, en tal sentido.

 

EL MARTIRIO

Santiago es también el primer Apóstol que murió mártir por predicar el mensaje salvador de Jesucristo. Vuelto de su evangelización de la entonces Hispania Romana, entra fogoso, como era, en Jerusalén, animando a todos a seguir al Salvador. Ésto molesta a los del Sanedrín. Y Herodes, por congratularse con ellos, decide su martirio. Y lo ejecuta, mandando cortarle la cabeza. Pero, el Apóstol, aún en estos momentos del martirio, evangeliza. Efectivamente, cuenta Clemente de Alejandría que, cuando Santiago era llevado al tribunal, donde iba a ser juzgado, fue tal su entereza que su acusador se acercó a él para pedirle perdón. Santiago lo pensó. Y después lo abrazó diciendo: “la paz sea contigo; y recibieron los dos la palma del martirio”.

 

VENIDA A HISPANIA

Después de la Venida del Espíritu Santo, sobre el Colegio Apostólico, en Jerusalén, Santiago desarrolló su labor de evangelización en Judea y Samaría, dentro de los territorios que hoy llamamos Tierra Santa. Pero, una vez que se vio que arreciaba la persecución, Pedro decidió que los Apóstoles se esparcieran fuera de Israel, para evitar que se se acabaran los fieles del Señor. Y nuestro Apóstol, decide o es enviado a evangelizar la Hispania. Y, efectivamente, en barco, llega a las costas de Cartagena. Desde allí se dirige a Mérida, pasando después a lo que hoy es Portugal, quedando recuerdos de su estancia, entre otros lugares, en Coimbra y Braga. Desde estas tierras que hoy son portuguesas, el hijo del Zebedeo penetra en Galicia. Y el punto principal de Evangelización va a ser Iria Flavia, ciudad que, según historiadores de especial altura, sostienen que, entonces, Iria Flavia tenía un millón de habitantes. En la tradición compostelana, consta con datos suficientemente fehacientes que Santiago, se reunía con la gente en un lugar llamado “el pedrón”. Incluso se conserva una cueva, debajo de unos peñascos, en la que el Santo Apóstol del Señor se escondía, cuando los paganos le perseguían, por apartar a las gentes de sus dioses. El hecho es que estas tierras se llenaron de discípulos del Señor. Y de ellas salen dos de los que le acompañarán en su regreso a Jerusalén.

 

APARICIONES DE LA VIRGEN

Una vez evangelizadas estas tierras, de lo que hoy es Padrón e Iria Flavia, en la Provincia de La Coruña, Santiago fue hasta las orillas del Atlántico, en Mugía, en los lugares que llamamos Costa de la Muerte, porque era el lugar donde se pone -“muere”, decían entonces- el sol. Y es, en estas tierras, donde Santiago recibe una visita de la Virgen en carne mortal, que le anima a seguir un tiempo y volver después a Jerusalén. Y así lo hace: Santiago toma entonces la ruta romana que, desde Lugo, pasando por Astorga, se dirige a Zaragoza. Y, en este sitio, tiene lugar una segunda visita de la Virgen. El mensaje sigue siendo fundamentalmente el mismo, Y muy posiblemente, el Santo, desde la ciudad del Ebro siguió la ruta romana hasta Tarragona y, desde allí, volvió a Jerusalén. Era entre el años 43 ó 44. Y alli sufre el martirio.

 

SU CUERPO, EN COMPOSTELA

Dado que le acompañaban al menos dos discípulos de Iria Flavia, los citados Atanasio y Teodoro. Estos deciden recoger el Cuerpo de Santiago y llevarlo a las tierras de Hispania que él más amaba, que eran, sin duda las de Iria Flavia. Una familia de buena posición, pone a su disposición, una sepultura que estaba en lo que hoy es Compostela. Y allí, tras distintas gestiones, con las autoridades romanas, fue depositado su Cuerpo. Y, a este lugar acuden de todas las naciones del mundo. Y Santiago, desde el Cielo y con sus restos en Compostela, ayudó a la conformación de la Europa -sería más tarde llamada “de las naciones”-, y su evangelización, por un medio extraordinario que fue el Camino de Santiago. Por eso, no es extraño, oír esas palabras de Juan Pablo II, pronunciadas desde la Catedral de Santiago, en el año 1982, al ver como se descristianizaba el Continente: “Europa vuelve a ser tú misma; vuelve a tus raíces”.

 

 


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